Actualizado Viernes,
junio
19:13El viaje apost�lico del Papa Le�n XIV a Espa�a ha concluido con un giro inesperado de los acontecimientos en el aeropuerto de Tenerife Norte-Los Rodeos. Lo que deb�a ser una despedida protocolaria se ha convertido en una muestra de estrecha colaboraci�n institucional despu�s de que una incidencia t�cnica en el avi�n de Iberia destinado al Pont�fice obligara a activar un plan de transporte alternativo: el Santo Padre regresar� finalmente a Roma a bordo del Falcon de Felipe VI. El incidente se produjo cuando el aparato, que ya acumulaba cierto retraso, se encontraba en pista con el Sumo Pont�fice a bordo. Tras casi media hora de espera, el capit�n de la aeronave se dirigi� al pasaje para explicar la situaci�n: "Pasajeros, les habla el capit�n. Nuestro equipo de mantenimiento ha sugerido remolcar el avi�n para ponerlo cara al viento e intentar una nueva puesta en marcha del motor ya que el fallo se ha podido producir por un poco de viento en la cola". Pese a los intentos por solventar la aver�a in situ, la compa��a Iberia confirm� posteriormente que la reparaci�n o el env�o de un nuevo aparato desde Madrid supondr�a un retraso de varias horas. Ante esta circunstancia, y para evitar una espera prolongada al Pont�fice, Felipe VI le ha ofrecido su Falcon para realizar el trayecto de retorno a la Ciudad del Vaticano. Lejos de la tensi�n que podr�a generar un fallo de este tipo, la imagen en la terminal de Los Rodeos ha sido de absoluta cordialidad. El Papa ha descendido de la escalerilla del avi�n averiado "sonriendo" y ha sido recibido nuevamente por el Rey, quien lo ha acompa�ado en todo momento con un "gesto distendido" mientras se organizaba el nuevo plan de vuelo. La seguridad del traslado sigue siendo una prioridad m�xima. Se ha confirmado que el vuelo de regreso del Papa ir� "escoltado por dos cazas del Ej�rcito del Aire y del Espacio" hasta que abandone el espacio a�reo espa�ol. Esta operativa, sumada a la necesidad de asegurar el espacio a�reo de la isla para el despegue de las autoridades, ha provocado el retraso de varios vuelos comerciales en el aeropuerto tinerfe�o. Este contratiempo t�cnico pone el cierre a una visita de gran calado social en las Islas Canarias. Antes de dirigirse al aeropuerto, Le�n XIV celebr� una multitudinaria misa ante unas 35.000 personas en el puerto de Tenerife. Durante su estancia, el Pont�fice se ha mostrado especialmente "conmovido por el afecto recibido" y ha centrado su mensaje en la crisis migratoria. En el centro de acogida Las Ra�ces, el Papa escuch� los testimonios de quienes llegan a las islas a trav�s de la peligrosa "ruta canaria", invit�ndoles a abrirse a las comunidades de acogida. Con este gesto final del Monarca espa�ol, Le�n XIV se despide de Espa�a rumbo a Roma, tras una visita que ha reforzado los v�nculos entre el Vaticano y el Estado espa�ol.Papa Le�n XIVFelipe VI











