En un largo e impactante escrito, el primogénito del exfutbolista y la diseñadora afirma que su madre no quiso diseñar el vestido de novia de su esposa, a la que no consideran “de su sangre”, o que acudieron al 50º cumpleaños de su padre pero él no quiso verles

Brooklyn Beckham, el mayor de los cuatro hijos de David y Victoria Beckham, ha explotado. A sus 26 años y después de casi uno de rumores, fotos borradas, total distanciamiento y dimes y diretes sobre la tensa situación familiar, el modelo y fotógrafo y creador de una salsa picante ha decidido tomar las riendas de la situación y hacerse con la narrativa de la ya más que evidente separación familiar. El lunes a mediodía (hora de Los Ángeles, donde vive), y a través de seis historias de Instagram, ha culpado a sus padres de los problemas familiares que tanto él como su esposa, Nicola Peltz, arrastran desde hace meses con los Beckham, a través de un durísimo alegato con frases tan duras como: “No quiero reconciliarme con mi familia”, “He estado controlado por mis padres” o “[Mis padres] han mandado a mis hermanos a atacarme en redes”.

“He guardado silencio durante años y he hecho todo lo posible por mantener estos asuntos en privado”, arranca Brooklyn sus palabras, en su perfil de Instagram, con 16 millones de seguidores. “Por desgracia, mis padres y su equipo han seguido acudiendo a la prensa, lo que me ha dejado sin otra opción que hablar por mí mismo y contar la verdad sobre algunas de las mentiras que se han publicado”, afirma en el primer párrafo. “No quiero reconciliarme con mi familia. No estoy siendo controlado [en referencia a lo que se ha dicho sobre su esposa], estoy defendiéndome por primera vez en mi vida”.