El aumento en salarios, rentas, empaques e insumos alimentarios obligó a Bisquets Obregón a realizar ajustes en los precios de su menú, mientras que las ventas a través de plataformas de entrega y para llevar ya representan entre 15 y 20 por ciento de su facturación total.Luis González, director general de Bisquets Obregón, explicó en entrevista con MILENIO que la compañía enfrenta una presión inflacionaria significativa en sus costos operativos, particularmente en mano de obra e insumos, por lo que ha tenido que trasladar parte de ese impacto a los consumidores."Ha habido una inflación realmente muy importante para nosotros dentro de los restaurantes", afirmó.En un segmento altamente competido por cadenas como Vips, Toks y Sanborns, la estrategia de Bisquets Obregón ha sido preservar atributos clave de la marca, como las porciones abundantes y la preparación diaria de alimentos, aun cuando ello implique una mayor presión sobre la rentabilidad."No escatimamos en el tema de las porciones. Nosotros seguimos manejando porciones abundantes como uno de los valores de la marca", señaló González."Tampoco lo hacemos en el tema de la calidad de los insumos que usamos. No manejamos congelados ni alimentos procesados", agregó.De acuerdo con el directivo, la empresa continúa elaborando alimentos diariamente en sus restaurantes para mantener estándares de calidad, una práctica que incrementa los costos de operación frente a modelos más industrializados.
Bisquets Obregón ajusta precios de sus menús por inflación
Bisquets Obregón informór que ajustó sus precios debido a la inflación, mientras el servicio de delivery y ventas para llevar ya aportan hasta 20% del negocio.











