Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, fue declarado culpable este lunes de dos cargos de violación y condenado a cuatro años de prisión por el Tribunal de Distrito de Oslo. El veredicto fue dictado tras un proceso judicial que se extendió durante seis semanas y que incluyó un total de 40 cargos. En el primer párrafo del veredicto, los jueces establecieron que Høiby violó a dos mujeres que se encontraban dormidas o incapacitadas, una en 2018 dentro de la residencia oficial del príncipe heredero en Skaugum, y otra en marzo de 2024 durante una fiesta en Oslo. El tribunal lo absolvió de otros dos cargos de violación por falta de pruebas concluyentes. La fiscalía había solicitado una condena de siete años y siete meses, mientras que la defensa pidió una pena máxima de 18 meses, argumentando que los delitos más graves no habían sido probados. Tras conocerse la sentencia, los abogados anunciaron que apelarán el fallo.
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El expríncipe Andrés fue liberado luego de su conmocionante detención en Londres Aunque Høiby no forma parte oficialmente de la realeza, creció dentro del entorno de la familia real desde que su madre se casó con el príncipe heredero Haakon en 2001. Por ese motivo, el caso generó un impacto directo en la imagen de la monarquía, que atraviesa además un momento delicado por la grave enfermedad de Mette-Marit, afectada por fibrosis pulmonar y actualmente en lista de espera para un trasplante. Qué probó el tribunal y por qué fue condenado el hijo de la princesa de Noruega La sentencia, de 128 páginas, fue leída por el juez Jon Sverdrup Efjestad, quien sostuvo que en ambos casos de violación las víctimas no pudieron resistirse. “El tribunal considera probado que ella no pudo resistirse”, afirmó al detallar uno de los episodios ocurridos en la residencia de Skaugum. Según el fallo, el caso se apoyó en material audiovisual grabado por el propio acusado. En el hecho de 2018, el tribunal determinó que la mujer estaba dormida y que no mostró reacciones compatibles con el consentimiento. La víctima supo de la existencia de esas grabaciones años después, cuando el material salió a la luz durante la investigación. Marius Borg Høiby es hijastro del príncipe heredero Haakon. El segundo caso probado ocurrió en marzo de 2024, luego de una fiesta en Oslo. La fiscalía sostuvo -y el tribunal avaló- que la mujer estaba dormida tras una relación sexual previa consentida, y que nunca habría aceptado lo ocurrido. La Justicia coincidió en que se encontraba incapacitada al momento del abuso. Por el contrario, Høiby fue absuelto de otros dos cargos de violación, correspondientes a hechos ocurridos en 2023 en las islas Lofoten y en noviembre de 2024 en un hotel de Oslo, al considerar que existían dudas razonables, inconsistencias en los testimonios y registros visuales no concluyentes. Además de las violaciones, el acusado fue declarado culpable de maltrato en una relación íntima, agresión física, amenazas, conducta sexual vejatoria, lesiones corporales graves, delitos vinculados a drogas y quebrantamiento de órdenes de alejamiento, sumando 34 condenas sobre un total de 40 cargos. Acusan a un duque británico de triple estrangulamiento: es primo de Lady Di y descendiente de Winston Churchill El impacto político, social y en la Casa Real noruega El tribunal ordenó que Høiby pague una indemnización total de 640.000 coronas noruegas (unos 58.000 euros) a cuatro de las víctimas, entre ellas la influencer Nora Haukland, la única mujer cuya identidad fue autorizada a difundirse públicamente. El caso afectó de manera directa la percepción pública de la monarquía. Una encuesta de Norstat publicada durante el juicio mostró una caída histórica del apoyo a la institución, que pasó del 70% al 60% en pocas semanas. Si bien meses después se registró una leve recuperación, el episodio dejó expuesta una crisis institucional. La especialista en reputación y relaciones públicas Peggy Simcic Brønn, profesora emérita de la BI Norwegian Business School, sostuvo que el caso “es una tragedia y una crisis para cualquier familia” y que la estrategia de la Casa Real apunta a permitir que la Justicia actúe y luego intentar reparar el daño reputacional. Además de las violaciones, Høiby fue condenado por agresión y violencia en una relación íntima. A este escenario se sumó la delicada situación personal de Mette-Marit, cuyo estado de salud eclipsó parcialmente el impacto político del fallo. “Su salud es la principal preocupación ahora, y eso eclipsa todo lo demás”, explicó la corresponsal de realeza Caroline Vagle. La apelación y lo que viene Høiby siguió el veredicto por videoconferencia desde la prisión de Ila, donde permanece detenido. No estuvo presente en la sala por motivos de salud no especificados. Tras la sentencia, sus abogados Petar Sekulic y Ellen Holager Andenæs confirmaron que apelarán la condena. “Era inherente al caso que pudiera haber una apelación”, afirmó Sekulic, quien sostuvo que su defendido “se considera claramente inocente de las acusaciones de violación”. La defensa también cuestionó la extensión de la pena, al considerar que supera ampliamente lo solicitado por los delitos menores que Høiby había admitido. El hijo de una modelo podría convertirse en príncipe tras ser reconocido como sobrino del rey de Bélgica En paralelo, los abogados de las víctimas destacaron que el tribunal realizó una evaluación exhaustiva y señalaron que el fallo representa un alivio tras años de exposición pública y desgaste emocional. En uno de los casos, remarcaron que la mujer involucrada fue arrastrada al proceso “contra su voluntad”. La Casa Real noruega, por su parte, mantuvo una postura de silencio institucional. En un comunicado, el palacio se limitó a señalar que “el asunto ha sido examinado por los tribunales y no tenemos comentarios sobre el resultado”. RV/ff










