El seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, aprovechó la rueda de prensa posterior a su partido contra Nueva Zelanda —en el que empataron 2-2— para denunciar la situación a la que está expuesto su equipo por parte de la Administración de Donald Trump, que no permite al equipo acudir a la ciudad de los partidos con más de un día de margen. Su sede está fija en Tijuana (México), desde donde se desplazarán a Los Ángeles y Seattle.
“Las decisiones y la planificación de nuestro equipo se toman en otro lugar. Es decir, se suponía que íbamos a venir a Los Ángeles dos noches antes de este partido, pero no nos lo permitieron, y también planeábamos estar aquí esta noche, recuperarnos y regresar mañana al mediodía, pero nuevamente no nos dieron permiso y desconozco la razón. Por eso digo que la selección de Irán es quizás el equipo más perjudicado en la historia de las diferentes ediciones de la Copa del Mundo”, ha denunciado Ghalenoei en la conferencia de esta madrugada.
Irán realizó cuatro cambios durante el partido. Uno en el descanso, otro en el minuto 53, en el 64 y en el 80. Todas las sustituciones fueron por calambres, no por una cuestión técnica, según el seleccionador iraní. “Nuestra llegada tardía y el hecho de adaptarnos tarde tuvo un gran impacto en nuestros jugadores. Ahora el equipo tiene que recuperarse hasta mañana, y el equipo médico debe darnos un informe para ver qué jugadores podrán estar listos para el próximo partido”.













