El acuerdo de paz en Oriente Próximo, confirmado el domingo por primera vez tanto por EE UU como por Irán, supone un alivio para los inversores de todo el mundo. A falta de la firma, prevista para el viernes, y de más detalles sobre las condiciones, las Bolsas europeas, incluida la española, en máximos históricos por encima de los 19.000 puntos, abren la jornada con subidas superiores al 1%, mientras los futuros estadounidenses avanzan en la misma línea antes de la apertura de Wall Street por la tarde. Incluso, los inversores del oro, un activo que normalmente se revaloriza con el aumento de la incertidumbre, se están sacando beneficios. Al cierre europeo, el metal amarillo subía un 3,3%, hasta los 4.358 dólares por onza, su nivel más alto desde el pasado 4 de junio.Antes considerado el activo refugio por excelencia, por su valor intrínseco y su escasez material, el oro perdió ese papel durante el conflicto. Su creciente correlación con las Bolsas —impulsada por la expansión de los productos de inversión en metales preciosos en los últimos años— lo dejó expuesto cuando los mercados cayeron con el cierre del estrecho de Ormuz y la interrupción del flujo de petróleo. Desde sus máximos históricos, cuando rozó los 5.500 dólares a finales de enero pasado, el oro llegó a perder un 25% de su valor a lo largo del conflicto y, pese a la recuperación de hoy, sigue con una caída acumulada del 20%.La revancha del oro llega a expensas de quien le había arrebatado el trono durante la guerra: el dólar. A lo largo del conflicto y del cierre del estrecho de Ormuz, la divisa estadounidense se apreció con fuerza, porque el comercio mundial del petróleo se denomina en dólares y EE UU es uno de los mayores exportadores mundiales, tanto de crudo como de derivados. “(El dólar) ha sido el refugio definitivo durante este conflicto”, señaló Daniel Ghali, estratega de materias primas en el Toronto Dominion Bank, en declaraciones a Bloomberg a mediados de marzo. Ahora, la expectativa de que se retomen los flujos de petróleo pasa factura a la divisa estadounidense. Al cierre europeo este lunes, el dólar cedía un 0,24% frente al euro, hasta rozar los 1,16 dólares por euro, su nivel más bajo desde el pasado 5 de junio.Más allá de la guerra, la divisa estadounidense arrastra el peso de otros frentes, como las reiteradas apuestas de Donald Trump por un dólar débil, con el argumento de abaratar el crédito y estimular la economía. La semana pasada, al conocerse que la inflación rozó el 4,2% en mayo, su nivel más alto en tres años, Trump celebró el dato sin ambages: “Amo la inflación”. Pese a la guerra en Irán, la Reserva Federal optó en marzo y en abril por mantener los tipos de interés en la horquilla del 3,5%-3,75%, lo que añade presión sobre el dólar. Pasados cuatro meses de conflicto en Oriente Próximo, por fin cerca de terminar de verdad, la Fed se reunirá esta semana atrapada entre contener la inflación y no ahogar una economía que todavía no ha digerido del todo el impacto de esta guerra.