AnálisisLos dos candidatos son conscientes de que deben buscar a los sectores de centro para intentar aumentar sus votaciones en el balotaje. Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. Foto: CampañasPERIODISTA06.06.2026 22:57 Actualizado: 06.06.2026 22:57 PERIODISTA DE POLÍTICA06.06.2026 22:57 Actualizado: 06.06.2026 22:57
Pasó una semana desde la primera vuelta presidencial y las campañas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, que se medirán en la cita definitiva el 21 de junio, tuvieron unos días de intensas reuniones para planear la estrategia que les permita quedarse con la victoria en las urnas. LEA TAMBIÉN Mientras en la campaña de Abelardo de la Espriella se habla de mantener la estrategia que les permitió imponerse en la primera vuelta, en las toldas de Iván Cepeda ha habido duras discusiones y cambios de roles, pues esperaban ganar en primera y los resultados fueron adversos. Los señalamientos van y vienen desde distintos sectores del petrismo. Las tensiones llegaron a tal nivel que incluso tuvieron que desmontarse de la polémica propuesta de la constituyente impulsada por el presidente Petro.Lo que señalan los expertos es que la habilidad para atraer alianzas con el centro y, sobre todo, el tino para evitar errores y salidas en falso en la recta final marcarán la suerte de las presidenciales. “Cuando solo hay dos candidatos, cualquier cambio en la opinión pública, por pequeño que sea, va a tener un gran efecto en el resultado”, dice Margarita María Orozco, profesora de la Universidad de Kansas.Sin mayores encuestas conocidas, más allá de la de Atlas Intel, que pone con más de 50 por ciento de intención de voto a Abelardo de la Espriella, la única certeza es el resultado del pasado domingo, en que el abogado se impuso con 10’366.143 votos frente a los 9’703.921 votos de Iván Cepeda. Son casi 700.000 votos de diferencia, casi la misma cantidad con la que Gustavo Petro se impuso sobre Rodolfo Hernández en segunda vuelta. LEA TAMBIÉN “La diferencia de votos que tienen hoy los candidatos es matemáticamente reversible considerando que hay un poco más de 3 millones de votos todavía en juego (votos de otros candidatos más el blanco) que definirán la presidencial”, dice Luisa Lozano, directora del programa de Ciencia Política de la Universidad de La Sabana. No es una distancia considerable, pero el tema pasa por la poca posibilidad de crecimiento que tienen ambas campañas. Y es que más del 85 por ciento de los votos se concentraron en los dos candidatos, dejando muy poco margen de crecimiento. Los sufragios que se pelearán están principalmente en el centro, que quedó limitado a los votos de Paloma Valencia, Sergio Fajardo, Claudia López y los otros aspirantes que ni siquiera superaron el umbral de reposición.Aunque no son muchos, por el momento son los votos que están en contienda. Sobre todo porque no hay muchas certezas sobre un posible aumento de votación entre la primera y la segunda vuelta. La razón es que fue la participación más alta en 24 años y hubo más votantes que en la segunda vuelta presidencial de 2022, que era una de las más altas en el siglo XXI.Para ese año hubo una participación del 54,91 por ciento (21’446.300) de los colombianos aptos para votar (39’002.239 habilitados), frente a un 45,09 por ciento que se abstuvo de sufragar. Esto implica que se están alcanzando cifras históricas, que hacen pensar que no es tan fácil crecer en los abstencionistas, sino que deben recoger al 24 por ciento de colombianos que no escogió ninguna de las dos opciones. LEA TAMBIÉN Para el profesor Ángel Tuirán, de la Universidad del Norte (Barranquilla), “ambos candidatos deben entender que la segunda vuelta ya no se gana hablando únicamente a sus bases”, considera que deben buscar al centro. En cambio, Yann Basset expone que no es tan clara la estrategia de buscar al centro. “Ambos candidatos están en el dilema de los electorados moderados del centro, lo que lleva a moderar el tono, o reforzar el mensaje para no desdibujar la imagen que han construido en primera vuelta”. Está el tema de que buscar votos en los sectores moderados puede implicar perder los propios, como ya le ocurrió a Paloma Valencia en la primera vuelta, que por buscar el centro perdió a los sectores de derecha que comulgaban con el uribismo. En esa lógica, cada campaña está en un momento diferente.Abelardo sigue la rutaSegún la profesora Lozano, “la campaña de De la Espriella tiene que administrar sin perder el momentum y la fuerza que lleva”. Así lo han entendido en la campaña de Abelardo de la Espriella, que ha planteado que no habrá mayores cambios en la estrategia del candidato, mantendrá el mismo tono de su discurso y el mismo enfoque confrontacional. En entrevista con EL TIEMPO, Enrique Gómez hizo saber que, por razones de seguridad, el candidato no va a estar tan presente en plaza pública.El grueso de la estrategia seguirá igual, como se evidenció en el mismo discurso de la victoria. El duro tono lo tuvo durante casi toda la intervención, sobre todo ante la decisión del presidente Gustavo Petro y de Iván Cepeda de no aceptar los resultados. “El pueblo se va a levantar y los va a castigar. Usted, señor Petro, y usted, señor Cepeda, son un par de bandidos. Acaban de decir que no reconocen los resultados, que han sido contundentes”, dijo el candidato, quien hizo un llamado a “defender la democracia por la razón o por la fuerza”. Este mismo tono se hizo más evidente en la respuesta que le dio a Iván Cepeda y su reto de ir a debates. “¿Ahora sí, cobarde? Te escondiste mientras tu dueño hacía tu campaña, y fallaron” fue el tono que tuvo, en ese mensaje, que incluso condicionó el debate a que Cepeda reconozca los resultados del 31 de mayo. LEA TAMBIÉN A esto se le suma que ha mantenido la postura de no recibir oficialmente a los partidos políticos. Aunque el Partido de ‘la U’, los conservadores y Cambio Radical anunciaron su apoyo oficial, no se pronunció en agradecimiento ante ninguno de estos. En cuanto al Partido Liberal fue más allá y los rechazó de tajo, antes de que pudieran darle su apoyo: “El Partido Liberal es un apéndice de Petro y Cepeda, el 75 por ciento de sus curules están cooptadas por el régimen corrupto y el otro 25 no ha hecho nada para evitarlo. No voy a aceptar ningún apoyo de ese partido”.El senador electo Gómez confirmó esa tendencia en diálogo con EL TIEMPO: “Es que esto es una causa de valores, esto es una causa donde el valor más importante de la campaña de Abelardo de la Espriella es la independencia”. Aunque al mismo tiempo hay apoyos de casas políticas y de otros sectores, han buscado que no figure logo alguno. Todo sigue muy parecido a lo que terminó en primera vuelta.“Los incentivos para darle un timonazo a su campaña son mínimos”, dijo Gabriel Cifuentes, columnista de este diario y analista. “Sin necesidad de anunciar acuerdos con partidos tradicionales, ni montando a políticos en su tarima, arreciará su narrativa de oposición, insistirá en el peligro de una presidencia de Iván Cepeda y seguirá apelando a los valores conservadores de una amplia base popular”. LEA TAMBIÉN Pero no todo sigue igual, si bien De la Espriella ha mantenido lo que lo hizo ganar la primera vuelta, en la campaña se han dado cuenta de que necesitan acercarse al centro, por eso la estrategia ha sido hacer más énfasis en la figura del vicepresidente José Manuel Restrepo. “José Manuel Restrepo ha sido, y será aún más clave, con un perfil más moderado y técnico que puede dar un parte de tranquilidad frente a un sector que tiene miedo frente a la inexperiencia y narrativa radical de De la Espriella”, apuntó la profesora Lozano.En esto coincidió el profesor Ángel Tuirán: “Para lograr apoyos electorales más allá de sus bases ideológicas, Abelardo de la Espriella necesita moderar su discurso y construir una propuesta de gobierno que genere confianza en el centro político, y en esto su formula vicepresidencial puede ser clave”.Esta estrategia se ha evidenciado en los últimos días, en los que Restrepo ha sido el que ha tomado la batuta de las entrevistas, en las que ha salido a desmentir las versiones de posibles eliminaciones de los subsidios y otras medidas que han rondado en los últimos días. Asimismo, se ha autodenominado garante de que De la Espriella respetará los derechos individuales de las minorías, bajo el argumento de que él es un demócrata. LEA TAMBIÉN Tsunami en el petrismo Ya ha transcurrido una semana desde la primera vuelta presidencial y parece que la campaña de Iván Cepeda no termina de definir cómo moverse ni qué tan desligada quiere estar de la imagen del presidente Gustavo Petro. Tampoco ha logrado consolidar alguna de las alianzas que se planteó desde el pasado 31 de mayo con los excandidatos del centro político, al que ahora coquetea para engrosar los votos de cara a la segunda vueltaEn la campaña son varios los que admiten que sus gritos apresurados de triunfalismo en primera —incluso algunos llegaron a hablar de cómo se iban a repartir los ministerios— y la victoria de Abelardo de la Espriella con 10,3 millones de votos terminaron por descolocar a sus integrantes y obligarlos a pensar en una nueva estrategia con urgencia: una que le apuesta al voto de centro, que trata de vender la imagen de Cepeda como más cercano a la audiencia digital y, sobre todo, como menos amenazante para la institucionalidad del país. De allí, por ejemplo, el supuesto divorcio con la constituyente petrista.Aunque la izquierda nunca había tenido tantos votos en una primera vuelta presidencial, el equipo de Cepeda no vio venir que quedarían en el segundo renglón con 9,7 millones de apoyos. El sentimiento fue de derrota y eso lo dejaron ver en el evento que preparó el Pacto Histórico en el Hotel Tequendama, en el que se reconoció que los resultados no eran los esperados. Desde ahí, el sentimiento de incertidumbre empezó a rondar la campaña presidencial, que solo en una semana ha tenido varias salidas en falso. El domingo siguió la línea de Petro y tampoco quiso reconocer los resultados electorales, pero 24 horas después admitió que no había prueba alguna de fraude; se desmarcó de la búsqueda de una constituyente, pero no se apartó rotundamente de esa idea, que incluso sigue consignada en el plan de gobierno y que para Petro está “suspendida”. También cometió un tremendo error de marketing político’: señaló a De la Espriella de ‘robarse’ la camiseta de la Selección Colombia justo en un día de partido de la tricolor. Esa versión no solo no era consistente con el uso de la camiseta en campaña que por años ha hecho el Pacto Histórico, incluido Petro en el 2022, sino que termina posicionando una idea contraria a sus intereses: que cualquier colombiano que esté en la calle con la prenda amarilla representa el ideario de Abelardo de la Espriella. LEA TAMBIÉN “En Cepeda no se está viendo la autonomía que se requiere para gobernar. No hay un mensaje unificado ni un hilo conductor. La campaña está siendo afectada por un efecto reputacional de las declaraciones del Gobierno y parece más una campaña hija del Gobierno. No ha logrado desligarse”, comenta el consultor Juan Sebastián Delgado.Hay otra debilidad que ven en la campaña de Cepeda y es el tiempo de reacción y la estrategia comunicativa. Por ejemplo, el mensaje que dio el candidato para agradecerles a sus votantes fue tres días después de la primera vuelta. De hecho, fuentes de esta agrupación cuentan que ya varios de los equipos regionales se están moviendo y lanzando estrategias sin esperar aprobación del primer círculo del aspirante, que ha sido tachado de ser radical y estar aislándolo.En este primer círculo estarían personas como Gabriela Parra, quien fue parte de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de Cepeda y hoy es una de las dos compromisarias para acordar un debate con De la Espriella; David Flórez, líder del colectivo de izquierda Alternativa y quien buscó llegar al Congreso por el partido Comunes; el estratega Alberto Cienfuegos, quien fue asesor del partido Polo Democrático, hoy fusionado con el Pacto Histórico, y la senadora María José Pizarro, su jefa de debate. LEA TAMBIÉN Y aunque de momento no ha habido cambios drásticos, esta semana sí se han reconfigurado equipos como el de redes sociales y el de pauta digital, que si bien tuvo cierta inversión, no logró el mejor resultado. Otra de las movidas que se dieron en los últimos días fue la salida de la exministra de Ambiente Susana Muhamad del equipo de Bogotá, ciudad en la que perdieron fuerza en los estratos 3 y 4 y que no les dio los 2 millones de votos que estaban esperando, sino 1,7 millones.A la exfuncionaria, que tiene intenciones de llegar a la Alcaldía de Bogotá, la apartaron silenciosamente, pero en el interior hay varios cuestionamientos en su contra. Algunos señalan que los eventos fueron pocos y no generaron una buena interacción, que se descuidaron localidades que históricamente votaban al progresismo y que, al parecer, hubo exceso de confianza.A liderar el equipo de la capital entró la representante María Fernanda Carrascal y se están planteando estrategias para ganar votos en las localidades de Suba, Engativá, Fontibón y Kennedy, que están en disputa con De la Espriella. Y es que varios integrantes comentan que la campaña también descuidó el voto urbano por priorizar el regional. LEA TAMBIÉN Además de las localidades de Bogotá, la campaña ya tiene claras las otras zonas del país en las que se dio una votación inferior a la de los cálculos internos y por ello se estarían revisando mecanismos para incentivar al electorado. Muchos de estos puntos, como explicó Gustavo Bolívar, están ubicados en territorios alejados del casco urbano, lo que desincentivó la votación por las dificultades de movilizarse.Pero la pregunta más grande a la que se enfrenta la campaña es si replicar o no las posturas del presidente Gustavo Petro, quien se mantiene activo en la campaña a pesar de ya tener expedientes abiertos en la Comisión de Acusación por posible participación indebida en política. El mandatario aseguró que se pondrá “al frente” de la campaña para buscar tres millones de votos más y ganarle al proyecto de De la Espriella.En el Pacto Histórico reconocen que se le debe guardar lealtad a Petro por ser el líder máximo del proyecto, pero también ha habido peticiones de alejarse de la sombra del jefe de Estado para esta segunda fase. Así, habría más posibilidades de conversar con Sergio Fajardo, Claudia López y Juan Daniel Oviedo, todos criticados previamente por la izquierda. LEA TAMBIÉN Es una movida con pinzas y así lo explica María Lucía Jaimes, de la red de politólogas de la Universidad Externado: “Cada pronunciamiento de línea dura de Petro obliga a Cepeda a tomar posición: si se desmarca, pierde base; si lo respalda, aleja al centro que necesita para ganar en segunda vuelta. Lo que la campaña de Cepeda necesita es autonomía narrativa visible, pero lograrlo sin fracturar las bases es complicado”.Muchos militantes de la izquierda quieren creer que aún hay mucho por hacer, pero reconocen que Cepeda tiene que ceder en sus posturas, aumentar el gasto en asesores y estrategias digitales y definir con claridad qué imagen quiere proyectar en estas últimas semanas.El Registrador le salió al paso a las denuncias de fraude Foto:LAURA CATALINA PERALTA Y JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













