Carles Ruipérez TiradoBarcelona 15/06/2026 22:59 Actualizado a 15/06/2026 23:12 La presencia de Lukaku cambió el partido. Cuando entró, en el minuto 66, Bélgica estaba perdida y man iatada por Egipto. No necesitó ni siquiera tocar el balón el poderoso delantero. Su físico intimidó tanto que Hany, que había realizado un gran encuentro, se marcó en propia puerta el 1-1. Al fútbol se juega con piernas y con cabeza pero sobre todo se necesita poner corazón. El alma con la que Egipto jugó fue muy superior a la de una Bélgica demasiado burocrática. Quizás fuese que estuviesen más aclimatados a la ola de calor de Seattle o que al tener cinco futbolistas del Al Ahly en el once, los faraones estuvieron más conjuntados.El debut de la joven promesaEgipto no se conformó con las tablas y recurrió a Hamza, el juvenil del Barça, que con 18 años sustituyó a Salah Pero mientras los belgas parecían hacer la guerra por su cuenta, los egipcios se mostraron como un colectivo. Y eso les ayudó tanto con el empate inicial como cuando se adelantaron en el marcador.En defensa no dudaron en emplearse con dureza si se veían superados, lo que les costó amarillas rápidas a Attia y Fatouh, pero se aseguraron poder recomponer al equipo. Pero sobre todo destacó el marcaje de Hany a Doku, a Trossard o a quien cayese por su banda, y el sacrificio de Ziko y Ashour, los dos extremos, que no solo aparecieron en ataque sino también en campo propio.En la mediapunta Salah movía al equipo y el futbolista que ha dejado el Liverpool recibió en la derecha y activó a Ashour en la derecha. Bélgica no basculó a tiempo y Courtois no pudo hacer nada ante el derechazo de Ashour.El portero del Madrid sí que pudo rechazar los disparos de Ziko, Marmoush y un cabezazo peligrosísimo de Salah, que cumplía 34 años.Egipto rozaba el segundo gol y Bélgica tenía que reaccionar sí o sí porque ni de falta había acertado De Bruyne (poste). Rudi Garcia recurrió a Lukaku, que venía renqueante, y el delantero centro no tardó ni un minuto en provocar el empate. Ni siquiera tuvo que tocar el balón, su presencia sirvió para poner nervioso a Hany, que desvió a su propia portería un centro de Meunier.Hamza Abdelkarim entra en el campo en el lugar de Mo Salah Agustin Marcarian / ReutersNinguno de los equipos se conformó con el 1-1 hasta el punto de que Egipto no tuvo reparos en recurrir a Hamza, el juvenil del Barça, que a sus 18 años sustituyó ni más ni menos a Salah. La mejor ocasión fue para Bélgica con un cabezazo del central Mechele que sacó Shobeir mientras que Egipto pidió ostensiblemente un penalti de De Cuyper a Zizo. Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour
Lukaku intimida a Egipto y rescata un empate para Bélgica
Egipto se queda sin su primera victoria mundialista pese a adelantarse con gol de Ashour y ser mejor durante una hora










