Noticia Exclusivo suscriptores Las matrículas de los híbridos y eléctricos se dispararon 128 por ciento en Bogotá durante el primer semestre.Puntos de carga para vehículos de carga Foto: Cortesía18.07.2026 16:48 Actualizado: 18.07.2026 16:48
Entre enero y junio de 2025 se matricularon en Bogotá 14.097 vehículos híbridos y eléctricos. Este año, en el mismo periodo, la cifra subió a 32.141, un aumento del 128 por ciento que es muestra de la fiebre de los bogotanos por estos automóviles. LEA TAMBIÉN No obstante, esa felicidad que siente el comprador por haber adquirido un carro exento de pico y placa y con beneficios tributarios y económicos empieza a convivir con un dolor de cabeza cuando comienza a averiguar cómo instalar un punto de recarga en su conjunto residencial o vivienda.Es el caso de Álvaro Quintero, un médico bogotano que compró en el 2024 un carro eléctrico, precisamente por las ventajas que las entidades distritales y nacionales ofrecen. Punto de carga para vehículos eléctricos en Bogotá Foto:Alcaldía de BogotáAunque insiste en que su experiencia con el vehículo ha sido muy buena, el único lunar que encuentra es que, dos años después, no ha podido instalar un punto de carga rápida en su conjunto y la infraestructura pública es insuficiente.“En mi conjunto no me han dejado instalar un punto de recarga, a pesar de que he hecho estudios de carga eléctrica, no afecta a los demás propietarios y tampoco implica modificaciones en las zonas comunes. Por eso me toca ir hasta Unicentro o al parqueadero de La Alhambra, que son los lugares más cercanos donde puedo cargar. Lo malo es que hay días en los que la fila es eterna y eso da cuenta de que Bogotá se quedó corta en infraestructura”, asegura Quintero.Punto de carga para vehículos eléctricos en Bogotá Foto:Alcaldía de BogotáSegún comenta este bogotano, una vez compró el vehículo, consultó con la administración del conjunto residencial para poder adelantar la instalación del punto de carga en su garaje, el cual considera un derecho que se le debería garantizar como propietario.“En su momento, fui el único que tenía un carro eléctrico. La administración y el consejo no aprobaron la adaptación porque podría implicar modificaciones en las redes o planos. Más adelante, me pidieron contratar una empresa especializada y certificada para que realizara el estudio de energía que determinara si no se superaban picos de demanda y si era necesario alterar zonas comunes. Aunque la empresa dio el aval, en asamblea los demás propietarios no aprobaron”, asegura el conductor.Estaciones de carga rápida Foto:Edwin Caicedo. EL TIEMPOEste año, dice, volvió a intentarlo, ya con más vecinos respaldándolo, quienes también compraron un vehículo de este segmento o manifestaron su intención de hacerlo en los próximos meses. “Me da la sensación de que todavía hay mucho desconocimiento por parte de los administradores sobre el tema y no dejan que uno, como propietario que va a asumir ese costo, instale su propio cargador. He averiguado hasta seguros y licencias para que todo salga bien”, comenta.Lo mismo ha tenido que hacer Feliza Buitrago, quien compró en diciembre del año pasado un carro eléctrico y ha tenido que pagar en estos meses estudios de energía y revisiones de expertos que le han costado, por lo menos, 7 millones de pesos para evaluar si en su conjunto, que tiene más de 50 años de construido, se puede instalar el cargador.Instalarlos en propiedad horizontal tiene sus requisitos. Foto:Getty Images/iStockphoto“El conjunto es de los viejitos y la administración de una vez me dijo que es muy probable que no me permitan poner un nuevo punto de recarga. Insistí y hasta ahora conseguí el ‘sí’ para hacer un estudio técnico con una empresa de energía que determine si las redes aguantan o no. Luego, el resultado tendré que presentarlo a los otros copropietarios y esperar si aprueban. No deberían poner esa traba, porque considero suficiente con el visto bueno de la empresa”, cuenta la mujer.Discusiones como estas vienen siendo la constante en las acaloradas asambleas de copropietarios y lo serán en adelante. Los conjuntos residenciales tendrán que separar en sus agendas un espacio para discutir el tema, pues la compra de carros híbridos y eléctricos va viento en popa este año, especialmente en algunos modelos.Llegada de Tesla a Bogotá y a Colombia. Foto:Richard Revelo - EL TIEMPOEl boom de Tesla es, por ejemplo, uno de los fenómenos más impactantes de este año. El informe de matrículas de vehículos nuevos de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos) revela que, mientras en el primer semestre de 2025 se matricularon cinco carros de la marca estadounidense, en el mismo lapso de este año se registraron 5.540, un aumento del 110.000 por ciento.También figuran otras marcas como Citroën, que ha crecido 19.600 por ciento; Jeep, con 5.087 por ciento; Peugeot, 2.672 por ciento; Gac, 2.555 por ciento, y JAC, con 1.266 por ciento. LEA TAMBIÉN ¿Qué dice la norma?Cada vez más de estos carros llegarán a los parqueaderos de los conjuntos residenciales en Bogotá, por lo cual, para Nora Pabón, experta en propiedad horizontal y columnista de EL TIEMPO, es clave que tanto propietarios como administradores sepan lo que dice la ley frente a la obligación de instalar o no puntos de recarga.“No hay obligación de permitir la recarga en las zonas comunes de los edificios ni de hacer las instalaciones requeridas. Ninguna copropiedad está obligada a realizar obras o instalaciones para permitir estas recargas que benefician solo a unas personas. Se deben tener en cuenta las soluciones que existen en el mercado si los parqueaderos son privados. No sucede igual cuando los puntos se derivan de la electricidad del edificio, lo que supone mayores cargas económicas y técnicas para todos los propietarios”, apunta Pabón.Conjuntos residenciales. Foto:Santiago Saldarriaga Quintero. EL TIEMPOLo cierto es que cuando una solicitud de instalar puntos de carga llega al conjunto, debe pasar por la asamblea y cumplir una serie de requisitos. “Las obras o instalaciones requeridas en un edificio necesitan, en muchos casos, de licencia, de la aprobación de la asamblea con un quorum calificado y de que se cumpla con todas las disposiciones de seguridad”, explicó la experta en propiedad horizontal.Según la abogada, la asamblea de copropietarios debe evaluar el costo de seguros contra incendios, sobrecargas eléctricas y daños estructurales, así como el de la electricidad y la inconveniencia de destinar espacios cerrados como sótanos para recargar vehículos. Conjuntos residenciales Bogotá Foto:Archivo / EL TIEMPO“Se debe solicitar a la aseguradora el visto bueno de un ingeniero eléctrico que avale la correcta instalación de los puntos de carga, para cumplir con la exigencia legal. A ello se suma analizar el incremento de las cuotas de administración para todos los propietarios, debido a seguros y consumo de energía”, dice Pabón.Lo que se recomienda es que, para curarse en salud y cumplir con esa lista de requisitos, los conductores deben cerciorarse de que la instalación no comprometa la seguridad de la edificación ni afecte los derechos de otros propietarios. “Debe quedar claramente definido que los costos de instalación, mantenimiento y consumo de energía serán asumidos exclusivamente por el propietario beneficiario, mediante el sistema de medición o facturación que corresponda”, explicó la experta.El reto en adelante será que los conjuntos residenciales y los compradores de híbridos o eléctricos estén en la misma página, con el fin de encontrar los puntos en común que beneficien a ambas partes a la hora de adaptar la infraestructura para este segmento, que se perfila como el dominante en el mercado automotriz hacia el futuro. NICOLÁS DÍAZ MALPICARedacción Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







