Actualizado Lunes,

junio

12:52Los robos en pleno vuelo se han vuelto tan significativos en algunas zonas del mundo, y en particular en ciertas rutas, que varias compa��as han empezado a introducir secretamente vigilantes a bordo de sus aviones para combatir el fen�meno. As� lo explican al menos cinco consejeros delegados de otras tantas aerol�neas repartidas entre Asia y Europa, al margen de la asamblea anual de la IATA celebrada en R�o de Janeiro.La situaci�n a�n no es alarmante, precisan todos, pero ha alcanzado cifras tales que han llevado a una treintena de aerol�neas de todo el mundo a abordar el problema de los ladrones en las alturas hace unas semanas en Doha, Catar. "Por desgracia, casi todos los d�as recibimos informes de viajeros que han denunciado la desaparici�n en nuestros vuelos de objetos de valor, carteras, ordenadores, tabletas, m�viles o auriculares", relatan dos consejeros delegado.Ellos, al igual que los dem�s, han solicitado el anonimato para no facilitar informaci�n a los delincuentes y evitar la p�rdida de futuras reservas. "En nuestras reuniones informativas semanales ya evaluamos tambi�n las rutas m�s expuestas a este problema, que es objetivamente complejo de gestionar", revela otro consejero delegado. "Se tratan de delincuentes muy h�biles, capaces de dar el golpe incluso a plena luz del d�a y con decenas de pasajeros despiertos".El fen�meno de los robos en pleno vuelo surgi� con especial fuerza despu�s de la pandemia. Seg�n los consejeros delegados y los expertos del sector, el problema se ha agravado debido al aumento significativo de personas que viajan solo con equipaje de mano, adem�s de la mochila o el bolso. "En este momento est�n aumentando las maletas potencialmente atractivas para los ladrones", se�alan los directivos consultados.El riesgo se acent�a a�n m�s por el hecho de que, en muchas ocasiones y por falta de espacio, la maleta de cabina no termina en el compartimento superior situado justo encima del asiento, sino varias filas m�s atr�s, "eliminando as� cualquier posibilidad de controlar constantemente los efectos personales". Y con una media de 155 personas a bordo, "es imposible para los dem�s viajeros saber si alguien est� manipulando su propia maleta o la de otra persona".La dificultad para identificar al autorAdem�s, si uno se da cuenta del robo en pleno vuelo, tampoco es sencillo identificar al culpable. De esto saben mucho los m�s de 250 pasajeros del vuelo Z�rich-Hong Kong del pasado 22 de enero. Cuando un viajero denunci� la desaparici�n de un objeto personal, los pilotos solicitaron la presencia de la polic�a a la llegada. En ese momento, las fuerzas del orden registraron a todos los que estaban a bordo antes de permitir el desembarque.Nick Careen, vicepresidente s�nior de Operaciones, Seguridad y Protecci�n de la IATA, confirma el fen�meno y, al margen de las reuniones de la asociaci�n de aerol�neas, subraya que "tiende a afectar a determinados mercados". "Asia es la mayor zona de preocupaci�n y, en muchos casos, se trata de algo organizado". Los consejeros delegados consultados coinciden en que los ladrones tienen en el punto de mira sobre todo los trayectos largos y nocturnos, y se�alan que las v�ctimas parecen ser seleccionadas poco antes de subir a bordo.De ah� surge la iniciativa de algunas aerol�neas, especialmente asi�ticas, de embarcar a uno de sus agentes de seguridad en los vuelos m�s expuestos a los robos en las alturas. Un "centinela" que no puede ser identificado y que se mueve como un pasajero normal (tal como se hace desde hace tiempo con los polic�as en rutas sensibles por terrorismo), pero que en realidad vigila e intenta detectar si hay alg�n ladr�n a bordo.Pr�xima parada, EuropaEl problema afecta cada vez m�s a Europa, seg�n explican dos directivos de aerol�neas de bajo coste, quienes informan de un aumento en los reportes y denuncias. Sostienen que no parece haber un mercado m�s afectado que otro, "porque los ladrones se desplazan a lo largo y ancho de la Uni�n Europea, volando a menudo dos o tres veces al d�a con distintas compa��as y dentro de un sistema donde no existen controles fronterizos".Por ahora, las rutas tur�sticas y de negocios son las m�s expuestas. "Los datos internos muestran una fuerte correlaci�n entre la presencia de viajeros de un par de etnias espec�ficas y las denuncias por desaparici�n de objetos de valor", se�alan los dos consejeros delegados de las low cost, aunque prefieren no dar m�s detalles sobre los autores.A d�a de hoy no existen estad�sticas fiables a nivel nacional o internacional. Las aerol�neas y las autoridades tienden a no hacerlas p�blicas por diversos motivos (la delicadeza del tema, la reputaci�n de las compa��as o la dificultad para recopilar datos actualizados y detallados). Adem�s, muchas v�ctimas solo se dan cuenta tras el aterrizaje y no siempre denuncian."Estamos intentando entender c�mo gestionarlo de la mejor manera e intercambiar buenas pr�cticas", contin�a Careen. "Algunas aerol�neas lo hacen mejor que otras en cuanto a gesti�n y control de la cabina, incluyendo la presencia de seguridad a bordo para vigilar la actividad y garantizar que se reduzca", afirma, sin aportar m�s detalles.El responsable de seguridad de la IATA aclara, no obstante, que "no es un fen�meno generalizado, pero s� lo bastante significativo como para que las compa��as hayan solicitado una sesi�n especial al respecto". Careen a�ade que por ahora "no hay intenci�n de tomar medidas adicionales", pero todo depender� de c�mo evolucione la situaci�n: si remite o empeora, habr� que intervenir.