Las deducciones fiscales a la I + D aumentaron en Vizcaya un 82% entre los años 2020 y 2024 y alcanzaron los 131 millones de euros. Este ejemplo demuestra, en palabras de la diputada foral de Hacienda y Finanzas Itxaso Berrojalbiz, que "nuestra capacidad fiscal tiene como objetivo impulsar la actividad económica" y la competitividad de las empresas. "No es solo un instrumento recaudatorio, sino que queremos que sirva para atraer inversiones que atraigan valor añadido", añadió.Berrojalbiz explicó, en el curso de la jornada "Bizkaia. Invierte" celebrada este martes en Madrid, que el territorio vizcaíno ofrece "seguridad jurídica, en unos tiempos de incertidumbre internacional" y su sistema fiscal "certeza, con una hoja de ruta firme, agilidad porque no puede ser un obstáculo y flexibilidad" entre otras ventajas.
Una capacidad fiscal "que acompaña, no solo recauda" y "seguridad jurídica y estabilidad", junto con la búsqueda de talento son los ejes de la buena evolución de la economía vizcaína que, a lo largo de la jornada, han resaltado autoridades y clase empresarial.
Como principales ventajas fiscales, se han destacado las deducciones de hasta el 75% para actividades de I+D+i, con el resultado ya mencionado, la deducción del 35% para inversiones en proyectos de desarrollo sostenible, energías renovables, hidrógeno verde o economía circular, la monetización del crédito fiscal que permite a empresas tractoras financiar proyectos de terceros y "generar nuevas cadenas de valor vinculadas a la innovación y la descarbonización".







