Con una actuación para la leyenda de su base Jalen Brunson, los New York Knicks le ganaron 94-90 este sábado como visitantes a los San Antonio Spurs del gigante Victor Wembanyama, conquistando su primer anillo de campeones de la NBA desde 1973. Pasaron nada menos que 53 años para el tradicional elenco neoyorquino, una marca tradicional de la NBA, pero su victoria desató una verdadera fiesta en Nueva York, donde sus aficionados festejaron haber terminado con décadas de frustraciones (y burlas de sus rivales), pudiendo salir a gritar al fin "somos campeones de la NBA". Brunson logró 45 puntos, una cifra que casi minimiza que todo el resto del equipo haya aportado otros 49 para cimentar la victoria, y los Knicks terminaron aplastando a los Spurs con un marcador final de 4-1. Obviamente, con semejante actuación, el base de 29 años fue elegido en forma unánime como el Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
"No tengo palabras. Esto es todo lo que soñé", dijo Brunson entre lágrimas, un jugador que fue subvalorado durante gran parte de su carrera y tuvo al fin la noche que lo dejará en la historia, porque los Knicks recordarán por siempre lo que hizo ese 13 de junio de 2026 en Texas. "No comprendo lo que estoy sintiendo. Siempre que nos descartaron buscamos una forma de hacer algo al respecto", afirmó el capitán de los Knicks, que además batió el récord de puntos de su franquicia en unas Finales. Brunson cargó con los Knicks en sus hombros desde que en 2022 los Mavericks lo dejaron libre, en una de las decisión empresaria ciertamente insólita y que también se recordará por siempre en la NBA, la colosal liga de básquet norteamericana. El festejo de los seguidores de los Knicks convirtió a Nueva York en una fiesta interminable. (FOTOS AFP) "Trabajas toda la vida para un momento como este", dijo emocionado el dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns, cuya madre falleció debido a la covid-19 en 2020. "Todos saben mi historia, se lo quiero agradecer a mi madre", recordó el pívot, que estuvo limitado por faltas todo el juego y sólo aportó 2 puntos. La desazón de San Antonio y Wembanyama Del lado de los Spurs, Wembanyama sumó 19 puntos, 14 rebotes y 5 tapones pero no pudo llegar al sueño de ser campeón en sus primeras finales con sólo 22 años. "Obviamente no estábamos preparados, yo no estaba preparado para ganar un anillo", dijo el francés, que en sus primeros playoffs comandó a los jóvenes Spurs hasta las Finales, eliminando en el camino nada menos que al campeón, Oklahoma City Thunder. "Cometimos errores, no nos falta talento ni capacidades, pero cometimos demasiados errores, yo cometo demasiados errores", admitió el francés, desolado, lamentando que en momentos decisivos de la serie falló tiros libres y perdió balones clave. Este sábado tuvo su peor actuación en ataque, fallando 12 de sus 19 tiros de campo, y sin peso en el último cuarto con sólo 3 puntos. "Es la mayor lección de mi vida. Voy a aprender más que nunca", recalcó el gigante de 2,24 metros de altura. Nueva York festejó como nunca El equipo neoyorquino no partía como favorito al inicio de los playoffs, porque la juventud de San Antonio lucía arrolladora, pero comandados por Brunson los Knicks no dejaron dudas y el triunfo desató la locura de sus aficionados, que este sábado tomaron las plazas de la ciudad para seguir el juego y festejar después el triunfo. La afición neoyorquina, que no celebraba un título en una gran liga deportiva desde 2012, se movilizó otra vez para dar el último empujón a sus jugadores en San Antonio, a 3.000 kilómetros de Nueva York. "HISTORIA", escribió en X el joven alcalde Zohran Mamdani, que anunció un gran desfile el jueves por Manhattan por un éxito celebrado por figuras dispares como Donald Trump y Bad Bunny. "NUEVAYOOOOL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!", festejó en X el cantante puertorriqueño. "¡¡¡Felicidades a Jim Dolan [el propietario] y a los New York Knicks!!!", dijo Trump en Truth Social. "Qué año ha sido este y, aún más, qué increíbles victorias en los playoffs hemos presenciado todos, especialmente las últimas cuatro. Quizá las más grandes en la historia del básquet", afirmó el presidente estadounidense, presente en la única derrota del equipo en la serie. Brunson, héroe absoluto El tercer anillo de la historia de los Knicks, tras los de 1970 y 1973, tuvo como héroe absoluto a Brunson, en un juego con el mismo guió durante toda la serie. Si el miércoles los Knicks habían levantado una desventaja de 29 puntos, la mayor en la historia de las Finales, en esta ocasión remontaron un botín de 16 puntos que habían construido los Spurs en el segundo cuarto. Brunson, siempre al rescate de los Knicks, se comió la ventaja de los Spurs hasta colocarse a tres puntos al borde del descanso. Entre la enorme tensión y las férreas defensas, únicamente se hacían presentes en el marcador Brunson y el talentoso novato Dylan Harper, que volvió a brillar con 25 puntos. Brunson puso a los Knicks en control a cuatro minutos para el final y no lo soltó hasta el estallido de júbilo de sus miles de aficionados. En las tribunas lo celebraron emocionados Patrick Ewing y otros íconos del medio siglo maldito de Nueva York que acaba de terminar. AFP/HB










