El presidente en funciones de la Junta y candidato del PP-A a la reelección, Juan Manuel Moreno, ha manifestado este martes que “no hay nada nuevo” sobre los contactos de su partido con Vox para la gobernabilidad de Andalucía y ha criticado a los partidos de izquierda que, según ha dicho, se habrían “autoexcluido” por no facilitar su investidura.

El PP de Moreno, que necesita de al menos dos abstenciones para lograr una mayoría de investidura (el PP tiene 53 de 109 diputados, a dos de la mayoría absoluta), mantuvo la semana pasada una reunión con Vox, principal y único candidato a prestarle el apoyo que le falta. Fue el único encuentro conocido de unas negociaciones que tardaron en arrancar, para desesperación de los ultras, y que ahora se desarrollan con absoluta discreción, sin que hayan trascendido nuevas reuniones.

Ese encuentro, que duró una hora, se produjo dos días antes de la constitución de la Mesa del Parlamento andaluz, pero no sirvió para que la ultraderecha lograse arañar algo en ese órgano, clave para la ordenación del trabajo legislativo: la falta de acuerdo permitió al PP reeditar la Presidencia en la figura de Jesús Aguirre y obtener una mayoría absoluta en la Mesa que no le dieron las urnas el pasado 17 de mayo. El PP se quedó con cinco de las siete vocalías, y el PSOE con dos. Vox no logró ninguna, aunque el portavoz nacional de Vox aseguró ayer desde Madrid que esa circunstancia puede modificarse si se alcanza un acuerdo global.