Ernesto Palacios (1943-2000), campeón de España en 1970, muy creativo, rozó la victoria frente a Timman tras un bello sacrificio de pieza16:51El Rincón de los Inmortales 561Cuando, en 2026, los mejores ajedrecistas tienden a convertirse en centauros (humanos-computadoras) que memorizan jugadas, estructuras y técnicas con una profundidad tremenda, partidas como la de este vídeo son bocanadas de aire fresco en un día tórrido. Y nos recuerdan que -si el número de partidas distintas que pueden jugarse es mayor que el de átomos en el universo entero conocido- hay margen de sobra para salirse de los caminos trillados y buscar la belleza tanto como la victoria. Ciertamente, jugar así requiere mucho talento. Pero eso nunca fue un problema para el sevillano Ernesto Palacios de la Prida, campeón de España en 1979 y subcampeón en 1975 (entre otros éxitos de una brillante carrera), cuya tremenda creatividad lo convirtió en un rival temible para cualquiera, incluso para el joven Jan Timman -muy glosado en esta colección-, quien ya apuntaba en 1971 las maneras de la gran estrella que luego fue. Aparte de su gran valía como jugador, Palacios dejó una honda huella entre quienes lo conocieron más allá de su aparente tristeza inicial. Sobre todo, en el club Oromana de su ciudad natal, Alcalá de Guadaíra, de los de más solera en España.Archivado EnAjedrezDeportesJugadores ajedrezFIDERánking FIDEAlcalá de GuadaíraArteBelleza
Análisis de ajedrez | El artista que parecía triste
Ernesto Palacios (1943-2000), campeón de España en 1970, muy creativo, rozó la victoria frente a Timman tras un bello sacrificio de pieza
Palacios, campeón español 1979, jugó ajedrez creativo con sacrificios innovadores contra Timman, priorizando belleza sobre memorización. Su estilo contrasta con centauros 2026; su legado muestra que creatividad estratégica permanece valiosa incluso en dominios complejos.






