Actualizado S�bado,
junio
23:10En Proverbios y Cantares, Antonio Machado dejaba estaba sentencia: �Todo necio confunde valor y precio�. En realidad, antes que �l, mucho antes, otro gigante de la literatura, Francisco de Quevedo, escrib�a pr�cticamente lo mismo. Y entre ambos, uno m�s, Oscar Wilde, el esteta, el mordaz, el ingenioso, reflexionaba sobre el asunto: �La gente conoce el precio de todo, pero el valor de nada�.Todo esto viene a cuenta, ya podr�n suponer, del caso de las joyas. Las de Zapatero. Calculan en Ansorena -probablemente la casa de subastas de antig�edades, obras de arte y alhajas m�s prestigiosa de Espa�a- que el contenido de la caja fuerte del ex presidente supera el mill�n trescientos mil euros. Ah� es nada.A la mayor�a de quienes tengan la paciencia de leer estas l�neas, igual que a m� que las escribo, esa cifra nos arreglaba la vida y a muchos, muchos, incluso se la apa�aba con cuarto y mitad.El precio que podr�an alcanzar esos pedrolos, ostentosos hasta rozar lo vulgar, es ciertamente muy alto, y eso que los de Ansorena dicen haberse cortado y se han decantado por la tasaci�n moderada. El ciudadano que s�lo ha visto joyones de ese calibre en las pel�culas de Sissi o en las de Sarita Montiel, escudri�a sus fotograf�as con una mezcla de envidia y estupor. 1,3 millones es una cifra estratosf�rica.As�, atrapados en el n�mero de siete d�gitos, obcecados ante el precio, son pocos los que calculan realmente su valor. Probablemente sea Zapatero el �nico que a estas alturas lo haga.El episodio de las joyas al ex presidente le puede salir muy, muy caro. Mucho m�s que lo tasado por los expertos de la casa de joyer�a y subastas.No se trata s�lo de la abultada deuda que Zapatero podr�a haber adquirido con Hacienda en el caso de haber sorteado la declaraci�n del ajuar o haberlo introducido de extranjis en Espa�a. Ni siquiera se trata de la pena por haber cometido un delito, que podr�a llegar a ser incluso de c�rcel si se comprueba fraude a la caja com�n. Se trata, sobre todo, del inmenso agujero que el bot�n deja en la reputaci�n, en la carrera, en el legado, en el paso por la historia de la democracia y en el reconocimiento y la amistad que tantos le prodigaban. Algo que escapa a la cuantificaci�n m�tem�tica, algo que no puede apreciar la lupa de 10x de un gem�logo.Ese es el valor de todo lo que pierde Zapatero. Y mucho me temo que, una vez pisoteado, ya es irrecuperable. El presidente del talante sucumbiendo a los quilates y al brillo de las esmeraldas de Zambia, dilapidando su pol�tica social, manchando su trayectoria, ti�endo de falsedad su doctrina: �Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho�. Abochorna solo recordarlo.Esta semana, Zapatero se sentar� frente al juez y tendr� que rendir cuentas. No veremos al mitinero fogoso de la campa�a andaluza, no veremos a quien un d�a fue Bambi, no veremos al hombre que predicaba la Alianza de Civilizaciones, ni al que regalaba el cheque beb�, ni al que aprob� el matrimonio igualitario. No veremos siquiera al presidente que neg� tozudamente una crisis que nos dej� devastados.Veremos �nicamente a un hombre hundido bajo el peso de las minas del rey Salom�n. Y muchos, seguro, ver�n tambi�n a un farsante.











