La tensión en la familia Beckham vuelve a entrar en una fase de ascenso. Parecía que en los últimos meses los dos bandos —por un lado, David y Victoria y sus tres hijos pequeños; por el otro, su primogénito Brooklyn y su esposa Nicola Peltz— habían decidido continuar con sus vidas y alejarse de las polémicas, indirectas y mensajes cruzados a través de declaraciones de supuestos portavoces y personas de su entorno en medios de comunicación. Pero los sucesos ocurridos en los últimos días han demostrado que se trata de una guerra fría y que solo hace falta un movimiento para que la guerra familiar vuelva a ocupar titulares. Eso es lo que acaba de ocurrir al conocerse el nuevo proyecto de Brooklyn Beckham. En la campaña que protagoniza para DoorDash, una empresa estadounidense de reparto de comida a domicilio, se utiliza la disputa de la familia Beckham como gancho publicitario. Aparece sentado en un sofá y habla directamente a cámara. “Probablemente se pregunten por qué estoy viendo la Copa Mundial de la FIFA 2026 desde casa”, comienza el anuncio, un vídeo que él ha compartido en su perfil de Instagram, donde acumula 16,4 millones de seguidores. Se produce un breve silencio que se rompe con una risa: “Es una larga historia”, dice. A continuación, se levanta del sofá y tira el fajo de entradas de fútbol que tenía en la mano sobre una mesa. “Es complicado. Más información próximamente”, aparece escrito al final del vídeo. Minutos después de la publicación del anuncio, la cuenta oficial de DoorDash escribía en el apartado de comentarios de Brooklyn: “Tenemos una suposición de por qué estás viendo esto desde casa...”. La reacción de los usuarios de la plataforma no ha tardado en llegar. En menos de 24 horas, la publicación acumula 20.300 Me gusta y más de 1.600 comentarios, ahora desactivados para evitar que sigan llegando críticas. “¿Estás en casa porque te has divorciado de toda tu familia?”, “Parece que estás muy contento de seguir sacando provecho del apellido Beckham” o “Cuando tienes que estar lanzando pullas a tu familia para seguir siendo relevante” son algunos de los mensajes que se pueden leer y que también acumulan decenas de Me gusta. Las reacciones del entorno de los Beckham tampoco han tardado en llegar. Según el Daily Mail, los amigos del matrimonio están “conmocionados”. “Hacer un anuncio basado en el distanciamiento familiar como si fuera una broma, cuando su familia está devastada y su hermana y abuelos están inconsolables, es indignante. Sobre todo viniendo de alguien que afirma querer paz y privacidad”, dice una de las fuentes anónimas citadas por el tabloide británico. En el extenso comunicado publicado por Brooklyn el pasado mes de enero en sus redes sociales, además de airear algunos de los trapos sucios que hasta entonces habían permanecido en la intimidad, pidió a sus padres y hermanos que le dejaran en paz a él y a su esposa: “Lo único que queremos es paz, privacidad y felicidad para nosotros y nuestra futura familia”. Pero ahora el primogénito de los Beckham ha sido el que ha roto esa tregua y ha utilizado la disputa como reclamo comercial. Un anuncio que se produce apenas unos días después de que las relaciones familiares se tensionaran de nuevo. El pasado viernes, 12 de junio, los Beckham se trasladaron a Los Ángeles para que el exfutbolista recibiera su estrella en el Paseo de la Fama, convirtiéndose así en el primer jugador de fútbol en tener una. Además de estar acompañado por su esposa y sus tres hijos pequeños, también recibió el apoyo de amigos como Tom Cruise y Eva Longoria. Paradojas del destino, es en el condado californiano donde reside su primogénito, que no estuvo en la cita (aunque tampoco se le esperaba). Horas después del acto celebrado en el corazón de Hollywood, la noticia se trasladaba a Beverly Hills, ciudad contigua en la que residen Brooklyn y Nicola Peltz. Aprovechando su viaje a Los Ángeles, su hermana pequeña, Harper, se acercó hasta la casa de su hermano mayor con la intención de acercar posturas y hacerle entrega de una carta. La joven, de 14 años, fue inmortalizada por los paparazis allí presentes llegando con el mismo estilismo que había lucido en la entrega de la estrella a su padre. Pero se marchó sin obtener la respuesta deseada al no haber nadie en casa en ese momento. Brooklyn, tal y como él mismo compartió horas después, se encontraba de viaje en Nueva York para asistir a un festival gastronómico. “El hecho de que hubiera fotógrafos allí presentes cuando Harper fue a entregar la carta en mano lo dice todo: estaba preparado para que la captaran las cámaras”, afirmó un representante del cocinero a Hello! en una clara alusión a la “manipulación” de los Beckham denunciada por su hijo en su comunicado de enero. El entorno también acusó a los Beckham de “utilizar a Harper como peón”. “No quiero reconciliarme. He visto con mis propios ojos hasta dónde son capaces de llegar con tal de preservar su propia fachada”, afirmó Brooklyn en el extenso comunicado compartido en sus redes sociales. Lo que hasta entonces había sido una guerra privada —aunque con chivatazos e indirectas en la prensa— fue confirmada con un duro escrito por uno de los implicados. “Han intentado arruinar mi relación desde antes de mi boda [en abril de 2022] y no han parado (...) Para ellos, la marca Beckham es lo primero”, afirmaba. Unas acusaciones a las que ni David ni Victoria han respondido.Estos dos nuevos capítulos demuestran que las posturas siguen alejadas, que no hay visos de reconciliación y que cada movimiento de uno de los dos bandos acaba siendo señalado por el contrario.