En el último año, la vida de Joan García (Sallent, 2001) ha dado un acelerón propio de un Fórmula 1. Desde que fichó por el Barça el verano pasado, ha ganado la Liga, el Zamora, ha debutado con la selección española y está a punto de afrontar su primer Mundial. A pesar de la trascendencia del momento, muestra la misma tranquilidad de la que hace gala sobre el césped. Acude puntual y sonriente a su cita con La Vanguardia, al lado de los campos de tenis de la Baylor School de Chattanooga, se sienta y se le nota que no quiere meterse en charcos. Eso sí, responde a todo con educación.

Quedan dos días para el debut de España en el Mundial, ¿cómo lleva los nervios?

Más que nervios tengo ilusión y muchas ganas. Ganas de que por fin llegue el partido contra Cabo Verde porque llevamos ya unas semanas concentrados. Y hasta que no llega el debut estás con esas ganas de que llegue.

Por lo que dice, ¿se le ha hecho un poco larga la concentración?

Hemos hecho muchos viajes, hemos sufrido varios cambios horarios y al final no es fácil de llevar.