El Ingreso Mínimo Vital (IMV) incrementa de forma acelerada tanto su número de beneficiarios, como su coste para las arcas públicas. El presente año ofrece una clara prueba de ello, ya que el gasto mensual de la prestación (según los datos cerrados hasta mayo) alcanzó los 500,16 millones de euros. Esa cifra supone que, solo desde enero, el desembolso ha crecido casi un 10% – en concreto un 9,27%–, un ritmo superior al registrado en el mismo periodo de 2025, cuando el incremento fue del 6,52% con un desembolso que entonces no pasó de 409,12 millones.Este aumento de la partida se produce en un contexto marcado por la revalorización del 11,4% aplicada en 2026, que ha elevado la cuantía media de la prestación, junto al incremento del número de beneficiarios.
En términos interanuales, el gasto se elevó un 22,07%, en un contexto marcado por la ampliación progresiva de la cobertura del IMV y la revalorización del 11,4% aplicada en 2026. Tomando como referencia el mes de mayo, el coste fue de 358,34 millones de euros en 2024, frente a los 340,33 en 2023.
En paralelo, en el mes de mayo la ayuda benefició a 2.631.545 hogares, lo que supone un incremento del 7,78% respecto al inicio del año. Asimismo, el número de prestaciones también subió un 8,08%, hasta las 862.859.







