Una localidad asturiana de poco más de 3.500 habitantes lleva décadas en el punto de mira de multinacionales y fondos de inversión extranjeros. Lo que les importa no es el pueblo en sí, sino lo que está bajo él: Tapia de Casariego cuenta con uno de los mayores yacimientos de oro de Europa sin explotar. El interés por la mina de Salave ha chocado desde los años setenta con los controles medioambientales y buena parte de la ciudadanía. "Sin la presión popular ya estaría en marcha", afirman desde la Plataforma Oro No, uno de los grupos vecinales que se opone al proyecto.PublicidadPor la mina han pasado sin éxito compañías procedentes de diversos países. Ahora es una empresa cotizada en la Bolsa de Australia la que está intentando explotarla. EMC Gold, anteriormente Black Dragon Gold, es la adjudicataria del yacimiento a través de su filial en España, Explotaciones Mineras del Cantábrico (EMC). La propia firma estima el valor de la reserva minera entre 4.000 y 6.000 millones de dólares, pero el proyecto se encuentra atrapado en una batalla política y social.El Principado alega incompatibilidad urbanística y colectivos como la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies o la Plataforma Oro No reúnen a la oposición ciudadana. Mientras tanto, el sindicato SOMA-FITAG-UGT ve una oportunidad de empleo.Además, en los últimos años ha surgido la Asociación por la Reindustrialización del Occidente de Asturias (IDOA) en defensa de la iniciativa. Sin embargo, el Observatorio Ibérico de la Minería define a IDOA en su informe de 2023 Minería y derechos sociales como un ejemplo de astroturfing, una táctica que "busca dar credibilidad a determinados mensajes aparentando que estos proceden de supuestos movimientos sociales de base y no de las propias empresas mineras, [...] que son las que controlan sus acciones".No a la mina: décadas de protestas vecinalesFructuoso Pontigo lleva desde los años ochenta viendo pasar proyectos de explotación por la mina de Salave y luchando por que no salgan adelante desde la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies, a la que pertenece. "Desgraciadamente, en Asturias ya sabemos lo que es la minería. Tenemos dos minas de oro y un valle completamente inundado de lodos cianurados. Es una hipoteca", comenta. en referencia a los yacimientos de Belmonte de Miranda y Salas y a los depósitos de residuos que se han generado tras el proceso de extracción de este metal.PublicidadEn Asturias existen dos minas de oro: la de El Valle-Boinás, en Belmonte de Miranda, y la de Carlés, en Salas. Los "lodos cianurados" mencionados por el ecologista hacen referencia a los depósitos de residuos generados en la zona para almacenar los desechos tras el proceso de extracción de este metal mediante el uso de cianuro, un elemento muy criticado por su alto factor tóxico y contaminante.Lo cierto es que el plan actual presentado por EMC acumula diversos cambios que han solventado cuestiones polémicas. Por un lado, eliminó el uso de cianuro. Además, desde la empresa aseguran que la propuesta es una explotación subterránea —en lugar de a cielo abierto— donde no se realizará el procesamiento del mineral necesario para transformar el material, sino solamente la extracción del mismo.Pero para la coordinadora la explotación del yacimiento solo podría dañar el ecosistema social y medioambiental de la localidad. "Estamos en una zona ganadera, donde hay una pesca sostenible y una actividad turística importante", mantiene.PublicidadAdemás de los colectivos ecologistas, en 2005 surgió la Plataforma Oro No, que ha realizado diversas protestas bajo lemas como "No a la mina". "Ese año fue el primer intento serio de explotación real del yacimiento. Entonces nos organizamos como vecinos y se logró paralizar", recuerda Daniel Cando, vecino de Tapia de Casariego y miembro de la organización desde sus inicios. El entorno que rodea a la mina también es uno de los argumentos de la movilización vecinal. Aunque la explotación de la mina se realizaría de manera subterránea, sobre el yacimiento se encuentran los Lagos de Salave, unas lagunas artificiales generadas por la actividad minera de los romanos –que ya explotaron el yacimiento hace unos 2.000 años-. "Están abandonadas [las lagunas] y no se les reconoce su importancia porque siempre se ha priorizado la explotación minera", explica Pontigo.Por todas estas razones, Cando asegura que la sensación general es que "la inmensa mayoría" de sus vecinos se oponen a la mina: "No es una división 50/50".Una oportunidad de empleo y reindustrializaciónEn el otro lado de la balanza se sitúa la creación de empleo, la reindustrialización de la zona y la lucha contra la despoblación. "No hay alternativas suficientes para que los jóvenes puedan construir su proyecto vital y hay gente que acaba optando por marchar", explica José Luis Alperi, secretario general de SOMA-FITAG-UGT, el sindicato de industria y minería mayoritario en la comunidad.Desde el sindicato muestran un respaldo claro a la explotación de la mina: "Hay una inversión importante que va a generar una cantidad de empleos considerable, que va a priorizar la contratación local y puede ser una buena inyección dinamizadora". Para Alperi, la industria es necesaria para generar empleo "de calidad", más allá de la estacionalidad del turismo que, según él, actualmente predomina en esta localidad costera del occidente de Asturias."La aspiración de todo el mundo es trabajar donde nació. Si no tienes oportunidades, no te queda más remedio que hacer la maleta", añade el sindicalista. En los últimos 20 años, Tapia de Casariego ha perdido un 20,6% de su población, pasando de 4.455 habitantes en 1996 a 3.538 en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística. Respecto al envejecimiento del municipio, los datos del Gobierno autonómico muestran que por cada persona menor de 15 años hay más de cuatro mayores de 64. Pero para Pontigo no es suficiente: "Como cualquier empresa, genera una actividad, pero, claro, luego hay que ver los impactos. Además, conocemos las quejas sistemáticas de los trabajadores de la mina y la precariedad que tienen".PublicidadPara él, "lo fundamental es el material, que no es necesario, sino que es claramente especulativo". "Son empresas de capital extranjero que vienen aquí, explotan el cimiento, se llevan el recurso y ahí te quedas", añaden desde la Plataforma Oro No. Unos derechos mineros que pasan de mano en manoCon el paso de las décadas, EMC —la empresa a la que el Gobierno estatal adjudicó los derechos mineros y de investigación de la mina de Salave hace más de 30 años— ha ido pasando de mano en mano. En concreto, ha pertenecido a empresas como la multinacional sueca Lundin Mining Corporation o a la canadiense Río Narcea Gold Mines, que gestionó yacimientos de oro en Asturias –Belmonte y Salas- hasta 2006.En 2010, la compañía canadiense Dagilev Capital Corporation asumió el 100% de EMC. Tras esto, la empresa pasó a denominarse Astur Gold y en 2016 se volvió a cambiar el nombre a Black Dragon Gold Corp. En diciembre de 2025, la firma —actualmente con sede en Reino Unido y cotizada en Australia, según muestran en su web— fue renombrada como EMC Gold para reflejar, según aseguran en una nota de prensa, la entrada de capital asturiano.PublicidadEl Principado y el Ayuntamiento mantienen el bloqueoPor ahora, parece que el cambio no está ayudando a agilizar el desarrollo del proyecto. En la actualidad, tanto el Principado de Asturias como el Ayuntamiento de Tapia de Casariego mantienen paralizada la iniciativa por diferentes frentes como la evaluación de impacto ambiental o la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).En 2025, el proyecto se presentó a trámite para ser denominado Proyecto de Interés Estratégico Regional, un procedimiento de excepción que facilitaría la continuación del plan. Sin embargo, un informe de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) ratificó la "inadecuación urbanística" de la propuesta, como explican a Público desde la Consejería de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos del Principado, liderado actualmente por una coalición PSOE-IU.El documento plasmaba "la incompatibilidad de la actividad con el Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA)" y que "no podía ser tramitado como proyecto de interés estratégico". Finalmente, la propia empresa retiró la propuesta.PublicidadPor otro lado, el Ayuntamiento también está paralizando la iniciativa. Para que la explotación pueda seguir adelante es imprescindible convertir 60 hectáreas de suelo agrario y forestal no urbanizable en industrial. En noviembre de 2024, el pleno de Tapia de Casariego denegó, con los votos del PP y el PSOE, la modificación del PGOU. Esta negativa del consistorio llevó posteriormente al Gobierno autonómico a no emitir la evaluación de impacto ambiental, justificando que no se daba la habilitación urbanística necesaria. Ante el recurso contencioso-administrativo presentado por EMC, este marzo el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificó la decisión del Principado.A preguntas de Público, EMC remitió a una nota de prensa donde expresan su "máximo respeto por las resoluciones judiciales" y afirman que "sus servicios jurídicos procederán como en derecho corresponda". Desde la empresa resaltan que el suelo que se pide recalificar está situado "detrás del polígono industrial del Cortaficio, limita con una gasolinera, un karting y con la autopista A-8, es decir, una zona claramente conectada con la actividad industrial". EMC promete cambios, pero el Principado "no lo ve factible"A pesar de la negativa institucional, EMC ratifica "su voluntad" de impulsar el proyecto. La compañía asegura en la nota que "está incorporando iniciativas" para "reducir de forma significativa el impacto visual y la huella superficial del proyecto".EMC resalta su "compromiso" por reforzar la prosperidad de la comarca más allá de la vida útil de la mina –que estiman en unos 16 años como mínimo- con medidas como que "aproximadamente el 50% de los recursos generados reviertan en la comunidad local" o que "el concejo disponga de fondos aportados por la compañía equivalentes a unos 100 años de sus presupuestos actuales".PublicidadAnte las preguntas de este periódico, la Consejería de Ordenación admite que representantes del accionariado de EMC le han comunicado su interés en implantar medidas compensatorias al territorio. Aún así, asegura que "no puede pronunciarse en base a anuncios en redes sociales y meras propuestas verbales". Además, la consejería mantiene que "no ve factible" que los cambios puedan "alterar la viabilidad urbanística y de ordenación territorial ni las condiciones de legalidad del proyecto"."No consentiremos ningún tipo de especulación que ponga en riesgo la costa asturiana ni propiciaremos ninguna reforma normativa en el POLA que abra el mínimo resquicio a una actividad que no es sostenible, no tiene demanda social y generaría importantes afecciones al medioambiente y a otros sectores económicos. Por lo tanto, cerramos la puerta frontalmente a este proyecto", sentencia con contundencia el consejero de Ordenación, Ovidio Zapico, de IU.A pesar de la negativa actual de las instituciones, para la Coordinadora Ecoloxista el futuro del proyecto aún es incierto: "No sabemos qué va a pasar. Ahora mismo hay una mayoría progresista [en el Principado]. Si mañana cambia, ya veremos. En Galicia lleva muchos años el Partido Popular y es un caladero para la minería".En el lado opuesto, en el sindicato SOMA-FITAG-UGT mantienen la esperanza de que la propuesta se pueda "desbloquear": "Hay que buscar un equilibrio que permita la convivencia entre el ecosistema actual y una iniciativa para quienes necesitan construir su proyecto vital".PublicidadDesde la Plataforma Oro No solo hay un "riesgo": "Estas cosas son decisiones políticas muchas veces. Nos tememos que la empresa va a intentar cargarse las leyes que ahora mismo le están bloqueando el proyecto". "Cambiar esta ley sería algo muy salvaje. El litoral asturiano es el mejor conservado de España gracias en parte a esta normativa", sentencia.Fructuoso Pontigo ha estado más de 40 años luchando contra la explotación de la mina y lo seguirá haciendo: "Se han encontrado con ese muro que es la oposición vecinal. Nosotras vamos a seguir nuestra batalla".
Los vecinos que han conseguido paralizar durante décadas la explotación de una mina de oro millonaria en Asturias
Desde los años setenta, diversas empresas y fondos de inversión extranjeros han tratado de explotar la reserva situada en Tapia de Casariego.















