En Qatar 2022, Kylian Mbappé fue el máximo goleador del torneo con 8 goles y Francia cayó en la final ante Argentina en penaltis. En Rusia 2018, Harry Kane ganó la Bota de Oro con 6 goles pero Inglaterra quedó cuarta. En Brasil 2014, James Rodríguez fue el máximo anotador del torneo con 6 tantos y Colombia se quedó en cuartos. En Alemania 2006, Miroslav Klose anotó 5 goles y Alemania terminó tercera. Y así podemos encontrar muchos otros ejemplos. La conclusión es clara: tener al máximos artillero del torneo casi nunca sirve para ganar el preciado trofeo de campeón del mundo. De hecho, en 22 Mundiales disputados, solo en cinco ocasiones el máximo goleador era del equipo que salió campeón.
Solo ha habido 5 casos en toda la historia
Los cinco casos tienen además sus propios matices. El primero fue en Chile 1962, donde Brasil ganó su segundo Mundial. Garrincha y Vavá terminaron como máximos goleadores del torneo con 4 goles cada uno, pero no estaban solos: otros cuatro jugadores llegaron a esa misma cifra, entre ellos Leonel Sánchez de Chile, Flórián Albert de Hungría, Valentin Ivanov de la URSS y Drazan Jerkovic de Yugoslavia. Brasil ganó con dos de los seis máximos goleadores en su plantilla, y es la única vez en toda la historia que eso ha ocurrido.













