El móvil incautado por Estados Unidos al accionista de Plus Ultra Rodolfo Reyes Rojas se ha convertido en una de las pruebas clave del caso sobre el presunto blanqueo de dinero de la aerolínea. Parte del contenido del terminal fue incluido por la Policía Nacional en uno de los informes que derivaron en la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero hay muchos mensajes más, como el que celebra el apoyo de su “pana” Zapatero ante la SEPI para lograr un rescate de 53 millones de euros: “Viva la izquierda, carajo”. El Confidencial ha tenido acceso a decenas de miles de comunicaciones procedentes del volcado original que el expresidente pretende anular. La secuencia es la siguiente: Estados Unidos empezó en 2018 una investigación por blanqueo de capitales que afectaba a empresarios venezolanos y “personas políticamente expuestas”. En 2021 accedieron al teléfono de Reyes Rojas, pero no fue hasta el pasado marzo, cinco años después, cuando la oficina de Homeland Security Investigations se lo mandó a la UDEF de la Policía Nacional. A esas alturas, las autoridades españolas ya contaban con otros indicios de la vinculación de Zapatero con el presunto blanqueo de Plus Ultra. No obstante, sacar esta prueba del procedimiento centrará los esfuerzos del abogado del expresidente. Las conversaciones que ha podido analizar este periódico llegan hasta ese 2021, pero se remontan varios años atrás. Recogen toda la secuencia que va desde la victoria de Pedro Sánchez en las elecciones de noviembre de 2019 a la irrupción de la pandemia de covid y las gestiones para lograr que el Ejecutivo rescatase la aerolínea. Aquella operación ya fue polémica en su momento. Desde el sector cuestionaron el carácter estratégico para España de Plus Ultra, una compañía con escasa flota y una estructura discreta. La investigación ha aflorado que usaron parte de los 53 millones que le dio el Gobierno para blanquear dinero de operaciones ilegales. Las conversaciones demuestran que los cambios en la política española y, sobre todo, quién ostentaba el poder no era una cuestión ajena para los directivos de la aerolínea de capital venezolano. El 10 de noviembre de 2019 se celebraron elecciones generales en España y las ganó Pedro Sánchez. El líder socialista consiguió los apoyos para retener el poder que ostentaba tras haber apeado a Mariano Rajoy y al Partido Popular en aquella moción de censura en 2018 motivada por la lucha contra la corrupción. Pero el PSOE no tenía mayoría absoluta y a los dos días se certificó con un abrazo el pacto con Podemos. EC. Mientras España estrenaba su primer gobierno de coalición, Rodolfo Reyes Rojas y su entorno especulaban. El mismo día 12 de noviembre, Ramón Gordils le mandó un mensaje a Reyes: “Si se confirma la coalición de Gobierno en España, es de esperar lo siguiente, vaticino: Con respecto a Venezuela, se debería suavizar un poco el tema”. Gordils es un personaje relevante en la trama, según se desprende de los informes de la UDEF. Para acreditar su relación con Reyes, basta señalar que la transcripción de su chat abarca 1.260 páginas. Gordils es un diplomático venezolano que sirvió como embajador del país caribeño. Su papel resultaría clave en esta trama tiempo después porque es a él a quien recurrió Rodolfo Reyes para que pidiese ayuda a Zapatero en la tarea de conseguir financiación para Plus Ultra. Pero eso sería más adelante. A finales de 2019 tan solo estaban sondeando al nuevo gobierno. No era necesario ser un experto en política internacional como Gordils para intuir que un Gobierno con Pablo Iglesias, admirador de Hugo Chávez, sería más propenso a las autoridades bolivarianas. Pero en los chats del móvil de Rodolfo Reyes no era de política de lo que se hablaba, sino de negocios. Pasaron los meses y una pandemia con origen en China empezó a extenderse por Europa, primero en Italia, pero después en España. De ese periodo llama la atención la frivolidad con la que se expresaban Rodolfo Reyes y su entorno. Ya antes eran habituales las conversaciones sobre comilonas o prostitutas, pero ni siquiera a las puertas de la pandemia parecían conversaciones propias de directivos que gestionan una aerolínea, quizá uno de los sectores más golpeados en el covid. Las bromas y las chanzas se extendieron hasta bien entrado el mes de marzo. EC Hay un momento en el que Rodolfo Reyes dejó los chistes y se puso serio. Raif El Arigie, un consejero de Plus Ultra, le escribió el día 15 de marzo de 2020 para contarle que otras aerolíneas ya estaban acusando los efectos del coronavirus: “Bueno, ahora todos nos jodimos. Viste a Lufthansa. Ya le pidió cacao al Gobierno alemán. Las acciones de American (Airlines) ya por la mitad”. El día antes, este consejero ya había puesto al día a Rodolfo Reyes con la situación de caos que se estaba viviendo en los aeropuertos: “Aquí el único consuelo de tontos. Es que está jodido todo el mundo. Menos los africanos”. Ante ese comentario sobre África, el máximo accionista de Plus Ultra solo acertó a contestar con el siguiente mensaje: “Ya les tocaba”. Pero acto seguido volvieron a hablar de política, es decir, de negocios. “Pero al final los gobiernos deberían ayudar a las líneas aéreas”. Aquel podría parecer un comentario más, pero no lo fue porque los directivos de Plus Ultra se afanaron en buscar liquidez para financiarse durante la crisis con dinero público. Es en esos días cuando recurrieron a Gordils, que les dio el contacto de Manuel Fajardo para acceder a Zapatero. Según la investigación, Fajardo era el hombre del expresidente del Gobierno en Venezuela. El juez Calama le sitúa solo por debajo de Zapatero en la presunta trama corrupta, a la altura de otro investigado muy conocido como Julio Martínez Martínez, alias 'Julito'. La Audiencia Nacional señala la existencia de “una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, estructuralmente organizada y liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, que habría puesto sus contactos personales y su capacidad de acceso a altos cargos de la Administración al servicio de terceros interesados en obtener decisiones favorables”. Manuel Fajardo y Julio Martínez Martínez actuaban como intermediarios y, a juicio del magistrado, esto “revela un reparto funcional de tareas orientado a maximizar la eficacia de las gestiones ante organismos públicos”. Estos son los nombres que desde 2020 empiezan a aparecer en las conversaciones del móvil de Rodolfo Reyes. Especialmente significativo es una conversación entre Rodolfo Reyes y Julio Martínez Sola, presidente y fundador de Plus Ultra. EC. Martínez Sola fue quien le dijo a Rodolfo Reyes que Zapatero es “pro Sánchez”. Reyes contestó que también es “pro Maduro” y se comprometió entonces a buscar a “sus amigos en ccs (Caracas)". “El fin justifica los medios”, le dijo su interlocutor. Reyes se mostró de acuerdo: “Crisis es oportunidad, tenemos que encontrarla”. Y lo consiguieron. EC. Los directivos de Plus Ultra tocaron al entorno de Ábalos y en un primer lugar buscaron financiación a través de los créditos ICO que daba el Estado. El 22 de julio de 2020, el mismo consejero que le avisó de los efectos del covid y acabó con los chistes le mandó otro mensaje celebrando una reunión mantenida con el Banco Santander: “Reunión agradable, distendida. Lógicamente, se notaba que nos han recibido por 'altas' recomendaciones. Para ir al grano y no extendernos, somos un ejemplo de libro (palabras textuales) para las ayudas de los 10 mil millones de la SEPI”. Es ahí cuando Rodolfo Reyes le contestó la frase que figura en el informe de la UDEF: “Sí, bro. Nuestro pana Zapatero detrás” (pana en Venezuela es sinónimo de amigo)”. Entonces en los chats de Plus Ultra volvieron a hablar de política. “Que viva la izquierda, carajo”, contestó el consejero eufórico. Finalmente, el rescate salió adelante y en las conversaciones se pueden leer las felicitaciones que se dedicaban unos y otros. La investigación apunta a que el expresidente Zapatero cobró comisiones ilegales a cambio de ejercer su influencia ante las instituciones públicas en favor de la aerolínea. EC Ahora Zapatero quiere que se revise el modo en el que Estados Unidos intervino este teléfono y si se respetó la cadena de custodia. Tal y como avanzó este periódico, el juez ya ha pedido por medio de una vía comisión rogatoria a Estados Unidos que le den permiso para usar estos mensajes como prueba. Es solo el comienzo de una batalla jurídica en la que puede estar en juego el futuro penal del expresidente.
Los chats del móvil clave de Plus Ultra al que teme Zapatero: "Viva la izquierda, carajo"
El Confidencial accede a decenas de miles de mensajes incautados por EEUU al principal accionista de la aerolínea y que el expresidente busca anular









