La Pen�ltimaGlenn Close no necesita que una gala de premios la valide. Pero su trabajo es sujeto de las cr�ticas m�s subjetivas y cruelesGlenn Close en Hillbilly, una eleg�a rural.Actualizado Domingo,

junio

21:35Le dan un Oscar honor�fico a Glenn Close. Por lo que sea, una de las mejores actrices de las �ltimas d�cadas no logra acceder a la estatuilla por la v�a ordinaria. Close colecciona nominaciones. Algunas son humillantes. Si no te oscarizan por interpretar a un se�or (Albert Nobbs), a una cateta escrita por el m�s chanante vicepresidente de Estados Unidos (Hillbilly: una eleg�a rural) o a la fuckin' marquesa de Merteuil en Las fuckin' amistades peligrosas, mal vamos. La Academia lo soluciona con un honor�fico. Tras verla pr�cticamente suplicando (Hillbilly: una eleg�a rural) le dan a Glenn el premio de consolaci�n, el juego del programa, un fuerte aplauso para ella.La Close no necesita que una gala de premios la valide. Pero su trabajo es sujeto de las cr�ticas m�s subjetivas y crueles. Para comprobarlo no hay m�s que volver unas l�neas m�s arriba en este mismo texto. Le dedicas meses de tu vida a un proyecto y la frase que consigues es �Glenn Close vuelve a arrastrarse por el Oscar�.Los premios son importantes. He visto a actores recogerlos sabiendo que, en ese momento, sus padres respiran tranquilos: el ni�o es actor, qu� horror, por qu� no oposita, por qu� no vuelve, pero oye, ah� lo tienes, recogiendo un Goya, qu� alegr�a m�s grande. Puede que esos padres no sepan qui�n es el director de la peli (pongamos: Carlos Vermut), pero saben qu� es un Goya y qui�n es esa superestrella (pongamos: Bel�n Rueda) que se lo entrega a su ni�o. S� de actores que env�an a su familia pantallazos de sus cuentas bancarias (saneadas), para que �stos dejen de pensar que el ni�o est� en la gran ciudad al borde de la indigencia. A otros se les tuercen los planes justo despu�s de haber firmado una hipoteca. Ana Castillo reconoci� dormir �m�s a gusto que un arbusto� con las suyas liquidadas. Puede que ese plural no despierte demasiada empat�a, desde luego, pero el argumento se entiende. Hace un par de a�os, me desped� de una actriz tras la presentaci�n de la serie que hab�a rodado (y cobrado) muchos meses atr�s. �Me voy a hacer los papeles del paro�, me dijo.Un Goya no te gestiona lo del SEPE, pero en tu casa (es decir: en la de tus padres) te compra, como m�nimo, el respeto al inestable oficio al que elegiste dedicarte. En profesiones con trayectorias que en gran medida dependen de la suerte y las modas, los premios, aunque no vuelvan negros los n�meros rojos, te dicen que algo de talento s� tienes. Se lo dicen a los tuyos. Glenn Close tiene talento de sobra y nadie teme por su seguridad financiera. Sin embargo, ah� la tienes, arrastr�ndose por el Oscar. Es posible que, por La bola negra, le llegue antes un Goya. Se lo quitar� a alguna actriz a la que el premio har�a que su madre, en el pueblo, durmiera tranquila, alejando las pesadillas recurrentes de que la ni�a es puta. Tener un hijo actor debe de ser horrible.