El 6 de junio de 1944, las fuerzas aliadas llevaron a cabo el conocido desembarco de Normandía, una de las operaciones militares más importantes de la Segunda Guerra Mundial, en la que tropas de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y otros aliados atacaron las costas de la Francia ocupada por la Alemania nazi. Alrededor de 160.000 soldados cruzaron el canal de la Mancha de Inglaterra a Francia. Entre ellos, solo había una mujer, y se llamaba Martha Gellhorn.
“Todos estaban frenéticamente ocupados en aquella costa abarrotada y peligrosa”, escribió la periodista estadounidense en un informe sobre el Día D. “Caminábamos con cuidado entre las estrechas líneas blancas que marcaban el camino despejado de minas. El polvo que se levantaba bajo la luz gris de la noche parecía la niebla de la guerra misma”.
Su relato mostró el lado más humano de esta operación militar, a la que Gellhorn se unió como una auténtica periodista intrépida. “Me colé en un barco hospital”, declaró a la BBC en 1991. “Alguien, probablemente en tierra, me preguntó qué hacía allí, y le respondí: ‘Voy a este barco a entrevistar a las enfermeras; es un trabajo de mujeres’. (...) Simplemente me encerré en un baño hasta que estuvimos a flote”.










