Recortes en la educación pública. La Comunidad de Madrid tendrá 88 aulas menos para educación Infantil el próximo curso, y la mayor parte de las clausuras —52,5 clases— la sufrirán los municipios obreros del sur, según ha denunciado CCOO este lunes. Esos cierres, que el sindicato enmarca en “una estrategia de privatización diferida y planificada al milímetro” por dónde ocurren y lo que implican, suponen además la pérdida de 89,5 docentes en estos centros. En tres años, dice la organización, se han destruido más de 400 plazas de maestro en toda la región.

Aída San Millán, secretaria general de la Federación de Educación y Servicios Socioeducativos del sindicato, ha explicado que el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso presume de tener un saldo positivo global —con 244,6 aulas y 517,15 docentes más en total— que se asienta en una bajada de ratios obligatoria en Secundaria que obliga a abrir nuevas aulas para repartir al alumnado. Pero es “ficticia”, cosmética y temporal, añade la responsable.

Frente a esos números oficiales, CCOO habla de casi 90 clases menos en lo que califican de una “amputación” de la educación pública. Allá donde se cierran clases, sostiene CCOO, las familias se ven obligadas a tomar una decisión: pasar a la escuela privada, sea con concierto o sin él quien se lo pueda permitir, o buscar un centro público lejos del barrio, una posibilidad remota para la mayoría de los hogares, ha explicado San Millán. Y una vez los niños y niñas están en el sistema privado es difícil que salgan de él. Madrid es, junto a Euskadi, la comunidad autónoma con menos alumnado matriculado en la escuela pública.