La noticia ha pasado desapercibida. Al parecer, la justicia holandesa ha embargado la sede del Instituto Cervantes en Utrecht. El objetivo es subastarla para resarcir así a los acreedores del gobierno español con relación al controvertido recorte retroactivo de las primas a las energías renovables. Según los tribunales holandeses no se han cumplido las obligaciones de pago reconocidas por múltiples resoluciones judiciales internacionales. Y el sistema legal holandés ha mostrado su eficacia para ofrecer garantías a los acreedores cuando su derecho a una compensación es reconocido por los tribunales. En EE.UU. los litigios avanzan en el mismo sentido.Debería ser evidente, pero a menudo se olvida. Las sólidas garantías que el marco jurídico de los Países Bajos ofrece a los inversores están en la base del gran desarrollo económico del país y de su alto nivel de renta por habitante. Los Países Bajos fueron prácticamente la cuna del capitalismo, desarrollando una gran potencia comercial a lo largo del siglo XVII. Fueron precursores en el establecimiento de un estado basado en la división de poderes, la tolerancia religiosa y el imperio de la ley. Este fue un ambiente propicio para el desarrollo empresarial, como reconocía, un siglo más tarde, Adam Smith cuando escribía en La riqueza de las naciones que “en Holanda no estaba bien visto no ser un hombre de negocios”. Según Smith “un hombre ocioso entre emprendedores corría el riesgo de ser tan despreciado como un civil en un cuartel”.Fachada del Instituto Cervantes de Utrecht (Países Bajos) en una imagen de archivo Imane Rachidi / EFEDecisión judicialLa justicia holandesa ha embargado la sede del Instituto Cervantes en Utrecht; el objetivo es subastarlaLos neerlandeses no enfatizan la protección del inversor porque son hoy un país rico, que dispone de grandes ahorros y posibilidad de invertir. Es justamente lo contrario. Esa protección de los derechos del inversor has sido fundamental para generar la prosperidad económica del país a lo largo de la historia. Es un principio que conviene tener presente en momentos en los que nuestras economías continúan necesitando fuertes inversiones en vivienda, infraestructuras y nuevas iniciativas empresariales.Lo sucedido con el Instituto Cervantes en Holanda es especialmente irónico cuando uno rememora algunos episodios de El Quijote y, en especial, la sabiduría práctica de Sancho Panza. Como gobernador de la ínsula de Barataria, Sancho se ve obligado, a poco de llegar al pueblo, a impartir justicia. En uno de los contenciosos que debe abordar, dos ancianos se presentan ante él enfrentados por la devolución de un préstamo personal de diez escudos. De manera muy ingeniosa, que merece ser leída en el propio original, Sancho Panza desenmascara al pícaro deudor cuando, con una imaginativa artimaña, pretendía eludir el pago de sus deudas.Los Países Bajos inician su andadura como país independiente en 1579 precisamente con la Unión de Utrecht, una confederación de provincias. Su secular éxito económico tiene múltiples explicaciones, pero sin duda la seguridad jurídica ofrecida a los inversores ha sido un factor determinante.
Sancho Panza en los Países Bajos, por Jordi Gual
La noticia ha pasado desapercibida. Al parecer, la justicia holandesa ha embargado la sede del Instituto Cervantes en Utrecht. El objetivo es subastarla para resarcir así a los acreedores del gobierno español con relación al controvertido recorte retroactivo de las primas a las...








