Wembanyama, la estrella de San Antonio: “Estamos aprendiendo de esta derrota. Estoy aprendiendo más que en cualquier otro momento de mi vida”
Una catarata de emociones. Cientos de horas de entrenamiento. Jornadas de soledad frente a la canasta y, cuando llega el día de la victoria o la derrota, las emociones se desatan. Jalen Marquise Brunson, el base de los Knicks que ha anotado 45 puntos en el quinto partido para darle la victoria decisiva a su equipo para coronarse campeones de la NBA por primera vez en 53 años, está eufórico, pero no lo aparente. Ha sido nombrado el MVP de las series finales con una soberbia actuación durante todos los playoffs.
“No hay palabras para describir lo que siento, pero dediqué mucho tiempo y esfuerzo a intentar ser el mejor jugador posible para ayudar a un equipo a ganar”, sostiene durante la conferencia de prensa después del partido que lo ha encumbrado como una de las estrellas más rutilantes de la historia de la mayor liga de baloncesto profesional. Reconoce que se emocionó tras el pitido final. Ha sido un partido agónico. Los Knicks llegaron a perder por 16 puntos y volvieron a remontar para llevarse las finales. “Al final de la bocina, caminé directo a media cancha, le di la mano a Mitch Johnson y luego me di la vuelta y mi padre estaba allí, y a partir de ahí me sentí emocionado”.











