Noticia Exclusivo suscriptores C40 Cities indica que, para atender la demanda, deberá multiplicar infraestructura con 184 millones de dólares.La lenta carga de los eléctricos en Colombia Foto: iStockPERIODISTA DE BOGOTÁ14.06.2026 22:30 Actualizado: 14.06.2026 22:30

La capital avanza hacia la electrificación de su movilidad en un contexto de alta presión energética. Bogotá consume cerca de 3.100 de los 3.500 megavatios con los que se abastece, mientras se preparan proyectos de alta demanda como el metro, los Regiotram y Lagos de Torca. A esto se suma el crecimiento del parque automotor de vehículos híbridos y eléctricos, que aumentará la demanda de energía y requerirá ampliar la infraestructura de carga en el país.El crecimiento de vehículos eléctricos e híbridos ya es visible en la ciudad. Según la Secretaría de Movilidad, con corte al 8 de mayo circulaban en Bogotá 69.146 vehículos entre eléctricos e híbridos. Aunque el consumo energético depende del tipo de vehículo, la capacidad de la batería y el kilometraje diario, si todos recorrieran trayectos urbanos de entre 80 y 100 kilómetros al día, la demanda energética podría ubicarse entre cerca de 0,8 y 1,4 gigavatios hora (GWh) diarios, tomando como referencia consumos promedio de vehículos eléctricos modernos. LEA TAMBIÉN En paralelo, la capacidad de carga también representa un reto. Al comenzar el año, Bogotá contaba con cerca de 260 cargadores para carros eléctricos distribuidos en 100 puntos de la ciudad. De acuerdo con Enel, un cargador residencial para vehículo eléctrico puede demandar alrededor de 3 kilovatios (kW) de potencia, mientras que los de carga semirrápida oscilan entre 7,4 y 22 kW, y los de carga rápida pueden alcanzar entre 43 y 50 kW.Según el más reciente estudio de C40 Cities, Colombia deberá multiplicar significativamente esta infraestructura, al pasar de cerca de 700 cargadores públicos en 2025 a 19.000 en 2035, para responder al crecimiento proyectado de la movilidad eléctrica.Bianca Macêdo, directora global de financiamiento para transporte limpio en C40 Cities, advirtió que el crecimiento de vehículos eléctricos en Colombia es “muy rápido” y requiere que la infraestructura de carga avance al mismo ritmo.Punto de carga para vehículos eléctricos en Bogotá Foto:Alcaldía de Bogotá“Definitivamente el crecimiento es muy rápido y necesitamos que la infraestructura de carga siga ese crecimiento. También desde la perspectiva de inversión, los inversionistas pueden mostrarse resistentes si la adopción de vehículos eléctricos no crece como se espera”, señaló Macêdo.Según Darío Hidalgoo, profesor de Transporte y Logística de la Pontificia Universidad Javeriana, los vehículos eléctricos sí generan presión sobre el suministro de energía de Bogotá, aunque aclaró que el reto debe verse dentro del panorama general del crecimiento del consumo energético de la ciudad.“Dependemos mucho de esos proyectos, pero más allá de los vehículos eléctricos, para el total de consumo esperado de la ciudad en dos y tres años, esos proyectos son importantes, como lo ha dicho el Grupo de Energía de Bogotá”, añadió el experto.Las trabas que se identificaban para el avance de estos proyectos estaban relacionadas, principalmente, con demoras en licencias y trámites ambientales. En ese momento, proyectos como Chivor II y Sogamoso tenían procesos pendientes ligados a modificaciones de licencia, sustracciones de reserva forestal y conceptos de autoridades ambientales. LEA TAMBIÉN Además, los proyectos enfrentaban litigios y oposición de algunas comunidades, que pedían revisar los trazados por posibles afectaciones a reservas ambientales, nacederos de agua, flora y fauna, especialmente en zonas como el Tequendama.Además, en ese momento existían cuellos de botella institucionales, ya que parte de los avances dependían de decisiones del Ministerio de Ambiente, autoridades ambientales regionales y jueces encargados de resolver solicitudes presentadas por ciudadanos.En ese contexto, Hidalgo aseguró que uno de los principales retos no está únicamente en el suministro total de energía, sino en la capacidad de las redes de distribución que llegan a viviendas, edificios y predios donde se conectan los vehículos.“Ahí la red de distribución tampoco está lista, puede generar sobrecargas, hay que rediseñar circuitos y ya en el interior de los conjuntos residenciales de propiedad horizontal también puede haber faltantes, porque las conexiones no estaban preparadas para el nivel de potencia que requiere la carga de un número alto de vehículos en cada copropiedad”, afirmó.Punto de carga para vehículos eléctricos en Bogotá Foto:Alcaldía de BogotáAun así, Hidalgo precisó que el impacto en el consumo de un hogar individual no necesariamente es elevado.Frente a este panorama, C40 Cities señaló que existe un alto potencial para aumentar la generación de electricidad en el país mediante energías renovables, especialmente con granjas solares fotovoltaicas. Según explicó la organización, estas pueden desarrollarse tanto en suelo público como privado, con participación de inversionistas interesados y mediante parques de generación públicos o privados.“Por ejemplo, grandes granjas solares fotovoltaicas pueden desplegarse. No necesariamente tienen que estar en el mismo espacio de la infraestructura de carga”, indicó la organización.Bianca Macêdo también advirtió que uno de los principales retos será mejorar la coordinación entre las diferentes entidades involucradas en la transición energética y de movilidad, debido a que se trata de un sector en el que convergen múltiples agencias, estándares y enfoques. LEA TAMBIÉN “La integración entre la ciudad, el proveedor de electricidad y el Gobierno Nacional es absolutamente importante en este caso para agilizar los procesos. (...) Es importante tener en cuenta la urgencia climática y que ya no tenemos tiempo para seguir dependiendo de inversiones en combustibles fósiles ni aumentar la cantidad de vehículos de combustión en nuestras calles”, agregó la directora de C40 Cities.El reto no es menor. Según el informe, Colombia podría necesitar cerca de 19.000 puntos de carga hacia 2035, lo que implicaría inversiones cercanas a 184 millones de dólares en infraestructura para abastecer el crecimiento proyectado de la movilidad eléctrica.Pese a los desafíos, desde C40 Cities consideran que Bogotá parte de una posición favorable. El estudio destaca a la ciudad como un referente regional por incorporar la infraestructura de carga dentro de su planeación urbana, permitir su instalación en espacio público y establecer reglas técnicas y de seguridad para la interoperabilidad de cargadores.TATIANA MORENO QUINTEROREDACCIÓN BOGOTÁ Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.