El diputado de Comuns-Sumar Félix Alonso Cantorné ha argumentado ante el Tribunal Supremo que las contrataciones que efectuó durante su mandato como alcalde de Altafulla (Tarragona) y que están bajo investigación "respondieron exclusivamente a criterios de especialización técnica" y no a "consideraciones de naturaleza política o partidista", según fuentes de la defensa.PublicidadAlonso Cantorné ha declarado este lunes en el Tribunal Supremo durante alrededor de 40 minutos ante el juez Vicente Magro, y posteriormente se ha quedado a presenciar la comparecencia del resto de testigos, en la causa en la que se le investiga por un posible delito de prevaricación en relación con la adjudicación de contratos a varias empresas cuando era alcalde de Altafulla entre 2011 a 2019.Los hechos por los que está citado se enmarcan en la contratación llevada a cabo por el Ayuntamiento de Altafulla, del que era alcalde Alonso Cantorné, con las empresas Milá Advocats SLP y Sinergia Dret i Medi Ambient SLP entre 2011 a 2019, con las que habría mantenido distintas relaciones sin sujetarse a la normativa debida.Ante el Supremo, Alonso ha argumentado que existen informes técnicos "contradictorios" que, por un lado, avalan la forma de contratación empleada en estos años y por otro lado "plantean reservas" sobre la conveniencia de recurrir a mecanismos de concurrencia pública, según las mencionadas fuentes.El Supremo investiga la utilización de contratos menores, "con lo que eludía los requisitos de publicidad, y permitía la adjudicación directa y posibilitaba una elección arbitraria del adjudicatario" en lugar de acudir al procedimiento correspondiente; o si a veces no acudía "a procedimiento alguno".PublicidadLas fuentes sostienen que incluso si se considerara incorrecta la fórmula de contratación, se trataría en el peor de los casos de una eventual cuestión administrativa en el ámbito de la contratación pública, en la que nunca concurrirían los elementos típicos exigidos por el derecho penal.Además de Alonso, este lunes han comparecido otros 12 testigos, entre ellos el exconseller y actual diputado autonómico de ERC Joan Ignasi Elena, el excoordinador de la extinta Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) Joan Herrera o el exdiputado catalán y exconseller de Medio Ambiente Salvador Milá, varios agentes de los Mossos d'Esquadra y trabajadores de la Oficina antifraude de Catalunya.Según han explicado fuentes jurídicas, queda pendiente la declaración de una funcionaria de antifraude, que este lunes no ha podido declarar y que lo hará el próximo 1 de julio.Ante el juez, Alonso ha explicado que el Ayuntamiento de Altafulla contaba con personal escaso y que, ante esta situación, decidió contratar los servicios del despacho de Milà, que llevaba más de 50 años prestando asesoría jurídica a entes municipales de todo signo político.PublicidadEste extremo ha sido corroborado ante Vicente Magro por parte de la interventora municipal, que ha declarado que esta falta de personal generaba problemas en el Ayuntamiento, que tenía la contratación "manga por hombro", según las mencionadas fuentes.El consistorio cambió de prestador de servicios posteriormente, optando por Sinergia, la sociedad creada por Herrera y Elena, después de que Milà abandonase su despacho para ocupar un cargo en el Área Metropolitana de Barcelona.Ante la imposibilidad de contratar más personal debido a las restricciones impuestas por la ley Montoro, el Ayuntamiento que dirigía Alonso Cantorné optó por hacer un contrato menor para estos servicios: "No necesitaba un servicio recurrente, sino un funcionario que no tenía y que la ley impedía contratar", agregan fuentes de la defensa.Dos diligencias y el archivo de la causaEstá previsto que la defensa de Alonso solicite dos diligencias para acreditar el tamaño de la plantilla del Ayuntamiento de Altafulla en el momento de los hechos investigados, para posteriormente pedir el archivo de la causa. "Ni siquiera está claro que sea una irregularidad administrativa", sostienen fuentes de la defensa.