Noticia Exclusivo suscriptores Van tres capturas por este crimen, el noveno contra un reportero en todo el país desde 2022. Mensajes de la víctima en X, claves para las autoridades.Los capturados no aceptaron los cargos. Foto: Fiscalía General de la Nación / Cristian Herrera16.06.2026 06:03 Actualizado: 16.06.2026 06:03 PERIODISTA JUDICIAL16.06.2026 06:03 Actualizado: 16.06.2026 06:03
Cristian Herrera, el periodista asesinado delante de su familia, era reconocido por denunciar las movidas del mundo ilegal de Norte de Santander. Sus más recientes investigaciones apuntaban a dos temas sensibles: las presuntas relaciones entre sectores políticos y estructuras criminales, y el crecimiento del poder de redes transnacionales que cruzan sin veto alguno por la frontera con Venezuela.A diferencia de otros periodistas que concentran sus esfuerzos en una sola investigación de largo aliento, Herrera se caracterizaba por seguir simultáneamente distintos temas. Formado en las páginas judiciales de La Opinión, desde hace un tiempo se había ganado un espacio importante en las redes sociales, donde alcanzó a plasmar reportes que ahora son pieza clave para la Fiscalía en su objetivo de dar con los responsables. Los primeros capturados son Jhon Sebastián Duque, señalado como el sicario; Wilmer Portillo, taxista que habría participado en el crimen; y Angélica Vesga. Todos se declararon inocentes en una audiencia realizada de manera reservada por pedido de la Fiscalía, que exhibió elementos cruciales que podrían comprometer a otras personas en este expediente.La tesis preliminar que tiene el ente acusador es que "el crimen estaría relacionado con el ejercicio profesional de la víctima, quien con antelación recibió amenazas del grupo delincuencial autodenominado como ‘La Familia de la P’". El jefe de esa banda es Evert Carreño, alias Porras, quien desde prisión manejaría rentas criminales en la capital de Norte de Santander.A los tres presuntos implicados les fueron imputados cargos. Foto:Fiscalía General de la NaciónLa Fiscalía también tiene presente que Herrera venía adelantando investigaciones que comprometen al poder político de la región. "Él venía muy pendiente de lo que hacía una persona que tendría nexos oscuros", le dijo a este diario una fuente.El reportero judicialQuienes conocieron de cerca a Cristian Herrera aseguran que una de sus principales preocupaciones era documentar cómo las organizaciones criminales habían extendido su influencia hasta alcanzar espacios de poder político en la región.“Cristian tenía la valentía suficiente para informar sobre temas muy delicados”, aseguró Daniel Chaparro, subdirector de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), organización que envió una comisión a Cúcuta para recopilar información sobre el crimen y evaluar las condiciones de la prensa en la zona.Cristian Herrera Foto:Cristian HerreraUna de las líneas que más atención ha despertado después de su asesinato corresponde a las publicaciones que realizó en su cuenta de X durante los últimos meses sobre un senador. Fuentes cercanas a Herrera le indicaron a EL TIEMPO que se trataría de un político sobre el que reposan investigaciones por presunta corrupción, que estaría relacionado con alias Faraón, y que en Cúcuta también lo distinguen como narco invisible.Durante años, el reportero documentó la expansión de estructuras dedicadas al narcotráfico, extorsiones, sicariato y otras actividades ilegales que han convertido a Cúcuta en uno de los principales escenarios de disputa criminal del país.De acuerdo con fuentes consultadas por EL TIEMPO, Herrera llevaba varios años siguiendo las actividades de esta estructura ‘Familia P’, considerada por las autoridades una de las estructuras criminales con mayor capacidad de influencia en Cúcuta y Norte de Santander. Herrera recopiló información sobre las presuntas conexiones que habría construido con diferentes sectores de poder en la región.Cúcuta Foto:CúcutaLas investigaciones de vieja data que desarrollaba buscaban establecer cómo la organización había logrado mantener influencia a pesar de las capturas de algunos de sus integrantes y cómo sus operaciones trascendían el ámbito estrictamente criminal.Una fuente cercana al periodista aseguró que alias Porras lo había amenazado hace poco menos de un mes. "Ya no sabía cómo hacer para que no lo siguiera mencionando y que se atuviera a las consecuencias (...) eso lo hacía para que no lo mencionaran más porque eso afectaba, obviamente, sus procesos judiciales", afirmó la fuente.Pero 'la Familia P' no era el único grupo bajo la lupa del periodista. Herrera también dedicó buena parte de sus investigaciones a documentar la transformación de la criminalidad en la frontera.Evert Carreño Corredor, alias Porras, presunto cabecilla de La Familia P. Foto:Archivo particularEn sus publicaciones alertó sobre el crecimiento de estructuras como 'los AK47’, ‘los Lobos’ y el 'Tren de Aragua', organizaciones que han sido relacionadas con actividades como tráfico de migrantes, trata de personas, extorsiones, secuestros, contrabando y microtráfico.Uno de los grupos que más seguimiento recibió por parte de Herrera fue precisamente 'los AK-47'. Según las investigaciones que documentó, la organización surgió inicialmente como una célula asociada al 'Tren de Aragua' durante la expansión de esa estructura desde Venezuela hacia territorio colombiano. Con el paso de los años habría adquirido autonomía y fortalecido su capacidad operativa en Norte de Santander.En una publicación realizada en agosto de 2025, Herrera advirtió sobre el poder que estas estructuras habían acumulado en la región y cuestionó la capacidad de las autoridades para enfrentarlas.El trino del periodista Cristian Herrera. Foto:Redes sociales"Debe tener claro que para derrotar a 'la Familia P' y a 'los AK-47' también tiene que atacar a 'Porras', 'los Lobos' y 'Tren de Aragua'. Pero eso no va a ser fácil, pues ellos ya tienen una ventaja muy grande y esa lucha no se hace desde la oficina", escribió en su cuenta de X.Para quienes trabajaron con él, esas publicaciones reflejaban que las economías ilegales, la corrupción y las organizaciones criminales se habían entrelazado en una región estratégica para el narcotráfico y el crimen transnacional.Las fuentes consultadas coinciden en que Herrera intentaba reconstruir un panorama más amplio que el de los hechos violentos cotidianos. Su interés estaba puesto en explicar quiénes ejercían el poder criminal en la frontera, cómo operaban sus redes y de qué manera lograban mantenerse vigentes pese a los operativos de las autoridades.Despedida a Cristian Herrera Foto:ARCHIVO PARTICULAREse trabajo lo convirtió en una de las voces periodísticas con mayor conocimiento sobre las dinámicas criminales de Cúcuta, pero también lo expuso a amenazas constantes en una ciudad donde la información sobre grupos armados y bandas criminales suele convertirse en un riesgo para quienes la investigan y la publican.Alerta fronterizaNorte de Santander ha sido desde hace años un enclave de grupos ilegales que tienen corredor directo hacia Venezuela, donde se refugian y ejercen también economías ilícitas. Una fuente que trabaja por los derechos humanos en la región le manifestó a este diario que solo en Cúcuta y sus alrededores, hay identificadas al menos 17 estructuras ilegales. Entre ellas, ‘los AK-47’, ‘la Familia P’ y el ‘Tren de Aragua’.La violencia se ha recrudecido a tal punto que en los primeros cuatro meses de este año, en solo Cúcuta se registraron 87 asesinatos, de acuerdo con el Ministerio de Defensa. 68 de esos crímenes fueron en el casco urbano, y 19 en zona rural. La cifra es menor a los 84 casos que se presentaron durante ese mismo lapso el año pasado, que cerró con un total de 344 homicidios. Ese periodo estuvo atravesado por la mayor crisis humanitaria que ha vivido el Catatumbo en décadas, con más de 70.000 desplazados y más de 100 muertos.Despedida a Cristian Herrera Foto:ARCHIVO PARTICULARSegún un fiscal que adelanta investigaciones en la región, los mayores responsables de esos crímenes son el Eln, las disidencias de las Farc, ‘los AK-47’, ‘la Familia P’ y hasta algunas facciones de ‘los Pachenca’ que al parecer tienen ya sus tentáculos en la región, donde convergen otros delitos como el secuestro y la extorsión.“En los últimos años se ha agudizado la guerra en la región entre disidencias y Eln, y ahí es cuando las bandas criminales han intentado ganar terreno para quedarse con economías ilícitas. El conflicto se ha acentuado en la ciudad”, le dijo a este diario un defensor de derechos humanos. LEA TAMBIÉN Entre los responsables de perseguir a los delincuentes está la Policía Nacional, dirigida por el general William Rincón. La institución ha identificado que más que un control territorial, lo que pretenden los grupos ilegales es quedarse con rentas criminales. “Las organizaciones delincuenciales buscan apoderarse de puntos de expendio de estupefacientes, zonas de cobro extorsivo, corredores de movilidad ilegal y otras actividades que generan ingresos para sus estructuras. Esa competencia criminal produce hechos violentos que afectan la percepción de seguridad de la ciudadanía”, le dijo la institución a EL TIEMPO.Asesinato Cristian Herrera Foto:ARCHIVO PARTICULARNatalia Peláez y Carlos López - @JusticiaET Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











