Con la llegada de las altas temperaturas en Estados Unidos y en Europa, la eficacia de los toldos oscuros vuelve a ser objeto de debate: ¿realmente resguardan del calor o podrían incrementar la temperatura de la vivienda? En España, miles de hogares optan por toldos para mitigar el impacto solar, siendo el clásico toldo verde oscuro una elección frecuente en balcones y terrazas. No obstante, el arquitecto técnico Jordi Martí generó controversia al afirmar en Decosfera que “Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador delante de la ventana”, poniendo en duda su utilidad.Esta analogía se fundamenta en un principio físico elemental: los colores oscuros poseen una mayor capacidad de absorción de la radiación solar en comparación con los claros. Martí detalla que, a diferencia de las superficies blancas que reflejan una porción considerable de la energía solar, las tonalidades oscuras funcionan como verdaderos receptores de calor. Este mismo razonamiento explica por qué se aconseja vestir con ropa clara en verano, ya que los tejidos oscuros absorben más energía y se calientan con mayor celeridad, un efecto replicable en las lonas de los toldos.El arquitecto señala que un toldo verde oscuro es capaz de absorber entre el 80% y el 90% de la radiación solar, cifra que en lonas negras puede ascender hasta el 98%. La energía captada eleva significativamente la temperatura del tejido, creando una especie de burbuja de aire caliente bajo la estructura. Martí enfatiza que “La tela se calienta de forma drástica”, y este calor concentrado frente a las ventanas podría contribuir a un aumento de la temperatura en el área exterior de la residencia.El toldo verde se puso de moda en España en la década del 60. En esos años, la gama de colores era muy limitada, con el azul, el naranja y el verde como principales opciones. Y en esos momentos, el verde se impuso por ser un color fresco que recordaba a la naturaleza, extendiéndose por los edificios tanto de las grandes ciudades como de las zonas costeras plagadas de dapartamentos.Pese a que el toldo verde está extendido por toda España formando ya del imaginario colectivo de la arquitectura española, lo cierto es que no es la mejor solución para proteger las casas del calor.La hipótesis de Martí se ve reforzada por estudios como los del arquitecto alemán Hubertus Pöppinghaus, experto en sombras y radiación solar. Sus investigaciones, realizadas con cámaras termográficas, revelaron que los materiales oscuros alcanzan temperaturas considerablemente más altas que los claros. Una de sus principales recomendaciones es emplear lonas con una superficie exterior clara y reflectante para reducir al mínimo la absorción de calor, permitiendo que la cara interna sea oscura para atenuar los reflejos del entorno urbano.Sin embargo, la industria del sombreado no suscribe completamente esta perspectiva. La Asociación Española de Sombreado y Control Solar Dinámica (AESSO) califica de exagerada la analogía con un radiador. Su postura se fundamenta en la distinción entre la radiación solar de onda corta y la radiación térmica de onda larga.Cuando un toldo intercepta la luz solar, impide su paso directo a través del cristal de la ventana, que es el principal factor de calentamiento interno. La AESSO explica que, aunque la lona eleve su temperatura, la energía reemitida lo hace como radiación infrarroja de onda larga, la cual es bloqueada en gran medida por el vidrio convencional. Por consiguiente, afirman que cualquier toldo exterior, sin importar su tonalidad, es más eficaz que permitir la incidencia directa del sol sobre las ventanas.En resumen, mientras que la perspectiva de Martí y Pöppinghaus sugiere una mayor eficiencia en toldos de colores claros o reflectantes para evitar la acumulación de calor, la AESSO defiende la utilidad de cualquier toldo exterior al bloquear la radiación solar directa y la reemisión de calor de onda larga. Ambas visiones resaltan la importancia de la protección solar, aunque difieren en la optimización del color y material para lograr el máximo confort térmico en los espacios interiores.
Jordi Martí, arquitecto: "Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador sobre la ventana"
¿Los toldos realmente resguardan del calor o podrían incrementar la temperatura de la vivienda?













