Entre maletas, camisetas de la selección y un plan de viaje armado durante meses llegaron hasta Guayaquil, Mauricio Caicedo y Kevin Chipantashi. Ellos forman parte de los miles de aficionados ecuatorianos que arribaron hasta el Puerto Principal para emprender el camino hacia Estados Unidos para acompañar a la Tri en una nueva aventura mundialista. Ambos hicieron una escala de Quito a Guayaquil, para luego viajar hacia el país norteamericano. Para ellos, no se trata solo de un viaje. Es el resultado de meses de ahorro, organización y expectativa. Caicedo y Chipantashi forman parte de ese grupo de hinchas que decidió lanzarse a la experiencia apenas se conocieron las sedes de Ecuador a finales de 2025. PublicidadApenas se completó el sorteo se comunicaron por Whatsapp y allí empezó la organización de todo el viaje. Entre risas dicen que ‘Chatgpt’ fue la ayuda que necesitaron para organizar su itinerario. “Desde que se hizo el sorteo compramos los vuelos enseguida. Sabíamos que queríamos ir y dijimos: nos alocamos y nos vamos”, contó Mauricio, quien viajará junto a un grupo de seis compañeros para asistir a los tres partidos de la fase de grupos en la copa del mundo.Su destino inicial será Nueva Jersey, desde donde comenzará una ruta que los llevará por varias ciudades. La emoción tiene un ingrediente especial, pues será el primer Mundial para ambos.PublicidadPublicidad“Vamos con ilusión intacta, esperando que la selección haga un buen papel. Estamos muy emocionados”, dijeron.En su equipaje no faltan los colores de Ecuador. Mauricio calculó que lleva unas ocho camisetas de distintas épocas de la selección. Kevin, en cambio, perdió la cuenta. Este último dijo que como cábala lleva una cadena de oro con un Jesús crucificado. A Él le encomienda la suerte de la selección ecuatoriana. “Debo llevar más de 10 o 12 camisetas. Ya tenía varias y me compré las dos últimas, la blanca y la amarilla”, comentó mientras esperaba abordar usando la indumentaria lanzada para esta fiesta mundialista.La logística comenzó prácticamente al día siguiente del sorteo. Kevin recordó que incluso demorarse unas horas les costó más dinero.“Los vuelos estaban como 300 dólares menos y nos tardamos un día. Después se dispararon. Fue todo un caos, pero es parte de la experiencia”, manifestó riendo.El grupo organizó por su cuenta todo el recorrido. Reservaron vuelos, hoteles y hasta vehículos para trasladarse entre ciudades.Publicidad“Para el partido en Kansas viajamos desde San Luis y rentamos un auto. Son unas cuatro horas por carretera”, explicó Chipantashi.Aunque tienen fecha de regreso, la mayoría admitió que los planes podrían cambiar dependiendo de cómo avance Ecuador.“Si se quedan, nos quedamos”, repitieron entre risas.Para Kevin, el Mundial llega además en un momento especial de su vida. Mientras preparaba los últimos detalles del viaje, también contaba los días para convertirse en padre.“Es mi primer Mundial y mi primera bebé va a nacer en julio. Se acaba el Mundial y entro a otra etapa”, comentó.Las conversaciones entre ambos aficionados giran alrededor de la esperanza de que Ecuador supere lo conseguido en Catar 2022 y Alemania 2006.“Ojalá podamos llegar a cuartos o semifinales. Hay que tener los pies sobre la tierra, pero la ilusión está”, señaló Kevin.La expectativa también pasa por encontrarse con miles de ecuatorianos que viven en Estados Unidos y que convertirán los estadios en escenarios con sabor a casa.“La comunidad ecuatoriana allá es muy grande. Creo que va a haber partidos en los que vamos a sentirnos locales”, aseguró Caicedo. (I)