"¡Coño!". Ese improperio fue lo primero que pasó por la mente de Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, cuando supo del triunfo del Brexit aquel verano de 2016. "Me salió en español porque sabía lo que me venía por parte de Madrid", asegura. "No había llegado aún a la guardería con mi hijo y el señor Margallo [entonces responsable de Exteriores con el Gobierno del PP] ya estaba diciendo que iba a poner la bandera española en Gibraltar". El Peñón —donde el 96% de los gibraltareños votaron a favor de permanecer en la UE— quedó en el limbo. Pero, coincidiendo con el décimo aniversario del histórico referéndum, se derriba ahora la Verja, el último muro de la Europa continental. El pacto sellado entre Reino Unido y la UE —con España como principal interlocutor del bloque— mueve ahora el control de "frontera" al aeropuerto, donde agentes españoles serán los encargados de verificar quién puede acceder al espacio Schengen. El tratado deja de facto a la Roca alineada con Schengen y con las normas del mercado europeo, aunque sin integración formal y bajo bandera británica. Para unos, se ha perdido una oportunidad única para recuperar la soberanía. Para otros, se ha alcanzado el mejor escenario posible para crear una zona de "prosperidad compartida", teniendo en cuenta los más de 15.000 trabajadores españoles que cruzan a diario la Verja. Picardo analiza esta nueva realidad en una entrevista realizada por videoconferencia con El Confidencial. PREGUNTA. Para que una negociación sea exitosa, ninguna de las partes puede obtener todo lo que quería. ¿Qué es lo que usted ha tenido que ceder? RESPUESTA. No es cuestión de conseguir todo, sino de que ninguna de las partes pierda. Es lo que teníamos claro las cuatro partes que hemos estado en la mesa de negociaciones [Gibraltar, España, Reino Unido y UE]. A Gibraltar le hubiera gustado tener más credibilidad por parte de la UE a la hora de asegurar los intereses del mercado único y la seguridad de la zona Schengen. Pero comprendo que eso lo tiene que garantizar un Estado miembro. Con todo, Gibraltar va a demostrar que es un socio fiable. P. El tema de la soberanía siempre ha sido el elefante en la habitación. ¿Se ha tratado de manera sutil para que todas las partes puedan realizar su propia interpretación? R. El tema de la soberanía se ha tratado específicamente en el artículo 2. En otras cláusulas en las que podría haber habido ambigüedad, se remite de nuevo al artículo 2. Por eso no tengo preocupación ninguna. Este tratado no tiene consecuencias sobre la soberanía de Gibraltar. [El artículo 2 establece que el acuerdo es "sin perjuicio" de las posiciones jurídicas de Reino Unido y España sobre soberanía y jurisdicción sobre Gibraltar, y que no podrá utilizarse como base para ninguna reclamación o negación de soberanía, ni siquiera en procedimientos judiciales]. P. El tratado tiene ahora que ser ratificado por Reino Unido y el Parlamento Europeo. ¿Está preocupado por los obstáculos que puedan aparecer? Tanto PP como Vox preparan una ofensiva en el Parlamento Europeo para dificultar la aprobación definitiva del acuerdo. En Westminster, Nigel Farage, líder de la derecha radical Reform UK, que lidera todas las encuestas de opinión y ha triunfado en las últimas elecciones locales y regionales, también presiona porque considera que se ha cedido en materia de soberanía. En España, la derecha puede ganar las próximas elecciones de 2027. Y en Reino Unido, el premier laborista Keir Starmer atraviesa una fuerte presión interna. La estabilidad reina por su ausencia. R. En Reino Unido no reconozco esa caracterización de inestabilidad política. Hay un Gobierno laborista muy fuerte, con una mayoría absoluta conseguida hace dos años. Es cierto que el liderazgo está siendo cuestionado por algunos miembros del Partido Laborista, pero creo que eso se va a resolver de una manera ordenada. En todo caso, la ratificación del tratado en Westminster está asegurada. En el Parlamento Europeo tenemos que hacer un ejercicio de pedagogía para que se comprenda que es un muy buen acuerdo de cooperación entre Reino Unido y la UE. No creo que se vaya a votar en clave ideológica. No creo que todo el Partido Popular Europeo esté unánimemente en contra de este acuerdo, porque la señora Von der Leyen, que pertenece al Partido Popular Europeo alemán, es quien propone al Consejo que se adopte. Me parecería un poco extraño que el Partido Popular alemán en el Parlamento Europeo votara en contra del tratado. "La derecha española, ya sea PP o Vox, intentan tumbar todo lo que sea producto del trabajo del Gobierno socialista" Lo que se está viendo es un movimiento exclusivamente de la derecha española, ya sea en su encarnación del Partido Popular o de Vox, para intentar tumbar todo lo que sea producto del trabajo del Gobierno socialista. Pero eso es irrelevante para nosotros, porque nuestro tratado no va al Congreso de los Diputados. [La UE y España lo han tramitado como un acuerdo EU-only para que solo tenga que ser ratificado por el Parlamento Europeo y no por el Congreso de los Diputados. Sin embargo, algunos expertos consideran que el tratado afecta de lleno al artículo 94.1 de la Constitución, que exige que los "tratados de carácter político" sean autorizados por las Cortes Generales]. P. El artículo 66 del tratado regula la posibilidad de poner fin al acuerdo tras una evaluación de su funcionamiento cuatro años después. Establece que, una vez revisada la aplicación —especialmente los controles Schengen y la circulación de personas—, tanto la UE como Reino Unido podrán denunciarlo mediante notificación diplomática. ¿Esto le preocupa a corto plazo? R. No me preocupa para nada. Es una evaluación de cómo España cumplirá sus obligaciones en relación con los controles Schengen. Y no me cabe duda de que las fuerzas y cuerpos del Estado español harán su labor con todo el rigor necesario. Pero me parece bien que haya un horizonte de revisión. La tecnología que exista para entonces puede ayudarnos a agilizar aún más los controles. P. El derribo de la Verja está previsto para el 15 de julio. ¿Están preparados logísticamente para esa nueva realidad? En Reino Unido, las negociaciones del Brexit se alargaron durante años y, a la hora de implementar los nuevos controles, hubo muchos aplazamientos porque los británicos no llegaban a tiempo. R. En abril ya estábamos listos y nos quedamos esperando. En Gibraltar está todo absolutamente preparado. Lo único que nos queda es que España termine el trabajo con la instalación de las e-Gates [puertas electrónicas]. Estamos listos, más que listos y ansiosos. P. Los controles pasan ahora a puerto y aeropuerto. ¿Cómo se van a realizar? R. En el aeropuerto habrá un control para ciudadanos comunitarios y residentes en Gibraltar. Los ciudadanos de terceros países no residentes en Gibraltar tendrán que pasar el mismo control que cuando llegan a la zona Schengen. El primer control lo realizarán las autoridades gibraltareñas y el segundo las españolas, actuando en nombre del espacio Schengen. Los comunitarios y los gibraltareños podrán utilizar las e-Gates, y para los ciudadanos de terceros países habrá un control policial como en cualquier otro aeropuerto Schengen. P. ¿Y en el puerto? R. En el puerto no va a haber controles. Gibraltar ha dicho claramente que no vamos a permitir la llegada de ferries para que no lleguemos a ese límite de pasajeros que permitiría a España ejercer controles en el puerto. Por lo tanto, todos los controles se van a hacer en el aeropuerto. Será todo electrónico, como en los puertos españoles y franceses. Tú declaras la llegada electrónicamente y, si hay alguna sospecha, entonces se realiza el control en el aeropuerto. La información estará compartida entre la Policía Nacional española, la Policía de Gibraltar, la Autoridad de Inmigración de Gibraltar y la Guardia Civil de una manera plenamente coordinada. P. ¿Entiende la preocupación de algunos sectores de que eso pueda ser una ventana para la inmigración irregular, sobre todo para quienes puedan utilizar la ruta de Marruecos? R. No habrá tráfico desde Marruecos porque el ferry se cancela. Una vez que no haya frontera, los ferries de Algeciras y Tarifa, que salen cada hora, hacen económicamente inviable el ferry a Gibraltar, con lo que no habrá tráfico desde Marruecos. Y, con las pequeñas embarcaciones, cuando entren desde fuera de la Unión Europea, las personas serán trasladadas al aeropuerto para los controles. P. La colaboración entre las fuerzas de seguridad españolas y gibraltareñas va a ser ahora más estrecha que nunca. Se habla de patrullas conjuntas. ¿En qué consisten? ¿Cómo se van a coordinar? ¿Quién será el responsable último de sus misiones? R. Las patrullas conjuntas son una semilla importante de lo que espero que sea el futuro de la cooperación en todos los ámbitos entre las fuerzas del orden gibraltareñas y españolas. Pero ahora mismo se limitarán a patrullas conjuntas en el mar y en relación con asuntos migratorios. Espero que, en el futuro, una vez estemos operando conjuntamente, podamos llegar a una relación aún más estrecha en todo lo referente al crimen organizado en la zona y un gran etcétera. En el aeropuerto habilitaremos el Second Line Check Facility, lo que nosotros llamamos Schengen Shack [centro de inspección secundaria], que será equidistante entre España y Gibraltar. Las fuerzas del orden van a compartir allí el día a día y espero que eso lleve a una complicidad aún más estrecha. Las patrullas conjuntas van a crear un escudo de acero alrededor de Gibraltar. No se va a permitir la entrada por el puerto de individuos ajenos a Schengen, ni por ferry ni por ninguna otra vía. P. ¿De quién van a depender en última instancia esas patrullas conjuntas? R. En relación con la inmigración en Gibraltar, de Gibraltar. Y en relación con la entrada al espacio Schengen, de las autoridades españolas. Cada uno tenemos una jurisdicción y una obligación diferente. P. ¿Esas patrullas conjuntas actuarán también a nivel terrestre, ahora que no habrá Verja? R. En la llamada 'persecución policial en caliente', las patrullas podrán ir en ambas direcciones. Si la Policía de Gibraltar está siguiendo a alguien que se adentra en España, podrá seguirlo y entrar en España hasta que lo pare. Ahí deberá informar a la Policía española y a la Guardia Civil, y entregar al individuo a la Guardia Civil o a la Policía Nacional. Y viceversa. La Guardia Civil o la Policía Nacional podrán entrar en Gibraltar, pero, cuando lo paren, tendrán que entregar al individuo, su vehículo, sus armas, etcétera, a la Policía de Gibraltar. Luego, en un tribunal gibraltareño, se presentarán los argumentos sobre por qué deberíamos extraditar a ese individuo. Lo mismo que tendríamos que hacer nosotros en un tribunal del Campo de Gibraltar. P. ¿Y cómo afecta el tratado a la cooperación británica y española en la base militar de Gibraltar? R. La base militar no es de la Unión Europea, es de la OTAN. Por lo tanto, este tratado no toca nada referente a la base. Pero yo espero que haya más colaboración. La llevamos pidiendo desde que España entró en la OTAN. Fuera de esta zona, hay una cooperación absolutamente plena entre Reino Unido y España en temas militares. ¿Y cómo puede Gibraltar ser luego un pequeño Triángulo de las Bermudas en la cooperación entre estas dos naciones importantes de la OTAN? No debería ser así. Hemos estado clamando durante años para que España coopere con Reino Unido en esta zona y espero que este tratado sea el principio de eso. [España ha evitado históricamente cualquier cooperación en Gibraltar que pudiera interpretarse como un reconocimiento de la soberanía británica sobre el Peñón. Madrid sostiene que Gibraltar sigue siendo un territorio pendiente de descolonización y mantiene discrepancias con Londres sobre el alcance del Tratado de Utrecht, especialmente en relación con el istmo y las aguas que rodean el enclave]. P. En un momento en el que Donald Trump no es especialmente el mejor amigo de Pedro Sánchez, ¿qué pasaría si quiere mover a las tropas estadounidenses de la base de Rota para trasladarlas a Gibraltar? R. El señor Trump ha lanzado más ataques a Starmer [primer ministro británico] que a Sánchez. Lo veo como una hipótesis imposible. Estados Unidos es muy bienvenido en Gibraltar, pero vamos, que la base militar de Rota es más grande que Gibraltar entero. P. Con acceso continuo a Reino Unido para servicios y un acuerdo con la UE para la libre circulación de personas y bienes, Gibraltar queda ahora en una posición única para los inversores. Las solicitudes de residencia se han disparado de tal forma —más de 3.000 personas han llegado en los últimos dos años— que han tenido que anunciar una "pausa administrativa temporal". El problema es que este boom también genera preocupación entre los llanitos, por miedo a que Gibraltar se convierta en el nuevo Mónaco. R. Lo que estamos haciendo es sentar las bases para la prosperidad de las futuras generaciones de gibraltareños, no convertir Gibraltar en un refugio para ricos extranjeros. Gibraltar seguirá siendo Gibraltar, no Mónaco ni Liechtenstein. Nuestra prioridad es que los hijos y nietos de quienes han construido este país puedan permitirse vivir aquí y tengan acceso prioritario a la vivienda. Siempre habrá prioridad nacional. Vamos a ser mucho más selectivos con quién puede venir a residir a Gibraltar. No se trata simplemente de cuánto dinero traigan en el bolsillo, sino de qué pueden aportar a nuestra comunidad. Queremos un Gibraltar más próspero, sí, pero esa prosperidad debe beneficiar a los trabajadores gibraltareños. P. El tratado deja a Gibraltar alineado con Schengen y con la unión aduanera, y a cambio se impulsa la armonización fiscal con un impuesto similar al IVA que no afecta a los servicios financieros ni al juego, base de su economía. Hay cierto nerviosismo en el sector empresarial. ¿Cómo se está gestionando? R. Comprendo la preocupación ante algo nuevo. Pero el comerciante y el emprendedor gibraltareño tienen claro que la opción era entre tener solamente unos 40.000 clientes o tener la nueva Transaction Tax y acceso a un mercado de 480 millones de personas. Pesan más las oportunidades que ahora se abren. P. Durante las negociaciones del acuerdo siempre se habló de conseguir una "zona de prosperidad compartida". Pero Juan Franco, alcalde de La Línea de la Concepción, no está convencido de que vaya a llegar. Advierte, entre otras cosas, que el precio de la vivienda ya se ha disparado porque los gibraltareños están comprando sin parar. Hay una formidable brecha económica: 93.700 euros de renta per cápita en el Peñón, una cifra que multiplica por cinco el PIB por habitante del Campo de Gibraltar. En el Peñón hay diez parados, frente a una tasa de desempleo superior al 20% al otro lado. R. El propio Juan Franco ha dicho que es amigo del acuerdo. Pero que el tratado cree oportunidades no quiere decir que no tengamos que estar alerta para evitar generar desigualdades entre sectores, territorios y regiones. Yo ya dije hace muchísimos años que, si el descerebrado del señor Margallo paraba de decir tonterías y cooperaba conmigo, yo le garantizaba que eliminaba todo el desempleo en el Campo de Gibraltar en diez años. No me puso a prueba. Este acuerdo sí. En vez de pensar: ¿Qué le voy a decir mañana a Picardo? ¿Qué le voy a llamar narcotraficante o pirata?", como hacen los descerebrados de Vox, por qué no decir: Oye, mañana me voy con Picardo a San Francisco a traer inversores a la zona. El polo Málaga-Gibraltar-Tánger-Algeciras es importantísimo. Creemos empleos y dejémonos de tanta retórica y tanta tontería. Juan y yo trabajamos muy estrechamente. Le tengo muchísimo cariño. Los retos que se le presentan son diferentes a los que se me presentan a mí. Pero nos ayudaremos, como hasta ahora, en todo. Los que más tenemos que ganar y más tenemos que trabajar aquí somos Juan y yo, o Juan y mi sucesora. P. Parece que tiene ya claro quién le va a suceder. Tras más de quince años al frente del Gobierno de Gibraltar, ya ha dicho que este será su último año. R. La ministra de Sanidad de Gibraltar, Gemma Arias-Vásquez, ha anunciado que va a pugnar por mi puesto. El ministro de Servicios Financieros, que había dicho que él también iba a presentarse, ha decidido apoyarla. Ningún otro miembro del Partido Socialista Laborista ha indicado que vaya a concurrir. Quién me suceda será algo que tendrá que determinar el partido, pero creo que es una persona muy preparada y todo sugiere que será ella quien se quede al frente del Gobierno a finales de año. Si es así, no tengo duda de que todo lo que yo he hecho y todo lo que hago, ella lo puede hacer mejor. P. ¿Cómo ve Gibraltar dentro de 15 años? ¿Y qué les diría a quienes siguen defendiendo que Gibraltar es un paraíso fiscal y que no merece quedar ahora en esta situación privilegiada en la era post-Brexit? R. Más fuerte que nunca. Y a esos, les diría que no tienen ni puta idea. P. La colaboración entre las fuerzas de seguridad españolas y gibraltareñas va a ser ahora más estrecha que nunca. Se habla de patrullas conjuntas. ¿En qué consisten? ¿Cómo se van a coordinar? ¿Quién será el responsable último de sus misiones?