Toronto (Canadá) (EFE).- Canadá no pudo ganar su primer partido de un Mundial celebrado en su casa, pero con el empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina consiguió quitarse en parte el maleficio que le acompañó en sus dos anteriores participaciones mundialistas, en las que perdió los seis encuentros que disputó.
La selección dirigida por Jesse Marsch dominó gran parte del encuentro, acumuló llegadas y acorraló durante muchos minutos al conjunto balcánico, pero volvió a exhibir problemas de definición que estuvieron a punto de costarle muy caros hasta que apareció Cyle Larin para rescatar un punto ante más de 45.000 espectadores.
Ismael Kone (abajo) de Canadá disputa el balón con Samed Bazaa de Bosnia y Herzegovina en un partido del grupo B del Mundial de la FIFA 2026. EFE/ Bienvenido Velasco
Canadá fue creciendo poco a poco y generó las mejores ocasiones de la primera media hora. Tani Oluwaseyi obligó a intervenir al guardameta Nikola Vasilj y más tarde desperdició otra clara oportunidad cuando se encontraba prácticamente solo ante la portería bosnia.
Canadá iguala con Bosnia tras remar a contracorriente en Toronto










