Actualizado S�bado,
junio
10:16La selecci�n de Canad� ha vivido su noche m�s gloriosa en una cita mundialista gracias a la figura de Cyle Larin. El delantero no solo ha evitado la derrota de los anfitriones frente a Bosnia (1-1), sino que ha grabado su nombre en los libros de oro del deporte de su pa�s al conseguir el primer punto hist�rico para la naci�n del mapa de la hoja de arce en un Mundial. Cuando el partido entraba en su fase cr�tica y el nerviosismo se apoderaba de la grada, emergi� el talento puro. �En pleno asedio red o rouge, que los dos idiomas son oficiales�, surgi� la figura de un delantero que muchos daban por amortizado. El impacto de verle de nuevo en la �lite fue tal que el relato del encuentro describe ese sentimiento de sorpresa: �apareci� un nombre de esos que cuando suenan en la tele en un Mundial te pegan un chispazo en el cerebro y dices: "Anda, �este t�o sigue vivo?"�. Vaya si lo estaba. Larin demostr� una clase t�cnica soberbia al controlar un bal�n muy comprometido con el muslo y, sin dejarlo caer, conectar a la media vuelta una volea imparable que se col� ajustada al palo del portero Vasilj. El gol no solo fue un alarde est�tico, sino un acto de fe que cambi� el rumbo del grupo para los canadienses. Incluso tuvo la victoria en sus botas en el �ltimo suspiro, pero la defensa bosnia le neg� la gloria absoluta en el �ltimo segundo. El empate, sin embargo, no fue sencillo. Canad� se midi� a un rival que tiene el oficio incrustado en su ADN. Seg�n las fuentes, �a Canad� le falta lo que los bosnios adquieren al nacer�, haciendo referencia a ese �gen competitivo que corre por el agua de grifo de los Balcanes�. Esa veteran�a se tradujo en el gol inicial de Lukic, tras un c�rner que Kolasinac pein� en el primer palo ante la indecisi�n del meta Cr�peau. Tras adelantarse, la selecci�n de Bosnia pec� de exceso de confianza. �El gol fue para Bosnia como ponerse una mantita�, ya que se acomodaron en su campo esperando que los errores de punter�a de Canad� hicieran el resto. Fallaron ocasiones claras para sentenciar, incluyendo un mano a mano de Demirovic que pudo haber cambiado el destino del choque. Otro de los puntos calientes de la jornada fueron las decisiones desde el banquillo canadiense. El t�cnico Jesse Marsch sorprendi� a todos con una gesti�n de los cambios que fue calificada de incomprensible por momentos. �Marsch meti� unos cambios rar�simos, quitando del c�sped a todos sus atacantes� justo cuando mejor estaba el equipo local. Sin embargo, el acierto final de Larin ha validado su estrategia, permitiendo que Canad� ya sepa lo que es sumar en un gran torneo. Con este resultado, y tras la decepci�n de una Bosnia que en su d�a dej� a Italia fuera del Mundial, los anfitriones mandan un aviso claro: �ya s�lo pueden ir hacia arriba�.Mundial 2026












