Un interno del CIE de Zapadores (València) ha denunciado que sufrió "actos de violencia y vejación" por parte de varios policías al negarse a ser deportado a Honduras. Según el relato de Henry Josué Vargas, el pasado día 3 de junio fue trasladado desde el CIE hasta el aeropuerto de Madrid-Barajas con el objetivo de ser expulsado a su país de origen. Una vez en el avión, y cuando ya se encontraba bajo custodia policial, el interno advirtió que se había cortado la lengua y pidió ser trasladado a un centro sanitario, por lo que el piloto del avión se negó a que viajase en esas circunstancias.Publicidad"Yo no quería viajar porque tengo muchos problemas en el país, recibo muchas amenazas", explica el joven en un vídeo.Tras ello, según la denuncia, los agentes lo bajaron del avión, lo redujeron en el suelo y lo esposaron, iniciándose entonces, afirma el escrito, "actos de violencia y vejación" que le provocaron lesiones. Vargas denuncia que al llegar a comisaría la violencia continúo, tirándole de la furgoneta y golpeándose la cara contra el suelo al ir esposado. "Cuando me estaban bajando, me golpearon y abusaron del poder y de la fuerza", denuncia.Las autoridades le llevaron al médico del aeropuerto, "manifestando que se había caído, algo que es rotundamente falso", señala la denuncia.La defensa de Vargas ha solicitado al juzgado de control del CIE que el interno sea examinado por el médico forense y que se identifique a los agentes que participaron en el operativo. Asimismo, desde la Campaña CIE No exigen el esclarecimiento de los hechos y la depuración de responsabilidades, además de pedir la suspensión de la expulsión mientras se investigan las circunstancias del caso.Público ha contactado con el Ministerio de Interior y Policía Nacional que aún no se han pronunciado sobre el caso.(Habrá ampliación)
Un interno del CIE de València denuncia violencia policial en Barajas tras negarse a ser deportado
Henry Josué advirtió que se había cortado la lengua y pidió asistencia sanitaria.
Henry Josué Vargas denuncia agresión policial en Barajas (3 junio) al negarse a deportación a Honduras como interno del CIE de Valencia. El caso subraya deficiencias críticas en governance y accountability de procedimientos de expulsión.









