NoticiaEl abogado ha reforzado estrategias que le dieron el primer renglón. Errores como no reconocer inicialmente los resultados golpean la campaña Cepeda.Candidatos presidenciales Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Foto: AFP - EFESUBEDITOR DE POLÍTICA13.06.2026 22:01 Actualizado: 13.06.2026 22:01 PERIODISTA13.06.2026 22:01 Actualizado: 13.06.2026 22:01

A siete días de la segunda vuelta presidencial, en la que ha sido la campaña más tensa y polarizada de los últimos 35 años y que ha puesto a prueba la institucionalidad y la fortaleza democrática del país– las encuestas apuntan a que se repetiría el escenario del pasado 31 de mayo: el posible triunfo de Abelardo De la Espriella, el outsider de derecha que se impuso en la primera vuelta y que superó por más de 700.000 votos a Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y del presidente Gustavo Petro.Aunque, como se demostró precisamente en las urnas hace dos semanas, en los últimos ocho días podrían darse cambios claves en las tendencias –que no pueden ser reveladas públicamente, por ley–, el panorama que se ve hoy es radicalmente distinto del que registraban las mediciones de los últimos ocho meses y hasta la primera vuelta. Ahora, el candidato de Defensores de la Patria aparece como favorito en la intención de voto de los colombianos. Según la encuesta final de Guarumo y Ecoanalítica, revelada ayer por EL TIEMPO en su edición digital, Abelardo De la Espriella obtendría el 52,6% de los respaldos electorales, mientras que Cepeda llegaría al 45 %. LEA TAMBIÉN El voto en blanco, a su vez, se desplomó del 16,4 % de hace un mes al 2,4 % de la actual medición, lo que muestra que la polarización que ha caracterizado la campaña siguió y seguirá siendo determinante hasta la recta definitiva. Bajo esta lógica, el blanco no será decisivo: el 2,4% que muestra la encuesta es muy parecido al 2,2% registrado en la segunda vuelta del 2022.En general, los números de Guarumo son muy cercanos a los revelados por las mediciones de Atlas Intel, que fue la encuestadora que más se aproximó a los resultados de la primera vuelta.El crecimiento de la intención de voto por De la Espriella, a su vez, indica que las estrategias electorales desplegadas por el candidato de la izquierda y por el presidente Gustavo Petro, que ha participado abiertamente en política a pesar de las prohibiciones legales, no han logrado revertir la tendencia que ya se marcaba en las encuestas del último mes y que fue ratificada en las urnas hace dos semanas.Precisamente, con respecto a los resultados reales de las votaciones de primera vuelta, De la Espriella y su fórmula, José Manuel Restrepo, crecerían en un 9,2 %; mientras que Cepeda y su ‘vice’, la senadora Aida Quilcué, lo harían en 4,7 %.José Manuel Restrepo, fórmula vicepresidencial de Abelardo de la Espriella. Crédito: CEET. Foto:EL TIEMPOVíctor Muñoz, analista político y cofundador de Guarumo, señala que el crecimiento de las distancias se explica porque Abelardo estaría recibiendo el apoyo de la mayor parte de los 1'600.000 votos que logró el 31 de mayo Paloma Valencia, además de los 200 mil votos que sorpresivamente tuvo el empresario Santiago Uribe, también afín con la esencia de la propuesta del ‘Tigre’.Agrega que la decisión de Sergio Fajardo de no tomar partido por ningún candidato habría incidido también en que buena parte del millón largo de ciudadanos que lo apoyaron pudo haber tomado la decisión de irse con el candidato opositor. Así se explicaría que crezca el doble de lo que lo hace Cepeda. LEA TAMBIÉN “Cuando uno mira este 6 % de Paloma, efectivamente se le está sumando prácticamente todo a Abelardo De la Espriella. Y otro punto relevante es que la mitad de Fajardo, quien sacó un 4 %, también se está yendo a esa campaña”, dice Muñoz. En el caso del candidato del oficialismo, suma “por la llegada de la mitad de los votos de Fajardo y porque recibe la marginalidad de votos que tenían Sondra Macollins, Roy Barreras y Claudia López”.El analista Jairo Libreros considera que estos resultados son el reflejo de las estrategias que ambas campañas adoptaron para afrontar esta segunda vuelta. Destaca que De la Espriella fortaleció las estrategias que le permitieron ser el más votado en la jornada electoral del 31 de mayo y dice que la campaña de Cepeda “definitivamente no se sacudió”, aun cuando hay claras molestias tanto en Casa de Nariño como en el Pacto Histórico por cómo se han manejado las estrategias.“Las dos campañas que entraron al balotaje siguieron caminos diametralmente opuestos. La de Iván Cepeda se caracterizó por una serie de decisiones erráticas y contenciosas. De un lado, desconocer los resultados electorales de primera vuelta, sin analizar el contexto del preconteo, solo para no entrar en conflicto con el presidente Gustavo Petro, envió un mensaje de sumisión política a Casa de Nariño y prendió todas las alarmas democráticas sobre su incapacidad de facilitar la transferencia pacífica del poder con base en la voluntad popular expresada en las urnas. En cambio, la campaña de Abelardo de la Espriella no perdió el foco: el esfuerzo se concentró en la conquista de la intención de voto de los sectores ubicados en el centro del espectro político. La figura de su fórmula vicepresidencial protagonizó jornadas maratónicas de intervenciones en los medios de comunicación, en las redes sociales y en eventos académicos con mensajes programáticos de política pública”, afirma.Ya la primera vuelta dejó claro dónde es más fuerte cada candidato y precisamente es ahí donde han buscado no solo recibir nuevos apoyos, sino mantenerse. Reflejo de esto se da con los cierres de campaña. Cepeda decidió hacer ayer su último acto en plaza pública en Bogotá, donde obtuvo 1’705.455 votos, frente a los 1’543.282 de Abelardo de la Espriella. Esa diferencia de 162.173 votos prendió las alarmas en la izquierda, que históricamente ha tenido a la capital del país como un fortín político.Muñoz señala que Cepeda sigue muy fuerte en el Pacífico, pues obtuvo casi el 70 % de los votos en esa región. Por eso no es coincidencia que De la Espriella cierre hoy campaña en Buga, el municipio del Señor de los Milagros en el Valle, para tratar de reforzar su conexión con una región que en las últimas presidenciales le ha apostado a la izquierda. El candidato busca reforzar también su propuesta de “la patria milagro”, en desarrollo de una estrategia que tiene el uso de los símbolos como una de las claves de campaña-“Cepeda, en Caribe y en Bogotá, está por encima de Abelardo. No con mucha ventaja. De la Espriella, sin embargo, recupera el terreno y saca distancias básicamente en Antioquia, el Eje Cafetero, Santander, Norte de Santander y, en la recta final”, aseveró Muñoz.Riesgo de violenciaLa segunda vuelta llega sin que haya señales de que Petro vaya a rectificar su decisión (sin precedentes en un Presidente de la República en la historia moderna del país) de no aceptar oficialmente los resultados del 31 de mayo. Esto a pesar de que los hechos, los observadores nacionales e internacionales y hasta Cepeda, su candidato, han reconocido la transparencia y solidez del sistema electoral liderado por la Registraduría.Esa estrategia la siguió inicialmente Cepeda, pero finalmente tuvo que rectificar por el alto costo político que implicaba utilizar una estrategia, tratar de desconocer la voz de las urnas, que muchos colombianos asociaron de inmediato con las prácticas del chavismo en Venezuela.Autoridades y analistas han advertido que el hecho de que el Presidente siga tratando de poner en duda las elecciones dispara el riesgo de violencia en una campaña ya manchada por el magnicidio del senador y precandidato Miguel Uribe Turbay y , además, marcada por el uso sin precedentes de la estrategia de las ‘fake news’ a través de las redes sociales.Precisamente, en un encuentro internacional de juristas realizado esta semana en Bogotá, los presidentes de las altas cortes, el procurador Gregorio Eljach, el contralor Carlos Hernán rodríguez y el registrador Hernán Penagos le pidieron al mandatario que cumpla con su mandato de proteger la institucionalidad del país.Gran Encuentro de Paz Electoral. Foto:Registraduría.El viernes, el registrador Penagos emplazó a los candidatos para que sean ellos quienes envíen un claro mensaje de respeto por los resultados electorales, mucho más cuando las dos elecciones que ha organizado la actual administración —legislativas y consultas el 8 de marzo y primera vuelta, el 31 de mayo— han sido reconocidas por su transparecia y rapidez en la entrega de resultados. “Los candidatos son los primeros llamados a llamar a la tranquilidad ciudadana, a respetar los resultados”, dijo el Registrador.Los incidentes en varias capitales y los ataques de vándalos contra sedes políticas, que el país no veía hace décadas, tienen las alarmas encendidas. De hecho, este mismo viernes el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que hay alto riesgo de disturbios violentos 38 municipios del país, incluidos Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, tras la confirmación de los resultados el próximo 21 de junio.“Respecto a posibles disturbios violentos, tenemos información de inteligencia de que podrían llegar a ocurrir. Es de las amenazas más importantes que tenemos,después de la desinformación”, señaló el Mindefensa. Sánchez llamó a todos los actores políticos a actuar con responsabilidad y a no acudir al lenguaje de odio.La recta final de la campaña sigue marcada por la abierta e indebida participación en política de Gustavo Petro –llevó el tema incluso hasta la ONU, en su discurso de esta semana, donde criticó el apoyo de Donald Trump a De la Espriella–, que a su vez dio pie a una jugada cuyo origen e intenciones aún siguen sin conocerse completamente: la inédita e ilegal suspensión que pretendió imponerle al mandatario la representante del Pacto Histórico Gloria Arizabaleta.Gloria Arizabaleta fue elegida como la nueva presidenta de la Comisión de Acusación. Foto:Prensa Gloria ArizabaletaAunque desde el lado del Gobierno siguen diciendo que Arizabaleta –además ex esposa de Roy Barreras, el hombre clave del triunfo de Petro en el 2022 y hoy en las toldas de Cepeda– supuestamente estaba tratando de extorsionar por burocracia o que le estaba haciendo juego a la campaña de Abelardo, es también factible que la suspensión hubiera sido concebida para lograr dos efectos.Primero, poner a Petro en el foco de la opinión como supuesta víctima de una persecución judicial (aunque con una inconsistencia: de una parlamentaria de su propio partido). Y segundo, le habría dado licencia para salir a hacer campaña de manera aún más abierta por su candidato. Arizabaleta se expone ahora a condenas disciplinarias y hasta penales y su inédita intención pone de nuevo en la mira del país la necesidad de contar con un régimen de control que realmente funcione frente al Presidente y los altos magistrados. Todo parece indicar, además, que las presidenciales del 2026 serán las primeras en décadas en las que no hubo debates entre los principales candidatos. En la primera vuelta, Cepeda no participó en ningún encuentro con los demás candidatos y, aunque a comienzos de mayo dijo que estaba listo para debatir con De la Espriella y Paloma Valencia —la exclusión de los otros actores políticos fue vista como antidemocrático—, la cantidad de condiciones que quería imponer impidió que los encuentros se concretaran. Tras la derrota el 31 de mayo, Cepeda fue quien tuvo que salir a buscar los debates. Pero a una semana de las votaciones, no hay señales de humo blanco. Analistas consultados por este diario señalan que los que pierden son los colombianos, privados de la posibilidad de escuchar propuestas en medio de esta polarizada campaña.“Hubo un enorme e inexplicable vacío: no hubo un debate, que es algo básico en las campañas electorales tanto en Colombia como en el exterior. La ausencia de debate público, programático, se ha cambiado por señalamientos judiciales, descalificaciones. No ha habido debate de ideas, sino clima de hostilidad entre los candidatos”, opinó el analista político Eduardo Pizarro. Añadió que los dos candidatos “están jugando mucho más al manejo de pasiones, al manejo de discursos confrontacionales, que a un debate de ideas”.Por el lado de las estrategias de cada campaña, los expertos coinciden en que los candidatos se encuentran en dos escenarios muy distintos. Mientras que Abelardo De la Espriella sigue en la misma senda que lo llevó a imponerse en la primera vuelta, Iván Cepeda sigue en la búsqueda de una identidad que le permita recortar la ventaja que lo llevó a quedar en un segundo lugar. El tema es que, como reconocen cercanos a la misma campaña, se reaccionó tarde y el tiempo apremia ante una inminente segunda vuelta.“Abelardo De la Espriella se mantiene en una coherencia narrativa desde lo que ha ido construyendo durante toda su campaña”, apuntó el consultor en comunicación política Juan Sebastián Delgado, quien destacó que dicha campaña ha venido fortaleciendo puntos fuertes como el tema patriótico, incluido el uso de la camiseta de la Selección Colombia.Los expertos incluyen entre los errores de estrategia de la campaña de Cepeda haberle ‘entregado’ la camiseta amarilla a su contrincante con una decLaración cuya intención era precisamente la contraria,Así, una prenda que era utilizada por políticos de todos los partidos en campaña terminó siendo crucial desde el momento en que Cepeda expresó sus reparos a que la vistiera su contrincante y, después, cuando una orden judicial producto de una tutela de un militante de la campaña de la izquierda —ya suspendida— intentó prohibir su uso. “En las últimas tres semanas la campaña de Iván Cepeda ha sido errática, desde lo político hasta lo comunicacional”, expresó el experto Carlos Arias, que apuntó a la acción judicial que suspendió el uso de la camiseta: “cuando se le dice ‘no piense en la camiseta de la Selección y en Defensores de la Patria’, la gente lo que hace es pensarlo aún más y se convierte en una asociación implícita y explícita de Abelardo con la camiseta, de Abelardo con los colores de la patria”.Las dos campañas siguen, a ocho días de las urnas, tratando de ‘morder’ votos del centro. Esa es la razón por la que Cepeda tuvo que apartarse de la polémica constituyente de Petro, que esta semana ‘borró’ en todas sus formas de su plan de gobierno, si bien los observadores señalan que esos pasos – como ocurrió con el actual presidente y su falsa promesa escrita en piedra de no tratar de cambiar la Constitución del 91– no representan al final ninguna garantía. El candidato también tuvo que ajustar su estrategia de paz, que ahora llama “institucional”.Por los lados de De la Espriella, los expertos hablan de un juego a dos bandas. Así, Abelardo sigue hablando para la parte “más emocional” de su electorado de derecha, mientras que las salidas a medios de su fórmula, José Manuel Restrepo, buscan más el centro político y el apoyo de los sectores que ven en él un hombre técnico y académico con experiencia ya probada en lo público.La campaña en plaza pública termina hoy y arranca una semana decisiva en la que el gobierno Petro utilizará toda su maquinaria para tratar de revertir los resultados en favor de su candidato y en la que, dicen los analistas, la mayor preocupación para De la Espriella debe ser, sobre todo, cuidarse de cometer errores no forzados que puedan espantar electorado.MATEO GARCÍA y JUAN SEBASTIÁN LOMBORedacción Política. Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.