Papresa, el único fabricante de papel prensa de España que luego diversificó su actividad a la producción de cartón para embalaje por el tirón de las compras por internet, comienza a vislumbrar la salida de su crisis, que le llevó a presentar el concurso voluntario el pasado 17 de abril con 70 millones de deuda.Un movimiento para ganar tiempo en la búsqueda de socios que ha concluido con la compra de la histórica empresa de Errenteria (Gipuzkoa) por el grupo extremeño Cristian Lay. Desembolsará 39,3 millones por la fábrica vasca, con el compromiso del mantenimiento de 148 empleos, el 72,2% de la plantilla anterior. Por su parte, los trabajadores aceptan una congelación salarial de dos años. La compañía estuvo antes en manos del grupo alemán Quantum.Esta semana, el magistrado Pedro José Malagón, al frente del Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián, ha autorizado la operación. Ha valorado que Cristian Lay asegura que mantendrá la actividad papelera de Papresa por un mínimo de tres años. El nuevo accionista, un grupo que factura más de 1.500 millones con 3.200 profesionales, se hace cargo de activos industriales como dos líneas de producción, otros equipos y terrenos. La cantidad de 39,3 millones se desglosa en varios apartados. Un pago inicial y en metálico de 3 millones que puede ampliarse hasta 14,8 millones en determinadas condiciones. Además, Cristian Lay asumirá deuda por 2,1 millones, pendiente de pago a proveedores que son imprescindible para la actividad de la planta. Suministran desde bobinas de papel hasta equipos industriales y otros servicios sin los que no pueden operar las instalaciones de Errenteria. La corporación extremeña también tendrá que hacer frente a deuda bancaria por un importe superior a los 21 millones. Y apartar cerca de 13 millones para el pago de indemnizaciones a los trabajadores de Papresa que se han quedado fuera de esta nueva etapa. Proyecto de 57 millonesCon la suma de estas partidas y otras pendientes de contabilizar, Cristian Lay calcula que todo el proceso puede llegar a costarle 57 millones. Contabiliza dentro de esta cantidad los costes de transacción, las futuras necesidades de capital circulante, la reposición de fondos para contar con una mínima caja operativa y las inversiones industriales futuras. Cristian Lay ha especificado cada uno de esos apartados al juez Malagón. Los costes de transacción llegan a 1,5 millones, según sus cálculos, y las necesidades de capital circulante superan los 9,1 millones. Más 2,5 millones para la reposición de caja y otros 5 millones en inversiones para poner a punto las instalaciones de Errenteria.Durante el concurso voluntario, varios acreedores presentaron alegaciones en reclamación de su deuda. Vertis Environmental realizó una porque planteó haber pagado a Papresa por 65.000 derechos de emisión de gases de efecto invernadero, sin haber recibido la totalidad de los mismos.Por su parte, el BBVA cuestionó el plan de financiación propuesto por Cristian Lay. Y la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides) no estuvo de acuerdo con la oferta del nuevo accionista porque no incluía suficientes partidas que implicaban el pago en efectivo, y por tanto la reducción real de la deuda. En esta línea trasladaron sus protestas tanto el suministrador Gas Natural y el sindicato LAB, que consideraba que la plantilla para la nueva etapa de Papresa resultaba insuficiente para la correcta operativa de las instalaciones.Asimismo, un pool de entidades financieras presentó en conjunto una batería de alegaciones. Integrado por Caja Rural de Navarra, Caixabank, Banco Santander, Ibercaja, Bankinter y Banco Sabadell. Con la argumentación de que el plan de Cristian Lay incluye inversiones que son habituales en cualquier negocio industrial y que no pueden ser utilizadas para reducir el precio de compra de la empresa guipuzcoana.La corporación extremeña ha realizado la operación a través de su filial Papelera del Oiartzun, constituida este mismo año para materializar la compra de Papresa. Para las impugnaciones a la operación, el juzgado abre un plazo que concluye la próxima semana.
El juez autoriza la compra de Papresa por Cristian Lay por 39,3 millones y con el compromiso de mantener 148 empleos
El nuevo accionista garantiza la continuidad del 72,2% de la plantilla del fabricante de papel prensa y cartón para embalaje








