La experta de la OMS en estas dolencias reclama advierte del “riesgo enorme” de no lograr los objetivos marcados para 2030 debido a los recortes de financiación
“Las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) son una cuestión de lucha contra la pobreza; si logramos eliminarlas, la situación económica de estos países mejorará”, asevera la doctora María Rebollo (Madrid, 46 años), líder del Programa Mundial de Eliminación de la Oncocercosis (ceguera de los ríos) en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y experta en estas dolencias. Sin embargo, los avances en la prevención, tratamiento e investigación de este tipo de patologías —predominantemente endémicas en zonas rurales empobrecidas del continente africano— se ven hoy amenazados por los recortes de financiación de Estados Unidos y otros actores internacionales.
“Estas enfermedades ya estaban infrafinanciadas”, lamenta en una entrevista con este diario durante el Círculo África Mundi-Fundación Anesvad, un encuentro que reunió la semana pasada en el CaixaForum de Madrid a instituciones, organismos internacionales, fundaciones e investigadores para debatir sobre la financiación y las prioridades en la lucha contra las enfermedades que la OMS considera olvidadas.






