“Nos dijo ‘cuidado, que los quieren matar’ y lo mataron a él”, advirtió un investigador de la Sijín que conoció, compartió y le duele, como a todo el país, el asesinato de Cristian Herrera, el reconocido periodista judicial de Cúcuta. Esposa de Cristian Herrera relata el angustiante momento y las últimas palabras del periodista asesinado en Cúcuta: “Me mataron”SEMANA tuvo acceso a detalles de la investigación que se convirtió en un tema personal para los investigadores. Cristian acompañaba los operativos de la Policía y el CTI contra las bandas en la capital de Norte de Santander. Se mezclaba entre los uniformados y disfrutaba su trabajo. Fue testigo de cómo la valentía de los peligrosos delincuentes desaparecía cuando el uniforme y los operativos se acercaban. A Cristian lo mataron de forma cobarde, por la espalda, mientras sus escoltas se ausentaron por unos minutos. El sicario y los campaneros (los encargados de vigilar a la víctima) estaban pendientes del momento de mayor vulnerabilidad, cuando el periodista se encontraba con su familia, incluso en presencia de niños.Cristian Herrera, periodista que fue asesinado en Cúcuta. Foto: Instagram @chherrera76El expediente que presentó la Fiscalía en las audiencias de imputación de cargos contra Jhon Sebastián Duque Andrade, Wilmer Alexander Portillo González y Angélica Vesga Arelis, los tres capturados por el crimen, reveló que el plan para asesinar a Cristian no fue una simple idea de un asesino tras las rejas, en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar. A Cristian le hicieron inteligencia; por días lo siguieron asesinos que se ubicaron afuera de su casa. Un taxi y dos motos lo perseguían, calcaron sus movimientos, sus actividades diarias y encontraron en un descuido la oportunidad para disparar un arma semiautomática que impactó al periodista. Los investigadores analizaron más de 400 horas de videos de seguridad. SEMANA tuvo acceso a las imágenes y allí quedó, cuadro a cuadro, cómo los asesinos estaban tan cerca de Cristian que parece insólita la manera en que se planeó este crimen. Los sicarios casi pasaban por el lado de la víctima.La secuencia en la que se concentraron los investigadores está en el día de los hechos, aunque, horas antes, los asesinos se turnaban la vigilancia para no perder de vista a Cristian. El pasado sábado 6 de junio, la víctima llegó al barrio Quinta Oriental, sobre las 12:40 del mediodía. Sus victimarios lo estaban siguiendo.“Lo asesinaron por ejercer su profesión”, la principal hipótesis tras el crimen del periodista Cristian HerreraLos fotogramas que conoció SEMANA advierten en detalle los movimientos de los asesinos. Cuando el reloj de una cámara de seguridad marcaba las 11:01 de la mañana, un taxi, plenamente identificado, estaba haciendo recorridos por los alrededores de la vivienda de Cristian. Veinte minutos después, ese taxi se encontró con una mujer en motocicleta. Otra cámara de seguridad a las 11:39 dejó ver una moto con dos mujeres que, tras el encuentro con el taxi, “permanecen vigilando la residencia de Cristian Herrera y los accesos al conjunto”, señaló un investigador que habló con SEMANA. A las 12:07, cuando Cristian Herrera sale de su casa en la camioneta asignada a su esquema de seguridad, la misma motocicleta con una mujer inicia la persecución, a la que se suma el taxi previamente identificado. Todos en una misma dirección: el lugar del crimen. La principal hipótesis advierte que el asesinato de Cristian Herrera se ordenó desde una cárcel. Arriba, la imagen de alias Porras. Foto: SUMINISTRADA A SEMANA APICristian llegó a la casa de un familiar a las 12:41 de la tarde. En ese momento, una cámara de seguridad registró cuando el sicario se acercó en la motocicleta y dispara de forma repetida, indiscriminada. La imagen es aterradora. El periodista trató de esquivar las balas. Los 1.200 fotogramas que obtuvo la Sijín de Cúcuta permitieron identificar al sicario, la moto y los cómplices del crimen de Cristian, quien desde hace varios meses trabajaba con la Secretaría de Seguridad. El reloj de otra cámara marcó las 12:42 de la tarde, un segundo después del crimen. Se observa al sicario huyendo del lugar, al igual que la mujer que estaba en los alrededores de la casa de Cristian, quien se va en la misma moto. En el recorrido, los investigadores encontraron nuevos fotogramas en los que aparece el sicario desplazándose a toda velocidad por un sector conocido como la transversal 4, frente a Don Garbanzo, mientras aceleraba para escapar.Más de 400 horas de videos de seguridad permitieron la captura de los asesinos del periodista Cristian Herrera. Así fue la investigaciónEran las 12:43 cuando otras cámaras revelaron un dato estremecedor. Un hombre de gorra roja aparece en la escena de los hechos, se percata, no se alerta, toma su celular y envía mensajes mientras el sector está en conmoción. El sospechoso solo camina, mira la escena y continúa como si fuera un evento cotidiano, no un asesinato a sangre fría, a plena luz del día y frente a otras personas. Los videos de seguridad fueron claves en la investigación. Fue posible identificar los vehículos, luego los ocupantes y dar con su ubicación. Angélica estaba en el barrio San Miguel; Wilmer se escondía en el sector Cerro Pico, del municipio de El Zulia, y Jhon Sebastián, el sicario conocido con el alias de Demonio, estaba en una casa del barrio Pueblo Nuevo, de Cúcuta.Las primeras hipótesis tras el asesinato de Cristian, una casi concluyente, advierten que lo mataron por las constantes denuncias que hizo en su trabajo, donde advertía cómo las bandas criminales en Cúcuta, y tres en particular: La Familia P, Los AK 47 y Los Pepinos son responsables de los asesinatos. Los videos de seguridad fueron claves en la investigación. Foto: SUMINISTRADA A SEMANA APICristian, quien durante años fue reportero del diario La Opinión, conocía como nadie la dinámica criminal de Cúcuta. Entrevistó a víctimas y victimarios, lo amenazaron, se exilió un tiempo y regresó con un esquema de seguridad que no fue suficiente para escapar de la sentencia de muerte que, según la Policía, salió de alias Porras, cabecilla de La Familia P, banda que tiene atribuidos más de 170 asesinatos en Cúcuta. Asimismo, Cristian venía denunciando presuntos nexos entre la clase política nortesantandereana y grupos criminales.“De acuerdo con el proceso investigativo, alias Demonio sería el presunto autor material del homicidio. Este individuo estaría vinculado a actividades relacionadas con homicidios y hurtos, y tendría vínculos delincuenciales con alias Porras, cabecilla privado de la libertad del Grupo de Delincuencia Común Organizada conocido como La Familia P”, señaló la Policía.El coronel Libardo Fabio Ojeda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta y el equipo de agentes logró capturar a tres personas. Foto: SUMINISTRADA A SEMANA APISe trata de Evert Carreño Corredor, alias Porras, cabecilla de La Familia P. Está privado de la libertad hace diez años y desde la cárcel de Valledupar logró controlar una red de tráfico de drogas y una oficina de sicarios, la misma que acabó con la vida de Cristian. El coronel Libardo Fabio Ojeda, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, se encargó de liderar la investigación. Junto al equipo de agentes logró, en tiempo récord, capturar a tres personas y descubrir detalles del crimen, como la participación de este cabecilla que, desde la cárcel, se convirtió en un temido asesino.Los investigadores revisaron más de 400 horas de videos de seguridad y 1.200 fotogramas. Foto: SUMINISTRADA A SEMANA API“La Policía reitera su solidaridad con la familia, amigos y colegas de Cristian Hernando Herrera Nariño, y ratifica su compromiso con la protección de la vida, la libertad de prensa y el esclarecimiento de cualquier acto criminal que pretenda silenciar la labor periodística en Colombia”, señaló el coronel Ojeda. Para los investigadores no hay dudas: a Cristian Herrera lo mataron por denunciar, por hacer su trabajo durante más de 20 años de reportería judicial en una zona del país donde revelar la verdad es un peligro mortal.