La VanguardiaBarcelona 16/06/2026 08:09 Actualizado a 16/06/2026 08:18 Los tres operarios de la actividad de puenting en el que una joven brasileña de 21 años perdió la vida al ser lanzada al vacío sin sujeción —la mujer, que murió a consecuencia del impacto contra el suelo, fue enterrada este domingo— han pasado a prisión preventiva acusados de homicidio tras ser incapaces de explicar quién era el responsable de seguridad de la actividad. Según O Globo, alegraron que sufrieron “un apagón” en los momentos previos al salto, al no tener claro quién era la persona responsable de colocar la sujeción y quién debía revisarla.Según la resolución judicial, la prisión preventiva fue decretada al hallarse indicios de que los acusados intentaron abandonar el lugar del incidente y se cambiaron de ropa, aparentemente para no ser reconocidos. Tras el accidente, varios testigos mostraron su desesperación al darse cuenta de los fallos en los procedimientos de seguridad. La joven aún estaba con vida cuando llegaron hasta su ubicación las primeras personas que intentaban socorrerla.La enfermera Rayza Dias, que participó en la atención de emergencia, describió a TV Record las dificultades para llegar hasta la joven. “Estaba cubierta de barro —explica— Vi que tenía una respiración agitada y le miré las pupilas, que lamentablemente estaban dilatadas, ambas. Noté que tenía pulso; era muy débil, pero todavía tenía pulso”.La víctima, Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años, trabajaba como instructora en un gimnasio. La actividad a la que se inscribió no era profesional, aunque se ignora si ella lo sabía. Los gestores de la actividad usan un nombre comercial, pero no están constituidos como empresa ni habían cumplido con los requisitos que exige este tipo de actividad para realizarse con autorización.Los abogados de los acusados sostienen que sus defendidos tienen amplia experiencia en deportes de riesgo. Añadieron, además, que es la primera ocasión que una de las actividades que organizan termina en muerte.