Análisis Exclusivo suscriptores El desgaste militar y económico de ambos bandos se profundiza mientras el frente se estanca y las opciones de negociación siguen siendo inciertas.Se espera un encuentro entre Putin y Zelenski para negociar una tregua. Foto: InternacionalPERIODISTA INTERNACIONAL14.06.2026 22:01 Actualizado: 14.06.2026 22:01

Rusia y Ucrania recrudecieron en las últimas semanas los ataques mutuos que, contrario a previos intercambios de fuego desde la invasión rusa en 2022, están causando duros golpes para ambos. Hace dos semanas, Moscú ejecutó uno de sus más grandes bombardeos e impactó múltiples regiones ucranianas, entre ellas la capital, con más de 650 drones y 73 misiles que dejaron al menos 23 muertos y un centenar de heridos.Pero Kiev respondió al día siguiente con un ataque con drones a San Petersburgo, en pleno foro económico que reunió a Vladimir Putin y otros dirigentes rusos. El bombardeo, que dañó una terminal petrolera y la base militar de Kronstadt, volvió a demostrar la capacidad ucraniana de llevar la guerra a más de mil kilómetros de sus fronteras, tocando las puertas del Kremlin. LEA TAMBIÉN El intercambio de fuego no quedó ahí, durante la semana pasada Ucrania lanzó más de 500 drones en más de 15 regiones rusas, incluyendo Crimea, así como bombardeos con misiles crucero contra una planta militar y una terminal de petróleo en el mar Negro. Mientras que Moscú lanzó misiles y drones sobre las regiones de Odesa y Járkov que dejaron tres muertos.Lugar de un ataque aéreo en una ubicación no revelada en la región de Kiev, Ucrania, este 5 de junio Foto:AFPLa diferencia más evidente entre los ataques es que Moscú apunta a objetivos civiles -por ello el mayor número de bajas-, mientras Kiev impacta infraestructuras clave para el sostenimiento de la maquinaria de guerra rusa. Sin embargo, el número de bajas del país invadido es notablemente mayor con cada ataque.Misiles balísticos complican las defensas de KievEl motivo está en una debilidad que se ha agravado en los últimos meses: la escasez de sistemas capaces de interceptar misiles balísticos. Y los números lo comprueban. De los 656 drones lanzados el martes solo 33 lograron pasar las defensas, mientras que, de 73 misiles, 33 no pudieron ser interceptados, y de esos, 30 eran balísticos.Si las pérdidas rusas continúan superando las ucranianas en proporciones como 1:8 o 1:10, entonces incluso la última ventaja significativa de Rusia -el tamaño de su reserva- dejará de ser tan eficaz como lo ha sido hasta ahoraEl politólogo ucraniano Dmytro Korniienko, fundador del centro de análisis internacional Resurgam, coincide con esta visión y relata a EL TIEMPO que el motivo radica en la falta de misiles Patriot, que utilizan interceptores PAC-3 capaces de combatir los misiles balísticos. Este sistema depende casi por completo de los suministros estadounidenses.De hecho, el mismo presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, admitió esta escasez y pidió a Europa más armamento, mientras que reconoció que Kiev “está en la cola” de prioridades del presidente Donald Trump, que hoy se concentra casi exclusivamente en la guerra en Irán.Sin embargo, el experto matiza que esta escasez ha sido una constante durante la guerra y que Ucrania mitiga sus efectos dispersando infraestructura crítica y buscando apoyo de Alemania y Japón.Sistema de defensa Patriot. Foto:AFPPero este problema podría agravarse en los próximos meses. Oleksandr Bazar, director del Instituto de Interés Nacional de Kiev, explica que una parte importante de los misiles Patriot disponibles para Estados Unidos se consumió en operaciones en Oriente Medio, mientras la producción total sigue siendo limitada frente a las necesidades de Ucrania.Según sus cálculos, Lockheed Martin fabricó 620 interceptores PAC-3 en 2025 y prevé producir unos 700 este año. Pero la inteligencia ucraniana estima que Rusia fabricará en 2026 más de 1.200 misiles balísticos y de largo alcance, lo que demuestra que la producción estadounidense resulta insuficiente para cubrir las necesidades de Kiev.Rusia sufre el golpe en sus centros logísticos y económicosPero mientras Ucrania enfrenta crecientes dificultades para proteger su espacio aéreo, también logró trasladar los costos de la guerra al interior de Rusia.Según un reciente análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), las fuerzas ucranianas incrementaron de forma significativa la frecuencia, el alcance y la intensidad de sus ataques contra infraestructura petrolera rusa desde marzo de este año, golpeando las exportaciones de crudo y la capacidad de refinación de Moscú.La única cuestión clave (para un diálogo) es dónde se encuentra exactamente el umbral: cuándo Vladimir Putin llegará a reconocerloEste aumento responde a una expansión acelerada de las capacidades ucranianas. Según Bazar, durante la primavera Kiev igualó e incluso superó a Rusia en lanzamientos de drones kamikaze y amplió su alcance hasta los 1.500 kilómetros.Foro Económico Internacional de San Petersburgo tras el ataque de drones de Ucrania. Foto:AFPSegún el analista, la enorme extensión territorial rusa dificulta proteger simultáneamente toda su infraestructura estratégica, lo que ha permitido a Kiev ampliar el alcance geográfico de sus operaciones.En cuanto al impacto, Korniienko señala un indicador revelador. En mayo los envíos de petróleo y productos petrolíferos a través de la red ferroviaria rusa cayeron un 9,8 % interanual hasta 480.000 toneladas por día. En comparación con el mismo período de 2022–2023, cuando los envíos diarios promediaban entre 600.000 y 620.000 toneladas, la disminución asciende aproximadamente al 20–23 %. LEA TAMBIÉN Y el efecto también comienza a alcanzar escenarios donde el Kremlin proyecta una imagen de fortaleza y control. Este viernes, Rusia canceló por primera vez en 23 años el concierto anual del Día de Rusia en la Plaza Roja de Moscú. Este golpe moral se suma al desfile del Día de la Victoria del pasado 9 de mayo, que por primera vez desde 2007 se realizó sin exhibición de armamento pesado por temor a ataques.Estancamiento en el frenteLa intensificación de los ataques ocurre en un momento en que la guerra parece haber entrado en una nueva fase de desgaste. Aunque Rusia mantiene más de 600.000 efectivos desplegados y conserva una amplia capacidad de producción militar, los avances territoriales que logró durante buena parte de 2024 y 2025 bajaron considerablemente.Según el ISW, Ucrania recuperó en mayo unos 282 kilómetros cuadrados ocupados por Rusia, el segundo mes consecutivo en que Moscú pierde más terreno del que toma, algo que no ocurría desde 2023.Los avances que logró Rusia durante buena parte de 2024 y 2025 bajaron considerablemente. Foto:EFE. EPA. Presidencia de UcraniaAsimismo, un análisis de la revista Foreign Affairs coincide en que Rusia está lejos de completar la ocupación del Donbás, una de sus principales metas, y que, sin una reorganización significativa de sus fuerzas, difícilmente lo logrará antes de 2027.Korniienko asegura que ese desgaste se refleja en pérdidas rusas muy superiores a las ucranianas.“Y, si bien el potencial de movilización del Kremlin es aproximadamente entre cinco y seis veces mayor que el de Ucrania, si las pérdidas rusas continúan superando las ucranianas en proporciones como 1:8 o 1:10, entonces incluso la última ventaja significativa de Rusia -el tamaño de su reserva- dejará de ser tan eficaz como lo ha sido hasta ahora”, explica. LEA TAMBIÉN La puerta del diálogoEse equilibrio inestable abre nuevamente el debate sobre una eventual negociación. Sin embargo, para que existan conversaciones sustanciales, Korniienko considera que antes debe producirse un cambio de cálculo en Moscú. “La condición clave para unas negociaciones significativas es que Putin acepte que las conversaciones deben comenzar a partir de la línea actual del frente”, señala.La producción estadounidense de sistemas de defensa antiaérea Patriot resulta insuficiente para cubrir las necesidades de KievLas negociaciones entre ambas partes permanecen congeladas. Foto:X: @DenShtiliermanEl problema es que, por ahora, no hay señales claras de que eso esté ocurriendo. De hecho, Putin rechazó una propuesta de diálogo que Zelenski le hizo llegar mediante una carta.Con costos crecientes para ambos bandos, la posibilidad de una negociación reaparece. Pero, como resume Korniienko, todo dependerá de cuándo el Kremlin concluya que el precio de continuar la guerra supera sus beneficios.“La única cuestión clave es dónde se encuentra exactamente el umbral: cuándo Vladimir Putin llegará a reconocerlo”. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.