Según los especialistas del Departamento de Hemoterapia del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, en nuestro país sólo el 1,5% de la población dona sangre de manera voluntaria. Hay que recordar que esta cifra se encuentra por debajo del porcentaje recomendado por las buenas prácticas, que oscila entre el 3% y el 5%. Todo eso en un entorno en el que la necesidad de contar con sangre es continua. “La sangre se necesita permanentemente porque cualquiera de nosotros puede requerir sangre por distintos motivos, ya sea en situaciones de emergencia o no, y debe poder contar con una transfusión en el momento que la necesita”, comentó Alejandra Vellicce, jefa del Departamento de Hemoterapia del Hospital de Clínicas de la UBA. Y la experta recordó que “una sola donación puede ayudar hasta a cuatro personas. Esto se debe a que, una vez extraída, la sangre se separa en tres componentes principales (glóbulos rojos, plasma y plaquetas), que pueden destinarse a distintos pacientes según sus necesidades clínicas.

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