He escrito en este mismo espacio hasta en cinco ocasiones anteriores acerca de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) desde diversos puntos de vista. Ahora vengo con una iniciativa muy ilusionante de cuyo conocimiento no quiero privarles. En medio de tanta crispación y de tanto desánimo, les voy a dar cuenta de una “coalición”: sí, coalición, lo que significa, según el DRAE, una “unión transitoria de personas, grupos políticos o países con un interés determinado”.

Se trata de la Coalición Española de Enfermedades Tropicales Desatendidas -CEETD-. Una coalición más que necesaria, dado que, de todas las enfermedades conocidas, hay unas cuya gravedad viene dada no sólo por la propia dolencia y sus efectos, sino, principalmente, por su desatención. Una desatención que afecta a muchas enfermedades prevalentes en comunidades empobrecidas de zonas tropicales y que, en cálculos de la OMS, alcanzan a más de 1.000 millones de personas que se encuentran en contextos de pobreza, exclusión y acceso limitado a servicios de salud, particularmente en zonas de América Latina y en África Subsahariana. De ahí su denominación. Enfermedades como la úlcera de Buruli, la enfermedad de Chagas, el dengue, la lepra, la filariasis linfática, la oncocercosis y otras forman parte de este grupo.