Sala VorFelipe VI, en representaci�n de todos, calific� el partido de "asequible", porque hay algo profundamente espa�ol en enamorarse sin motivoLopes Cabral, de Cabo Verde, da un manotazo a Marcos Llorente.AP Photo/Erik S. LesserActualizado Lunes,

junio

20:11La �ltima vez que escrib� un art�culo sobre la selecci�n espa�ola me qued� solo en este pa�s pidiendo que no echaran a Luis Enrique, lo que demuestra que no tengo ni idea de f�tbol porque, de hacerme caso, el asturiano no podr�a haber firmado la mejor etapa de su carrera en el PSG. Con Luis Enrique, Espa�a arranc� el Mundial de Catar ganando 7-0 a Costa Rica. El f�tbol tiene esa costumbre infantil de convertir cada goleada en una profec�a, con lo que empatar a cero con una selecci�n que juega su primer Mundial es claramente una demostraci�n de fragilidad, de dudas, de que vas a echar al entrenador en el avi�n.En Espa�a, despu�s de un 0-0 con Cabo Verde, no se analiza un partido, se redactan obituarios. Felipe VI, en representaci�n de todos, calific� el partido de "asequible", porque hay algo profundamente espa�ol en enamorarse sin motivo, como si los mundiales se ganaran por acumulaci�n de entusiasmo. El pa�s tiene una memoria prodigiosa para repasar los triunfos y una habilidad prodigiosa para olvidar leyes no escritas como que los mundiales son especialistas en humillar certezas.Espa�a jug� uno de esos partidos inc�modos en los que el rival parece haberse aprendido tu guion much�simo mejor que t�. Cabo Verde ten�a la tranquilidad de quien ya ha conseguido el milagro de estar. El resto de milagros los consigui� un portero de cuarenta a�os de la Segunda portuguesa. Parecer favoritos es siempre una carga m�s pesada porque juegas dos partidos. Uno contra el rival y otro contra la decepci�n de no parecer lo suficientemente favorito.Ahora, el principal enemigo vuelve a ser Espa�a. No la selecci�n, sino Espa�a. El pa�s. Nosotros. Usted y yo que diremos que si Florentino P�rez, inquieto por no tener a ning�n jugador del Real Madrid en la selecci�n acab� desestabilizando a Cucurella, como otrora Rubiales crey� que se le hab�a descentrado Lopetegui antes de descentrarse �l. Y que si el jet lag, y que si como dice Llorente, los aviones nos fumigan, o por lo menos a nosotros.Lo dif�cil no es celebrar una exhibici�n. Lo dif�cil es recordar que los mundiales no se ganan el d�a en que todo sale bien, sino en el que todo sale fatal y aun as� sigues adelante.