La Marina Real británica ha interceptado a primera hora de este domingo en el Canal de la Mancha a un petrolero que pertenecería supuestamente a la “flota fantasma” de Rusia, la flota de barcos que emplea Moscú para evadir las sanciones internacionales por la guerra de Ucrania. Se trata del buque Smyrtos, que navegaba bajo bandera de Camerún y que ahora permanecerá retenido frente a la costa sur de Inglaterra mientras continúan las investigaciones.

Según recoge la BBC, se ha tratado de una operación que ha durado seis horas y en el que han participado comandos de la Infantería de Marina Real, agentes de las fuerzas del orden especialmente entrenados de la Agencia Nacional contra el Crimen y la Real Fuerza Aérea (RAF). Además, se llevó a cabo en estrecha coordinación con Francia.

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado esta “exitosa operación” que “propina un nuevo golpe a Rusia y recuerda a quienes alimentan la guerra de (el presidente ruso, Vladimir) Putin en Ucrania que no tienen sitio donde esconderse”.

La intercepción de estos barcos es un fenómeno habitual, especialmente en el Báltico, pero es la primera vez que Reino Unido se encarga de una operación de este tipo. Rusia ha estado operando esta “flota paralela” para eludir las sanciones internacionales impuestas a sus exportaciones de petróleo. Según el Ministerio de Defensa británica, esta flota estaría compuesta por más de 700 buques, que sería la responsable del transporte del 75% del petróleo ruso sujeto a sanciones.