Donald Trump no iba a quedarse afuera de los flashes que genera el Mundial 2026. A pocas horas del partido inaugural entre Estados Unidos y Paraguay, el presidente estadounidense decidió hacerse presente de una manera particular: con un mensaje de apoyo a Mauricio Pochettino, el entrenador argentino que conduce al seleccionado anfitrión.La comunicación se produjo a través de un llamado telefónico en el que Trump elogió el trabajo realizado por el santafesino desde su llegada al banco norteamericano y le transmitió su confianza de cara al gran desafío que tendrá por delante. El intercambio rápidamente tomó repercusión en los medios locales y se convirtió en una de las curiosidades de la previa del encuentro que abrirá oficialmente el torneo."Tienen grandes posibilidades de llegar hasta el final"Donald Trump le mandó un saludo a Mauricio Pochettino, entrenador argentino que dirige a la Selección de Estados Unidos, en la previa del debut de su equipo en el #Mundial2026. pic.twitter.com/m2estC5pxw— Corta (@somoscorta) June 12, 2026
“Solo quería decirte que eres un tipo fantástico. Un fantástico entrenador”, comenzó Trump. Luego fue todavía más allá en su respaldo: “Estoy al tanto de tu récord y de tu éxito. Sé lo grandiosos que son los jugadores. Tienes grandes posibilidades de llegar a la final. Solo quiero desearte mucha suerte”.Pochettino, fiel a su estilo sereno y mesurado, agradeció el gesto del mandatario y respondió con respeto: “Muchas gracias por su apoyo, señor presidente. Haremos todo lo posible para hacerlo sentir orgulloso, a usted y a toda la gente de este país”.La escena refleja también la expectativa que existe alrededor de la selección estadounidense. Después de varios años de inversión en infraestructura, desarrollo de talentos y crecimiento de la Major League Soccer, Estados Unidos sueña con protagonizar el mejor Mundial de su historia. La localía aparece como una ventaja importante y el objetivo de alcanzar instancias decisivas ya no parece una utopía para buena parte de los hinchas.De hecho, el propio Pochettino dejó en claro que no piensa conformarse con una participación decorosa. En la conferencia previa al debut, el ex entrenador de Tottenham, PSG y Chelsea se mostró ambicioso y desafió los pronósticos. “Nadie ve a Estados Unidos como un candidato, pero analizás otros Mundiales y pensás: ‘¿Por qué no?’. Ser anfitriones puede generar una sinergia con la gente, un apoyo que sientan los jugadores y que nos dé la libertad de volar. ¿Por qué no?”, aseguró.Sin embargo, el estreno distará de ser sencillo. Del otro lado estará Paraguay, una selección que vuelve a disputar una Copa del Mundo después de 16 años de ausencia y que atraviesa un momento de renovación e ilusión. El conjunto guaraní logró reconstruirse bajo la conducción de Gustavo Alfaro y llega con la intención de convertirse en una de las sorpresas del certamen.La presencia del técnico argentino en el banco paraguayo suma además un atractivo especial para el público argentino. Y es que el encuentro inaugural tendrá un fuerte acento santafesino: tanto Alfaro como Pochettino nacieron en esa provincia, aunque en ciudades diferentes. El entrenador de Paraguay es oriundo de Rafaela, mientras que el conductor de Estados Unidos nació en Murphy. Dos recorridos distintos, dos proyectos opuestos y un mismo objetivo: comenzar el Mundial con una victoria.










