La presión policial contra la proliferación de armas de fuego en Barcelona se ha intensificado tras los últimos episodios violentos registrados en la ciudad. Una macrooperación desarrollada este viernes por Mossos d'Esquadra, Guardia Urbana, Policía Nacional y seguridad privada concluyó con 13 detenidos, un investigado por quebrantamiento de condena y 15 denuncias administrativas por posesión de drogas o tenencia de armas.El dispositivo, en el que participaron alrededor de 150 agentes, se desarrolló entre las dos de la tarde y las diez de la noche con controles e inspecciones en varios puntos considerados sensibles. La actuación se concentró especialmente en los distritos de Sants-Montjuïc, Nou Barris, Sant Andreu y Sant Martí, además de otros enclaves de la capital catalana donde las fuerzas de seguridad habían detectado un aumento de la actividad relacionada con las armas.La operación llega en un contexto de creciente preocupación por los tiroteos registrados en las últimas semanas. En el distrito de Sants-Montjuïc, concretamente en el entorno de la calle Mineria de la Zona Franca, dos personas murieron por arma de fuego en el último mes. A ello se suma el homicidio ocurrido esta misma semana en la calle Balmes, en la parte alta de Barcelona, donde un hombre falleció tras recibir un disparo en la cabeza.Según fuentes policiales, los 13 arrestados acumulaban 93 antecedentes policiales, una circunstancia que refuerza la hipótesis de que buena parte de los investigados forman parte del entorno habitual de la delincuencia reincidente.Un policía procesa el escenario del tiroteo en un bar de desayunos en el barrio de Sant Martí el pasado mes de abril Miquel Muñoz / Shooting / ColaboradoresEl objetivo de la actuación era localizar armas, identificar a personas vinculadas a actividades delictivas y reforzar la presencia policial en zonas especialmente afectadas por la violencia. Además de las detenciones, los agentes levantaron 15 actas administrativas por infracciones relacionadas con drogas y armas.Las fuerzas de seguridad mantienen abierta la vigilancia sobre estos puntos de la ciudad y no descartan nuevas actuaciones en las próximas semanas dentro de la estrategia para frenar la circulación de armas y contener el repunte de la violencia armada en Barcelona.