Valeria Fragola ya tiene lo que miles de estudiantes persiguen cada junio: una puntuación prácticamente perfecta en la PAU y, con ella, el billete casi asegurado hacia Medicina. La joven madrileña ha firmado el expediente más brillante de la Comunidad de Madrid al alcanzar un 13,99 sobre 14, una calificación que roza la excelencia absoluta.La alumna ha visitado el plató de Y ahora Sonsoles acompañada de su abuela Paquita, su compañera de batallas académicas desde la infancia, para relatar cómo vivió el momento en que conoció su resultado.Aunque confiaba en obtener una media elevada, la magnitud del éxito la desbordó incluso a ella misma. "Nunca me habría esperado un 13'99 y mucho menos ser la mejor nota de la Comunidad de Madrid", ha confesado.Detrás de su meritoria calificación había una meta perfectamente definida: "Yo quería estudiar Medicina y sigo queriendo estudiar Medicina, que tiene una nota de corte bastante alta. Yo me preparé bien la PAU para alcanzar un 13".Sin embargo, la gran curiosidad de la entrevista no estaba en lo conseguido, sino en esa centésima huidiza que impidió el 14 redondo. La protagonista ha formulado su propia teoría: "una tilde". Según ha comentado, el pequeño tropiezo podría haberse producido en el examen de Historia de la Filosofía, materia en la que obtuvo un 9,9.Mientras Valeria restaba importancia a esa microscópica grieta en su evaluación, su abuela Paquita no ocultaba el orgullo que sentía por el extraordinario desempeño de su nieta. "Le hubiese dado un 14", ha asegurado.Y es que, tal como ha contado, el talento de Valeria, no es fruto de la casualidad. A una edad muy temprana ya daba señales de una capacidad poco común. "Desde que entró al colegio ya sabía leer", ha recordado, antes de revelar cómo con apenas dos años era capaz de identificar números y letras en las matrículas: "Era insaciable".