Nueva Zelanda e Irán protagonizaron un empate 2-2 en el Mundial 2026, un duelo en el que la figura de Tim Payne acaparó miradas en el SoFi Stadium de Los Ángeles. El defensor oceánico, de 32 años, disputó uno de los partidos más relevantes de su carrera e impulsó la atención sobre su selección en su regreso a una Copa del Mundo tras 16 años. El resultado dejó a ambos equipos igualados en el Grupo G, junto a Bélgica y Egipto, que también sumaron un punto en la jornada inaugural.La expectativa en torno a Tim Payne superó lo deportivo. El zaguero llegó a la cita mundialista transformado en fenómeno viral tras una campaña iniciada en redes sociales por un influencer argentino (ahora cuenta con casi 6 millones de seguidores). El fenómeno digital se trasladó a las gradas y al ambiente del partido, donde seguidores de diversas nacionalidades portaron banderas y pancartas con su nombre. Lejos de los memes y la viralidad, el momento de la verdad lo encontró como titular en el debut frente a Irán, con la mirada del público y una presión inusual para un jugador de su perfil.PUBLICIDADEl inicio del encuentro no resultó sencillo para el defensor. Según lo observado en el campo, Payne mostró nerviosismo en los primeros minutos y falló un control simple, lo que generó murmullos desde la tribuna. Con el correr de los minutos, se asentó y logró intervenciones correctas, proyectándose incluso en ataque en algunas secuencias. Su desempeño incluyó una infracción fuerte promediando el inico del complemento, jugada que pudo haberle costado una amonestación, aunque el árbitro mexicano César Ramos optó por no sancionarlo.La crónica del partido detalla que Nueva Zelanda abrió el marcador a los 7 minutos gracias a Elijah Just, tras una acción colectiva que involucró a Chris Wood, quien funcionó como referencia ofensiva. Irán respondió cerca de la media hora con un tanto de Ramin Rezaeian, quien inició y finalizó la maniobra del empate. El primer tiempo se cerró con paridad, aunque ambos equipos generaron situaciones que elevaron el ritmo y la tensión del juego.PUBLICIDADEn el complemento, la dupla Just-Wood volvió a inquietar a la defensa iraní. El atacante del Motherwell de Escocia convirtió su segundo gol a los 55 minutos, devolviendo la ventaja a los All Whites. La reacción de Irán no se hizo esperar y, a los 64 minutos, Mohammad Mohebi igualó el marcador de cabeza tras un centro de Rezaeian. El tramo final expuso a ambos equipos al desgaste físico y emocional, con la selección asiática lanzada en busca del triunfo que nunca llegó.El seleccionador de Nueva Zelanda, Darren Bazeley, apostó por un once con experiencia y juventud. Payne, acompañado por Surman y Boxall en la zaga, sostuvo la línea defensiva hasta el minuto 78, cuando fue sustituido por Callan Elliot. La salida del defensor coincidió con una fase de presión ofensiva de Irán que, aunque intensa, no alteró el marcador. El empate dejó a ambas selecciones con sensaciones encontradas: Nueva Zelanda rozó una victoria histórica, mientras que Irán rescató un punto en el tramo final.PUBLICIDADEn declaraciones difundidas en sus redes sociales, Tim Payne expresó: "Gracias por venir. Aprecio mucho su apoyo. La atmósfera fue fantástica y estamos deseando que llegue el próximo partido“, en referencia al próximo compromiso contra Egipto. El mensaje reflejó tanto la trascendencia del partido para el futbolista como la conexión generada con la afición.El empate posicionó a los cuatro equipos del Grupo G con un punto tras la primera fecha, generando expectativas de una fase equilibrada y abierta. El SoFi Stadium de Los Ángeles fue escenario de un partido con alternativas, goles y una atmósfera que desafió los pronósticos previos. La conexión entre Chris Wood y Elijah Just funcionó como motor ofensivo de los All Whites, mientras que la resiliencia de Irán quedó reflejada en su capacidad para remontar en dos ocasiones.PUBLICIDADEl próximo compromiso para los compañeros de Tim Payne en el Mundial 2026 será el 21 de junio, en Vancouver, cuando enfrente a Egipto. Irán, por su parte, chocará el mismo día, pero en Los Ángeles, contra Bélgica. El agradecimiento de Tim Payne tras el debut en el Mundial