La Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia ha condenado a ocho años y medio de prisión al exfutbolista del Valencia CF Rafa Mir por agredir sexualmente a una chica de 23 años en 2024 en la piscina del lujoso chalet de Bétera (Valencia) del deportista, según ha confirmado este lunes el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV). El órgano judicial también ha sentenciado a dos años y medio de cárcel al jugador Pablo Jara, que fue denunciado por una joven de 26 años amiga de la primera víctima. La resolución, que no es firme, recoge una pena contra Mir de siete años de prisión por agresión sexual, un año y seis meses de cárcel por lesiones e insta a indemnizar con 64.000 euros a la víctima. También le impone la prohibición de aproximarse a ella durante 13 años y siete años de libertad vigilada tras la prisión. Jara ha sido sentenciado a dos años de cárcel por agresión sexual y a seis meses por un delito contra la integridad moral. Deberá desembolsar, además, una indemnización de 6.280 euros. Para entender esta historia hay que remontarse a la noche del 1 de septiembre de 2024. Los deportistas conocen a las chicas en la discoteca MyA de la ciudad. Y, tras tontear con ellas, las invitan a tomar algo en el lujoso chalet de Bétera (Valencia) de Mir, que hoy juega en el Elche y entonces vestía la camiseta del Valencia tras ser cedido por el Sevilla. “Me metió los dedos en la vagina. Me sujetó. No me podía mover. Me tocó todo el cuerpo. Acabó penetrándome con los dedos. Me cogió de la cara, besándome. Le aparté, me fui de la piscina”, reveló en el juicio la joven. La chica, que entonces tenía 21 años, relató haber sufrido penetraciones vaginales con los dedos, tocamientos no consentidos y forcejeos. La resolución considera probado que Mir agredió sexualmente a su víctima en la piscina y en el cuarto de baño. Y que su amigo hizo lo propio con la segunda chica, con la que no llegó a tener acceso carnal. Y a la que después, semidesnuda, echó a empujones a la calle. “Cuando nos fuimos, nos dijeron que éramos unas niñatas y nos tiraron de la casa”, relató la agredida. “A mi amiga, Jara la dejó desnuda en la calle [...]. Cuando le dije que parara, no lo hizo [...]“, describió. La secuencia de la piscina y el flirteo inicial fue grabada con el móvil por un amigo del entonces jugador del Valencia. La Sección Cuarta de la Audiencia entiende que las pruebas expuestas en el juicio sirvieron “para acreditar sin fisuras la comisión de los hechos propuestos por las acusaciones”. Y destaca la veracidad del relato de las denunciantes, que los magistrados califican de “convincente, consistente y coherente”. “[La denuncia] ha sido mantenida de forma invariable a lo largo de toda la tramitación de la causa y corroborada por datos periféricos, como la declaración de testigos y el informe forense psicológico, ratificado y explicado en el plenario por las dos peritos”, recoge la sentencia, según el TSJCV. El tribunal ha acordado deducir testimonio de las declaraciones en el juicio de tres policías locales de Bétera para determinar si cometieron un delito de falso testimonio, “dado la flagrante contradicción de su versión con la de las denunciantes”, segun la resolución. La Fiscalía reclamaba para Mir, que siempre defendió que las relaciones fueron consentidas, 10 años y medio de prisión, siete y medio de libertad vigilada y ocho de inhabilitación para ejercer actividades con menores. También, solicitaba una indemnización de 74.000 euros. Para Jara, el Ministerio Público pidió tres años de cárcel por agresión sexual, cinco de prohibición de acercarse a la víctima e inhabilitación de cinco años para contactar con menores. La defensa de Mir requirió en el juicio la absolución del jugador al entender que confluían “una sangría de contradicciones” en la denunciante. “Si al final le condenan por agresión, que sea la prueba mínima”, pidió el letrado de Jara durante la vista oral. El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.